Un monstruo viene a verme
Análisis

Un monstruo viene a verme - Crítica de la película de Bayona

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de la película Un monstruo viene a verme (A Monster Calls) dirigida por Juan Antonio Bayona basada en la novela de Patrick Ness con Felicity Jones, Sigourney Weaver y Lewis MacDougall. Se estrena en España el viernes 7 de octubre de 2016.

ACTUALIZADO 5-2-2017: Nada menos que 9 premios Goya se acaba de llevar esta gran película de Juan Antonio Bayona. Actualizamos su crítica por si aún no habéis podido verla y os ha entrado la curiosidad...

El orfanato, Lo imposible y ahora Un monstruo viene a verme. Está claro que Juan Antonio Bayona no solo es un talentosísimo director sino que además está especialmente capacitado para el drama familiar conectando con el espectador de manera inmediata.

Es el resultado de tratarlo como a un adulto y ser capaz de adentrarse en sus sentimientos abrazando la tragedia y llegándole a las entrañas sin meterle los dedos en los ojos. Emociona, pero lo hace de una forma sincera, haciéndonos sentir empatía y comprensión.

Tras la separación de sus padres, Connor (Lewis MacDougall), un chico de doce años, tendrá que ocuparse de llevar las riendas de la casa, pues su madre (Felicity Jones) está postrada por una enfermedad. Así, el joven intentará afrontar sus miedos más íntimos con la ayuda de un monstruo (voz de Liam Neeson) que comienza a visitarlo siempre a la misma hora. 

Un monstruo viene a verme es además un claro homenaje a los cuentos de hadas y a su capacidad de hacernos comprender y asumir nuestras propias vivencias por más que éstas nos atormenten. A pesar de que se circunscribe a un momento muy concreto y un lugar muy específico, es muy universal y comprensible para cualquiera porque todos hemos pasado en mayor o menor medida por situaciones difíciles.

Un monstruo viene a verme

Uno de los grandes aciertos de la película de Bayona es que para el guión ha contado con el autor de la maravillosa novela en la que se basa la película: Patrick Ness, lo que asegura la fidelidad en cuerpo y alma a la esencia de la historia. La materalización también está a la altura con un elenco formidable y una plasmación plástica brillante.

A nivel de metarrelato se respira amor hacia el cine que nos hizo simpatizar con monstruos como King Kong y sobre todo a no fiarnos de las apariencias ni dejarnos llevar por los prejuicios como se deja entrever con la aparición explícita del cartel de Matar un ruiseñor.

Un monstruo viene a verme

En realidad los relatos del monstruo (obras de arte en sí mismas en las que se opta por la animación) apuntan en una única dirección: señalar las contradicciones que se dan en el ser humano pero no desde el estigma sino desde la conciliación con la propia realidad.

Pero si hay que alabar dos cosas de esta película es la dirección de actores y la forma en la que se desarrolla la narración. Aunque aparentemente es sencilla, la complejidad de la trama hace que cada minuto de metraje sea necesario.

Un monstruo viene a verme

Las interpretaciones son fantásticas empezando por el brutal Lewis MacDougall y la forma en la que construye a su compungido personaje con una intensidad sideral (lo vemos sonreír por primera vez cuando ha transcurrido casi una hora de la película y le dura poco la felicidad), siguiendo por la magnífica Felicity Jones, que ya demostró su habilidad para conectar con el público en cintas precedentes como La teoría del todo o Sigourney Weaver, que borda su rol de abuela estricta y exigente.

Un consejo final: leed el libro. La película le hace justicia, pero no hay que olvidar los cimientos, fortísimos, sobre los que Bayona ha erigido su tercer éxito de crítica. Encontraréis un relato acerca de la aceptación de la realidad que nos aproxima a la reconciliación con nosotros mismos, a pesar de nuestra oscura naturaleza. Si os acercáis bien al espejo veréis al monstruo ardiendo en vuestro interior; el arte puede ser el vehículo para que lo asimilemos.

Valoración

Bayona rubrica una enternecedora y adulta historia tan bien narrada y con interpretaciones tan sólidas que cuesta encontrarle un pero.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

La dirección de actores, el aspecto milenario y telúrico del gigante, sus historias y cómo se conjugan con las vivencias del protagonista.

Lo peor

Es una película muy emocional y adulta que nos sumerge en la forma de afrontar la pérdida. Por desgracia habrá quien se quede solo con el drama.

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