Análisis

Del juego al cine: The House of the Dead

Por Borja Abadie
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ARGUMENTO: Un grupo de chavales con ganas de fiesta acude a una "rave" en una misteriosa isla. La fiestra pronto se transforma en pesadilla cuando los jóvenes han de enfrentarse con decenas de horribles criaturas para salir vivos.2003 - DIRIGIDA POR Uwe Boll - PROTAGONIZADA POR Jonathan Cherry, Ona Grauer y Clint Howard

Nuestro repaso a las mejores pelis adaptadas de videojuegos nos lleva hoy, noche de Halloween, a "disfrutar" con una de las películas del excéntrico Uwe Boll, creador de "grandes joyas" como Bloodrayne 1 y 2, Alone in the Dark o Far Cry. Desde luego, en esta ocasión, no recibimos "ni truco ni trato", es decir, ni sustos (aunque lo intenten en varias ocasiones) ni caramelos.

The House of the Dead empieza destripándonos la identidad de uno de los supervivientes a La Casa de la Muerte hablando del infierno que ha vivido. La acción salta unas horas atrás, para explicarnos lo sucedido. Un grupo de jóvenes van a una fiesta ilegal (rave) en una isla. Llegan tarde al barco que debería llevarles a divertirse, pero muy a nuestro pesar (nos habríamos ahorrado hora y media de película) encuentran otro modo de llegar a la isla. Contratan los servicios de un capitán de barco fumador de puros y de su fiel escudero, digo marinero, al que como no podía ser de otra manera le falta una mano, por lo que usa un garfio (imaginamos que fue devorada por Tic Tac, el cocodrilo de Peter Pan).

Una vez que llegan a la isla: ¡sorpresa! los "fiesteros" han desparecido. Ni cortos ni perezosos se adentran en la isla para descubrir que sus vidas corren peligro ante la insaciable sed de sangre de unas extrañas criaturas, mitad zombi mitad experimento abominable.

Desparrame de casquería y top-less

Uwe Boll debía saber, o quizás no, que no tenía una gran película entre manos, así que tuvo que rellenarla como pudo: con sangre, tripas y pechos. En el minuto 4 vemos el primer torso femenino desnudo, lo que se repite frecuentemente y con las excusas más absurdas a lo largo de la cinta. Aunque, ¿quién soy yo para quejarme?. A la media hora, el film sustituye el descoque por la sangre, conviertiendo a los personajes protagonistas, hasta ahora descerebrados juveniles poseídos por el alcohol y el sexo, en auténticas máquinas mata-zombis.

Se puede decir que The House of the Dead transcurre en 3 escenarios: la fiesta, el barco del capitán Kirk (no hago la broma de Star Trek porque ya la hace el simpático Boll) y la casa misteriosa. Entre medias el bosque, repleto de zombis. Los protragonistas van saltando de un lugar a otro sin ningún sentido, más que el de justificar que transcurran los minutos de la peli. De entre todos los héroes, a cada cual más estúpido y falto de carisma, sobresale uno de los personajes más bizarros que hemos visto en mucho tiempo, Liberty. Esta joven asiática, disfrazada con un traje de la bandera americana (de ahí el "acertado" nombre) apenas pronuncia un par de frases en la película, pero nos ha enamorado. Dentro del sinsentido que caracteriza la hora y media de basura fílmica que tenemos entre manos, ella es la única que aporta algo de coherencia, mientras que el resto de personajes parece que tratan de tomarse más en serio a sí mismos que la oriental.

El film no deja de contar con algunas escenas pasables, como la matanza frente a la casa maldita, en la que pese a la absurda coreografía de tiros, momentos "Matrix", extras caminando sin saber a dónde y explosiones, no podemos evitar esbozar alguna sonrisa, más por pena que otra cosa. Tampoco podemos obviar las referencias a series como Scooby Doo (de la que podría haber aprendido algo el director) o escenas más osadas, como una copia de la escena en que Frodo se refugia bajo un árbol para escapar de los jinetes negros junto a sus tres amigos hobbits en La Comunidad del Anillo. Vergüenza, desde luego, no le sobra al bueno de Boll. La guinda la pone la explicación de los extraños fenómenos que vive esta pandilla, con menciones a los conquistadores españoles incluidas.


En cualquier caso, cuando Uwe Boll anda algo escaso de ideas y de medios, no tiene reparos en meter unos cuantos fotogramas con imágenes del juego original para rellenar buena parte del metraje.


Desde luego, The House of the Dead es una película horripilantemente mala. Es tan cutre que no provoca ni risa, lo único que podría haber salvado un bodrio semejante. Pese a los intentos de crear miedo, tensión o sustos, la peli termina por convertirse en una inofensiva fiesta de haloween para niños, con monstruos que no dan miedo y simpáticos disfraces. Hoy es la noche ideal para verla.

Valoración

The House of the Dead es un despropósito de principio a fin. Ni siquiera los excesos de gore y chicas ligeras de ropa consigue entretenernos.

Hobby

20

Malo

Lo mejor

Sin duda el personaje de Liberty, es tan ridículo que nos ha conquistado.

Lo peor

Todo, salvo nuestra querida Liberty, claro.

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