Análisis

Crítica de superhéroes: Blade Trinity

Por Jesús Delgado
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Crítica de BLADE TRINITY - 2004 - Dirigida por David S. Goyer - Protagonizada por Wesley Snipes, Kris Kristofferson, Dominic Purcell Ryan Reynolds Parker Posey.  ARGUMENTO: Desesperados por el acoso de Blade, los vampiros urden su propio órdago, poniendo a la raza humana contra el cazador mestizo. Sin embargo ésto sólo es una distracción, la verdadera amenaza supone el regreso de Drácula, el primer no-muerto. Afortunadamente, Blade no estará sólo, a su lado estarán los Nightstalkers. 

No hay dos sin... Trinity. Con Blade Trinity decimos adios a las películas de Blade, en nuestro especial de cine de superhéroes, ya hemos repasado la primera de estas cintas, así como su segunda parte, dirigida por Guillermo del Toro. Ahora bien, en esta ocasión el director responsable no es otro que el mismísimo guionista de la saga, David S. Goyer, autor también de Batman Begins, de Ghost Rider: Espíritu de Venganza y de la serie de Constantine...

Blade Trinity supone el fin de una era y el comienzo de una nueva. Con ella, Goyer pretende dar carpetazo a las películas, cerrando la historia de Blade y dando paso a su serie de televisión, sobre la cual hablaremos un día de estos.  La cinta continúa la trama tras la anterior película.  

Blade sigue a lo suyo, liquidando vampiros a diestro y siniestro. Pero como al chico se le da tan bien, los chupasangres se cansan de ir cayendo como moscas, así que deciden cortar por lo sano y actuar por dos vías. Por un lado, tienden una trampa al cazador, revelando su existencia a la prensa, y presentándolo como un serial killer pasado de rosca, lo cual atrae al FBI tras su pista. Por otro, viendo que el asunto de Los Segadores no funcionó, por aquello de que jugar a crear razas nuevas de vampiros acaba saliendo mal, los "vampis" optan por traer a "Papá Vampiro", vease, Drácula, para que liquide a Blade para ellos...

Y hasta aquí os podemos leer. Si queréis saber más, ya estáis tardando en ver esta nueva peli de "cheches" coreografiadas, música discotequera y Wesley Snipes en el centro de la pista. Pero no os vayáis todavía, que ahora viene la crítica.

Repitiendo plato, por tercera vez...

Como ya os dijimos anteriormente, tras la primera Blade, el personaje está completamente agotado. Y en este aspecto, Goyer trata de exprimirlo, volviendo a la fórmula de la anterior película, que es llenando la película con secundarios. Ahora bien, en esta ocasión la fórmula le sale algo mejor.

Hannibal King y Abigail Whistler logran muy a pesar de la relativa capacidad actoral de sus intérpretes, Jessica Biel y su compañero Ryan Reynolds, consolidarse como un par de personajes contrapunto del de Wesley Snipes hablando en su mismo idioma: el de las tortas. Una cosplayeada de Lara Croft y el otro apuntando maneras de Masacre, se convierten junto a Blade en una trinidad de cazavampiros de nueva generación (de ahí lo de Trinity del titulo, vaya). 

A King, en especial se le puede achacar que no tiene mucho que ver con su contrapartida de los cómics, la cual es un vampiro que ayuda a Blade, y no un simple mortal que anteriormente trabajó para los no-muertos. Este detalle puede molestar a los más intransigentes de los lectores, pero puede disculparse si aceptamos las simpáticas maneras de Reynolds. Y es que hay que admitir que aunque Hannibal y Abigail, al final, son flojetes y quedan más o menos de mera decoración, ayudan a recrear el tema central de la película, que es Blade, por muy picadora de carne que sea, necesita ayuda y amigos para sobrevivir en su cruzada. 

Para llegar a ésto, Goyer vuelve a tirar de manual y se saca a un villano de esos grandotes de la manga. Nos referimos al Conde Drácula, el cual también es llamado Drake o Dagón en esta cinta. Drake (Dominic Purcell) se aleja del estereotipo aristocrático de los cómics de Marvel y se nos presenta como un guerrero, con su extraño sentido del honor, mucha mala leche y la capacidad de adoptar la apariencia de quien quiera. Con este background, este "primer vampiro" debería de ser un malo de primer nivel, pero lo único que sirve es para rellenar hueco como malo final del beat 'em up cineatográfico que tenemos delante.

Aunque los tres nuevos personajes de los que os hemos hablado prometen bastante, en seguida se desinflan, cuando la propia película nos recuerda que este circo de tres pistas tiene como protagonista a Wesley Snipes. Snipes en este caso logra crecerse ligeramente, soltando alguna que otra gracieta y ganando algunas líneas de diálogo, algo que buena falta le hacían tras la anterior entrega. Sin embargo, el personaje no muestra signos de evolución, ni curva de aprendizaje ni nada por el estilo. Se mantiene en su única velocidad: Matar a todo lo que se mueva, poniendo cara de circunstancias.

Ahora bien, si la trama y sus personajes no son nada del otro mundo, Goyer logra hilar bastante fino. El guionista metido a director nos trae de vuelta la atmósfera creada original de Blade. Con montones de escenas diurnas, guaridas vampíricas situadas en áticos y habitadas por malosos super pijos y horteras... ah, y acción situada una vez más en EEUU.  

En este aspecto, David Goyer retrata un Blade que recuerda al de la película original, con unas secuencias que marchan a golpe de música de discoteca, muertes coreografiadas y fuertes dosis de acción. Su elección de planos, ritmo y planteamiento es correcta y hace que la película avance rápidamente, pero no ofrece nada nuevo salvo construcciones ad hoc, poco originales y algo pretenciosas. Dicho de otra manera, la cinta es más de lo mismo que ya veníamos viendo en entregas anteriores, pero ya con cierto sabor a refrito.

Siendo una película correcta, pero tampoco una maravilla a tener entre la filmografía de cine selecto, Blade Trinity se merece un 65 sobre 100, cerrando un digno capítulo de la historia del cine de superhéroes.

Valoración

A golpe de videoclip, David Goyer propone un cierre cinematográfico de la saga Blade con una película que pretende explorar una nueva generación de vampiros. Peli digna y entretenida, pero sin ninguna sorpresa.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

Wesley Snipes tiene más opción a actuar que posar para la cámara.

Lo peor

Lo desaprovechado que está Drake/Drácula y los nuevos aliados.

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