Análisis

Crítica de Superman: la película

Por Alberto Lloret
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CRITICA DE Superman – 1978 – DIRIGIDA POR Richard Donner – PROTAGONIZADA POR Christopher Reeve, Margot Kidder, Gene Hackman, Marlon Brando, Glen Ford, Ned Beatty, Jacky Cooper, Trevor Howard…   Argumento: Mientras el planeta Kripton se desmorona, Jor-El y su esposa Lara Lor-Van envían a su hijo a la Tierra, donde despliega unos poderes especiales que utilizará para defender la justicia y luchar contra villanos como Lex Luthor.

Creado en 1932 por el escritor estadounidense Jerry Siegel y el artista canadiense Joe  Shuster, Superman, el primer superhéroe de la historia del cómic americano no debutaría en las páginas de Action Comics hasta 1938. Y desde sus primeras viñetas, el cómic nos contó el origen y evolución del personaje que todos conocemos, desde su salida de Kripton cuando era un bebé a su trabajo en el Daily Planet como tímido redactor, mientras oculta su identidad secreta. Y es ese mismo génesis el que sirve de base para el primer film, al que ahora rendimos homenaje con esta crítica. Una peli que, además, se adelantó a su tiempo por varias razones.

Trailer original de Superman de 1978 (en inglés)

Un clásico que resiste el paso del tiempo

La primera es que los productores Alexander Salkind y especialmente su hijo Ilya fueron lo suficientemente visionarios como para asegurar los derechos y producir un éxito de taquilla. Si lo pensamos fríamente, antes de Superman solo hubo otra película de superhéroes de cómic, Batman de 1966 y todo sabemos como terminó. Así pues, puede considerarse el primer intento “serio” de explotar en la gran pantalla el universo cómic. Y la apuesta fue a lo grande: para dirigirla contaron con Guy Hamilton, pero se "cayó" del proyecto y siguieron con un talento en claro ascenso, Richard Donner (dos años antes había dirigido la exitosa “La Profecía”), mientras que la historia la escribió Mario Puzo (“El Padrino”)... sin olvidar a Marlon Brando o Glen Ford, que habían firmado mucho antes…

También es una película adelantada a su tiempo por otra razón: los productores el vieron el enorme potencial de la licencia y se embarcaron en la grabación de las dos primeras películas simultáneamente, algo que al final se tuvo que parar para poder llegar a tiempo con la primera, que sufrió problemas con el guión (se tuvo que reescribir un par de veces, con un retoque final a cargo de Tom Mankiewicz), sin obviar los roces entre producción y el dirección… Fricciones que, por suerte, se tradujeron en una de las mejores películas de superhéroes de la historia.

Y es que, pese a ser una cinta con 36 años de “antiguedad”, Superman sigue resistiendo sorprendentemente bien el paso del tiempo, una virtud que la ha convertido en un clásico atemporal como puedan ser otros filmes coetáneos, como Star Wars. Vale que si nos fijamos en ciertos efectos, como planos de vuelo, la superposición y los cromas cantan “por soleares”, pero en su conjunto, es una película bien realizada, que ha soportado bien el paso del tiempo… algo de lo que no pueden presumir las secuelas. Pero de eso ya hablaremos en cada una de las películas…

A muchos efectos, Superman es una película “completa”, porque en los 137 minutos que dura la cinta, abarca casi todo lo necesario para descubrir al personaje, aunque no se tenga ni la más remota idea del cómic. Un esquema que se ha “copiado” en posteriores sagas de superhéroes, como las dos de Spider-Man, el Capitán América, etc. Pero, sin el respaldo de los actuales efectos digitales, los logros de Superman resultan aún mayores a la hora de, por ejemplo, de recrear Kripton, la estética de sus habitantes (¿quién no recuerda la escena del juicio al general Zod?) o la destrucción del propio planeta.

Todas las claves de Superman, en 137 minutos

La cinta divide esta primera aventura de Superman en tres partes o segmentos muy bien diferenciados, como si del clásico esquema “introducción-nudo-desenlace” se hubiera llevado hasta un extremo obsesivo. Los primeros 45 minutos del largometraje se reservan para desarrollar el génesis del superhéroe, su salida de Kripton, la adopción por parte de los Kent, sus años de estudiante, la búsqueda de respuestas, la decisión de usar los poderes para el bien … todo con un ritmo soberbio, que deja con ganas de más, de seguir viendo crecer al “personaje”.

Gran parte de que estos primeros 45 minutos enganchen se debe a unas actuaciones de diez, con actores de renombre, como los ya mencionados Ford y Brando. Todo está tan cuidado y tan bien “hecho” que a duras penas parece una película con más de 30 años a sus espaldas. Incluso los efectos, en este primer segmento de la película, no dan el cante. En algunos planos pueden resultar “setenteros” pero como en otras películas de la época, léase Star Wars, son verdaderas obras de artesanía y no pensarás “que cutrez” cuando veas cómo Kripton desaparecer para siempre. Y eso sin hablar del inolvidable diseño de la fortaleza de la soledad…

Como en el resto de la película, algunas escenas “complicadas”, como ver a un tierno infante levantando una pesada camioneta, se solucionan con ingenio, con planos de cámara que ocultan la “trampa” y que, en definitiva funcionan y nos meten en la ficción. Y todo, sazonado con la inolvidable partitura de John Williams, que desde los títulos de crédito consigue atrapar nuestro tímpano con melodías inolvidables, ya sea con el tema principal o alguno más “romántico”, como el de la escena de vuelo con Lois.

Creando imágenes para el recuerdo

Esto nos lleva directamente al “nudo” de la película, que no deja de ser la introdución de algunos personajes clave y sus relaciones, desde el villano Lex Luthor (interpretado magistralmente por Gene Hackman) y su ayudante y contrapunto humorístico Otis a la compañera del Daily Planet y “aspirante” a novia Lois Lane, además de mostrar los primeros trabajos “heroícos” de Superman. ¿Quién no recuerda el helicóptero precipitándose por la fachada del Daily Planet con Lois Lane agarrada de una de sus puertas? ¿quién no visualiza a Superman suplantando un motor de un avión? ¿o capturando a un ladrón que está trepando por la fachada de un edificio?

Son solo 4 ó 5 escenas, hasta cierto punto algo atropelladas, pero cumplen su cometido a la hora de mostrar la esencia del personaje y sus motivaciones. De hecho, es recordada como "la película que nos hizo creer que el hombre podía volar", en clara alusión a las escenas de vuelo. Y es que, si nos retrotraemos a finales de los 70, todas estas imágenes tenían una fuerza visual fuera de toda duda, que incluso hoy en día siguen vigentes y resultan “creíbles”. Y es que ese es, probablemente, el gran logro de Superman, que consigue que la película siga resultando soberbia 36 años después de su estreno.

No es menos cierto que el personaje también conecta con el público gracias a la intepretación del, por aquel entonces, desconocido Christopher Reeves, que borda las dos facetas del personaje, tanto el falsamente tímido y torpón Clark Kent como al invencible Superman. Este “nudo” de la película sirve además para profundizar en otros aspectos del personaje, como su complicada relación como Lois Lane, interpretada por una también colosal Margot Kidder. Todo ello, además, con un doblaje al castellano excepcional (el original, no el despropósito que se puede escuchar en algunas versiones “extendidas” en Blu-ray).

El último tramo de la cinta, el desenlace, es quizá la parte más “conflictiva”. Por un lado, representa el primer gran “enfrentamiento” entre Superman y Lex Luthor, quien ha tramado un maquiavélico plan para provocar el caos en la falla de San Andrés (con dos misilazos) y así poder especular con los terrenos cercanos. Quizá esta parte, por el “abuso” de efectos visuales (por los que ganó un oscar al logro especial), es la que más puede cantar frente a los estándares actuales… aunque el verdadero “problema” es su final, que aún hoy en día sigue levantando polémica y debates.

No desvelaremos nada por si alguien aún no la ha visto (aunque tiempo ha tenido), pero la escena final es sin duda la única gran licencia que la película se toma con el personaje, con un poder o “habilidad” que no se refleja en los cómics. Una licencia que, a pesar de lo disparatado que puede resultar a algunos, no consigue afear el resultado global de la cinta, que sigue siendo una de las obras clave a la hora de trasladar el héroe del cómic al celuloide. Un trabajo que sin la pasión de Donner y su obsesivo cuidado de cada uno de los planos, no hubiera conseguido unos resultados tan adelantados a su tiempo. Sin ningún tipo de duda, es un clásico atemporal.

No se vayan todavía, ¡aún hay más... Superman!

En nuestro especial de cine de superhéroes encontrarás las críticas de las demás películas de Superman, aunque ya avisamos que sin la mágica dirección de Richard Donner, eliminado de la ecuación por llamar “gilipollas” a uno de los Salkind… ¿se resentirá el resultado? La respuesta en la crítica de Superman II.

Valoración

El primer intento serio de trasladar un superhéroe de cómic a la gran pantalla se salda con unos resultados que aún hoy, 36 años después de su estreno, siguen vigentes... y encandilando.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

El cuidado puesto en cada escena. El génesis del personaje. La banda sonora.

Lo peor

La escena final. Algunos efectos visuales cantan hoy en día.

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