Análisis

Crítica de Exodus: dioses y reyes dirigida por Ridley Scott

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Exodus: dioses y reyes (Exodus: Gods and Kings) - DIRIGIDA POR: Ridley Scott - PROTAGONIZADA POR: Christian Bale, Joel Edgerton, Aaron Paul, Sigourney Weaver, Ben Kingsley, Emun Elliott, John Turturro, María Valverde, Anton Alexander, Indira Varma y Ben Mendelsohn. En cines a partir del 5 de diciembre.ARGUMENTO: Moisés pasa de ser uno de los miembros más notables de la corte del Faraón de Egipto y hermano adoptivo del futuro rey Ramsés, a convertirse en el caudillo de la revolución que liberará al pueblo hebreo del yugo y la esclavitud.

Heredera directa del peplum clásico, Ridley Scott se ha dejado la piel en el diseño de producción de Exodus: dioses y reyes, una película cuando poco sorprendente por su anacronismo. "El año de tu nacimiento había una profecía de que nuestro líder nacería para liberarnos. Ese líder eres tú, Moisés", le dice el personaje de Ben Kingsley a Christian Bale, que, a partir de entonces emprenderá un camino que le llevará a ser el brazo ejecutor del dios de los hebreos para guiarlos hacia la tierra prometida.

 

La historia de Moisés liberada de su carga evangelizadora

Aunque Scott recoge la imagen del dios castigador del Antiguo Testamento, capaz de desatar las diez plagas sobre el pueblo de Egipto o de acabar con la vida de los primogénitos de las familias que no marcan sus casas con la sangre de un cordero, también es cierto que asienta su película sobre un pilar fortísimo: la figura de Moisés y su vida como hombre.

 

La película no abunda en la infancia o juventud del personaje, magistralmente encarnado por un perfecto Christian Bale, sino que nos lo muestra ya en su madurez como líder militar junto a Ramsés, el heredero del faraón, si bien no su favorito.

 

 

En este punto es en el que mayores paralelismos encontramos con Gladiator aunque en esta ocasión el retrato del antagonista es más humano. A pesar de que conocemos la cobardía de Ramsés, su falta de escrúpulos para con los esclavos e incluso su propio pueblo y todos sus defectos como líder también sabemos que es un devoto padre y siente compasión de Moisés, al que condena al exilio antes que a la muerte a pesar de la recomendación de su madre.

 

Acerca de su trabajo en la película Bale explicaba: "Creo que la historia del Éxodo no es sólo la piedra angular de muchos de los textos sagrados del mundo, sino que, además, es una de las narraciones más profundas de la historia humana. Descubrí que Moisés fue un héroe complejo y que lo fue a regañadientes. Mediante su fe se convirtió en un adalid de la libertad que no se detendría ante nada para llevar adelante la voluntad de Dios. Dicho esto, también era un hombre de contradicciones: fiel pero discutidor; indeciso a la vez que enérgico; un guerrero aunque también un libertador; y era tan apasionado como estoico”.

 


 

Esos matices de los que habla se ven en las imágenes y quedan patente en sus líneas de diálogo de modo tal que es posible oír cómo le dice a su hijo que no tiene por qué creer en las cosas porque otros se las digan... Es una cinta que remueve los cimientos de la fe.

La reinveción del éxodo hebreo en imágenes

Todos los hitos bíblicos ya conocidos se suceden uno tras otro por la pantalla y Scott consigue dos cosas bien difíciles: generar interés por lo que estás viendo con una permanente curiosidad por saber cómo mostrará las visiones de Moisés como la zarza ardiente y sus diiálogos con Dios, el enfrentamiento con el poder, la sublevación y partida, etc. y concebir todo este periplo no como una "historia religiosa" sino como la evolución de la vida de un hombre marcado por una voluntad superior.

 

 

Ojo, porque aburrirá soberanamente a quien vaya a ver una película de acción: a pesar de que la batalla inicial de Ramsés y Moisés liderando al ejército egipcio contra las tribus de los hititas es una exhibición de músculo cinematográfico, esa intensidad narrativa solo se retomará cuando se desaten las plagas y en la persecución de las tropas del faraón que culmina con la apertura de las aguas del Mar Rojo.

 

Es decir, que a más de uno le sabrá a poco si espera ver una concatenación de batallas aunque también puede sorprender a quien no espere ver a Moisés entrenando a los hebreos en el arte de la guerra...

 

 

La cinta abunda en mostrar las grandes aglomeraciones humanas en planos aéreos, largas panorámicas y secuencias en las que el paisaje es casi un personaje más de la historia, delimitando el destino de todo un pueblo, sobre cuya unidad duda Moisés una vez que abandonen la huida. Muy bien traída esa reflexión que sirve como unos puntos suspensivos para dejarnos pensando.

Un paseo por el pasado

Quien quiera ponerse quisquilloso tendrá motivos para hacerlo porque ni de broma los hebreos podrían pasar un mensaje escrito en un papiro teniendo en cuenta el valor que tenía en la época y el estado de algunos de los monumentos mostrados para recrear Egipto no se corresponde con el estado en que debieran estar.

 

 

¿Es esto importante a nivel argumental o hace que se resienta la trama? Desde luego que no, de hecho es un placer ver que se dota de los medios precisos a una película para mostrar la magnitud del Egipto faraónico: los carros de combate tirados por caballos, los tocados, las joyas, las vestiduras, la iluminación...

 

La labor de recreación es muy reseñable y de hecho, la diseñadora británica Janty Yates, ganadora de un Oscar por su trabajo en Gladiator, ha vuelto a colaborar con la empresa española Sastrería Cornejo para idear los trajes que visten Bale, Joel Edgerton, María Valverde y los cientos de secundarios y extras que componen esta película y hoy mismo ha inaugurado una exposición gratuita en el Museo del traje en el que se exhibe una muestra de todo ese esfuerzo.

Un reparto memorable pero dispado en la figura del protagonista

Christian Bale encabeza el reparto de Exodus: dioses y reyes pero está muy pero que muy bien acompañado por Joel Edgerton (La noche más oscura) como el faraón egipcio Ramsés, Sigourney Weaver (Avatar) como su madre Tuya y Aaron Paul (Breaking Bad) en el papel del ayudante y sucesor de Moisés, Josué.

 

 

Completan el reparto Ben Kingsley, Emun Elliott, John Turturro, la española María Valverde, Anton Alexander Indira Varma. Y, hay que decirlo, a todos te quedas con ganas de verlos más tiempo en pantalla.

 

Exodus: dioses y reyes es una valiente y arriesgada propuesta de un Ridley Scott que se ha permitido el lujo de rodar la película que le ha dado la gana contraviviendo cualquier moda e invirtiendo en ella la friolera de 104 millones de euros. Entrañable el detalle de habérsela dedicado a su hermano Tony Scottque se quitó la vida a los 68 años de edad en agosto de 2012 tras una larga lucha contra un tumor cerebral.

Valoración

La superproducción bíblica de Scott es tan deslumbrante como los OOPart: parece fuera de sus coordenadas temporales. Un magnífico espectáculo con un gran reparto y una curiosa idea de fondo: no hay que creer a ciegas.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Christian Bale, bien exprimido en manos de un magnífico director de actores.

Lo peor

Los secundarios están muy eclipsados por Bale y la trama se precipita al final.

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