Análisis

Crítica de Los Juegos del Hambre: así empezó todo

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA: Los Juegos del Hambre (The Hunger Games) - DIRIGIDA POR: Gary Ross - PROTAGONIZADA POR: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Elizabeth Banks, Woody Harrelson, Donald Sutherland, Stanley Tucci, Liam Hemsworth, Toby Jones, Lenny Kravitz y Wes Bentley. Estrenada en España el 20 de abril de 2012.ARGUMENTO: Panem es una nación gobernada por el imponente Capitolio, que ejerce un control riguroso sobre los 12 distritos que lo rodean y que están aislados entre sí. Cada uno de ellos se ve obligado a enviar anualmente un chico y una chica entre los doce y los dieciocho años para que participen en los Juegos del Hambre, que son transmitidos en directo por televisión. Se trata de una lucha a muerte, en la que sólo puede haber un superviviente.

El peliculón de Antena 3 acogerá mañana el estreno en abierto de Los Juegos del Hambre, la piedra fundacional de una saga cinematográfica que prosiguió el año pasado con el estreno de Los Juegos del Hambre: en llamas y que "comienza a finalizar" con Sinsajo parte 1, que se lanzará en nuestro país el viernes próximo. Contendremos el aliento hasta que el año que viene Sinsajo parte 2 nos revele el final de la historia en pantalla grande.

A pesar de no ser una gran película, en gran parte por el escaso talento que demuestra en esta ocasión el director Gary Ross (y eso que en su día nos regaló Pleansantville) que ni realiza un gran trabajo con los actores ni consigue dar en el clavo en la sala de montaje, Los Juegos del Hambre fue una apuesta arriesgada al tratar de adaptar la novela de Suzanne Collins para el gran público. Esto conllevaba suavizar algunas partes del libro a lo que se unió la especial recreación en algunas partes lacrimosas. ¡Cuánto mejoraría esta película si, al menos, prescindiera de media hora larga de metraje!

Los Juegos del Hambre: el opio del pueblo

Empecemos con algunas de las virtudes de la película: para empezar muestra un especial interés por la forma en la que el Capitolio ejerce su tiránico gobierno a través de los "agentes de la paz" pero, sobre todo, por medio de la conquista mediática de los hogares con una suerte de enfrentamiento de gladiadores en versión futurista. Cazar o ser cazado. Y para ello, de forma obligatoria, cada uno de los 12 distritos que conforman Panem tienen que sacrificar a dos tributos: dos jóvenes de entre 12 y 18 años que se baten a muerte espoleados por trampas de todo tipo. 

El diseño de producción echa los restos en recrear a los consumidores principales de este producto: la alta sociedad adocenada, complaciente, extravagante y vacua en la que se nada en la abundancia en contraste con la sociedad pobre y oprimida que le sirve de proveedor. Y si alguien brilla con luz propia en el bando del lado oscuro es el presidente Snow, ese taimado Donald Sutherland que proclama que nunca se pone de parte de los débiles sino que trata de contener su miedo con un hilo de esperanza. Y queda claro también que es capaz de detectar la amenaza que se cierne sobre él y el Capitolio cuando expresa que demasiada esperanza sería contraproducente y requeriría ser contenida.

Jennifer Lawrence antes y después de Katniss Everdeen

Ahora entronada por crítica y público, sobre todo tras alcanzar la apreciada estatuilla dorada por su papel en El lado bueno de las cosas, que a algunos nos pareció un reconocimiento excesivo teniendo en cuenta con quien competía, todo hay que decirlo, lo cierto es que Jennifer Lawrence no siempre fue ídolo de masas. De hecho, entre los elementos más vapuleados de la película está su interpretación más próxima a una estatua de cera que al abanico de gesticulaciones de un ser humano normal.

Vista en otros papeles y dirigida por otros realizadores (El lado bueno de las cosas es del mismo año, 2012) parece claro que se trataba de un problema de dirección, pero la cuestión es que no puede ser más parca en matices... lo que unido a que la película dura cerca de dos innecesarias horas y media, no ayuda demasiado.

Por otra parte y a pesar de que había gustado en el papel de Mística en X-Men: primera generación fue el rol de Katniss Everdeen el que le procuró una fama inusitada (ya sabéis lo que decía Lola Flores: que hablen bien o mal, pero que hablen) y la catapultó la olimpo de las jóvenes heroínas cinematográficas. A fin de cuentas dejó claro que era capaz de soportar un papel protagonista y físicamente exigente.

Así que podemos decir que hubo un antes y un después de este papel en el curriculum de Jennifer Lawrence. Ahí va el tráiler honesto de Los Juegos del Hambre, para que esbocéis una sonrisa mientras repasamos las debilidades de la película:

¿Una versión edulcorada de la novela de Suzanne Collins?

Gary Ross se enreda demasiado a la hora de rodar esta película: sobra mucha paja y se deja fuera material bien importante que habría sido más que necesario para comprender la relación del Capitolio con los distritos, las implicaciones políticas y propagandísticas de los Juegos del Hambre y el pasado de los personajes principales. Más aún, para comprender la evolución de la relación entre el trío amoroso protagonista: Katniss, Peeta y Gale.

De alguna forma, el guión, en cuya redacción intervino la propia autora de las novelas (¡!) junto al director y Billy Ray, es una especie de Reader's Digest de la novela que se detiene en exceso en pasajes que aportan poco y pasa por alto otros relevantes.

Pero lo peor es el desaguisado del montaje: planos/contraplanos en los que solo hay silencio, fallos de raccord, dobles que se ven a la legua... Y el peor pecado de todos: no saber dónde y cuándo cortar. Las secuencias se dilatan en exceso, las coreografías de acción son farragosas, los efectos especiales no brillan por su acierto y se nota que la mano que todo lo controla, titubea.

Por fortuna, Los Juegos del Hambre: en llamas, el segundo episodio, templa bastante los ánimos y consigue mostrar más y mejor, así que todas las expectativas puestas ya en Sinsajo parte 1, ¿hay ganas de ver cómo termina esta adaptación?

Valoración

Flojo comienzo para la adaptación de la mucho más compleja y rica en matices novela de Suzanne Collins. Está bastante adulterada y estirada en sus partes menos relevantes.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

Donald Sutherland, ¡y mira que sale poco tiempo!

Lo peor

La dirección de actores, el montaje (¡fallos de raccord, argh!) y la excesiva duración.

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