Análisis

Review y estrategia de Civilization V

Por Gustavo Bernaldo
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Cinco años nos ha hecho esperar el equipo de Sid Meier para ofrecer su particular culmen de los títulos de estrategia por turnos. La saga Civilization vuelve con energías renovadas, manteniendo su filosofía de conseguir la victoria por distintos medios: diplomáticos, militares, económicos, sociales o por número de turnos y, lo que es más importante, ofreciéndonos diversión por los cuatro costados.

Después de casi veinte años en el mercado, en 2011 cumplirá su segunda década, la saga Civilization sigue al frente de los títulos de estrategia por turnos. No sólo por la gran cantidad de posibilidades que nos ofrece, al invitarnos a controlar a una civilización desde la edad media hasta la era espacial, sino porque se trata de una fórmula más que machacada y que poco tiene que cambiar para engancharnos de nuevo. Eso sí, desde el primer momento veremos cambios más que notables respecto a ediciones anteriores.

¡Levanta un imperio!

Nuestra primera y una de las más importantes decisiones que tomaremos, será elegir una de las 18 civilizaciones diferentes que encontramos en Civilization V (con un líder más en la edición especial), entre las que encontramos a la egipcia, representada por la Ramsés II, la griega, donde encarnaremos a Alejandro Magno, la estadounidense, donde guiaremos los pasos de Geaorge Washington, la romana, con César Augusto a la cabeza… Digamos que los dirigentes tienen una gran importancia a nivel de gustos, aunque durante el juego no nos empapemos de su personalidad como lo hacíamos en Civilization IV e, incluso, Revolution.

Es importantísimo saber que cada una de las civilizaciones tendrá una serie de características únicas en diferentes épocas. Por ejemplo, los franceses tendrán las unidades especiales de la legión extranjera y el mosquetero, mientras que los chinos utilizarán el arte de la guerra y la unidad especial Cho-ko-un.

Pero lo más importante en este Civilization V, es saber que se trata de un título por turnos, es decir, que tendremos un determinado número de movimientos que debemos exprimir para obtener la mayor ventaja posible cuando nos toque mover. Para conseguirlo, debemos exprimir todos los aspectos de una civilización: diplomáticos, militares, económicos y sociales. Siendo todos ellos importantísimos y dándonos la posibilidad de conseguir la victoria.

A no ser que configuremos una partida personalizada, comenzaremos en el año 4.000 antes de Cristo, donde debemos explorar con pocas unidades el mapa aleatoria que nos ha tocado, mientras empezamos a construir nuestro imperio. Pero, cuidado, ya que no estamos solos, compartiremos territorios con otras tres facciones a las que podemos destruir por la vía militar o encandilar por la diplomacia para conseguir superarlas.

Así, comenzaremos fundando una ciudad que se convertirá en el centro neurálgico de nuestro imperio y que nos permitirá obtener las primeras investigaciones tecnológicas que nos harán avanzar y mejorar la calidad de vida de todos nuestros campesinos y militares. Como viene siendo habitual en la saga, cada decisión sobre qué tecnología estudiar será primordial, ya que nos proporcionará nuevas vías que nos permitirán avanzar más rápido en unos campos que en otros.

Otra de las partes que han aupado a la saga Civilization hasta lo más alto de los títulos de estrategia ha sido la diplomacia. Imprescindible para sobrevivir es mantener relaciones fluidas con nuestro vecinos, en busca de aliados contra un posible ataque de terceros o, por el contrario, coaccionar a un imperio para que nos paguen porque les dejemos en paz. Una nueva victoria, la de las Naciones Unidas, nos permitirá ganar si tenemos el voto de todos los pueblos de la Tierra, lo cual puede ser una tarea muy complicada si no sabemos jugar bien nuestras cartas.

Una carrera contra el tiempo

A pesar de lo pausado de su desarrollo, se trata de estrategia por turnos, este Civilization V esconde un frenético desarrollo. No por la velocidad de juego, con que tengamos reflejos de tortuga servirá, sino porque es tal la cantidad de datos que debemos manejar durante cada turno que, realmente, terminaremos abrumados. En este aspecto, una interfaz muy visual consigue que los nuevos aficionados a la serie tengan todos los datos en cualquier momento. Los veteranos, por su parte, también dispondrán de menús interminables y una base de datos que es la envidia de muchas enciclopedias. Digamos que se han unido dos mundos, el de los juegos de estrategia más sesudos y el de los que vemos en consolas. El resultado, sin ser perfecto, cumple bastante bien a la hora de informar y que nos despreocupemos de algunas tareas que se pueden automatizar.

Eso sí, no hace falta decir que esta versión de Civilization, al igual que las anteriores, hace gala de una progresión soberbia en la curva de aprendizaje. Aún sorprende ver un título que empiece de forma tan sencilla y termine con miles de opciones. Y todo ello, sin que nos demos cuenta. Es decir, que comenzaremos manejando un puñado de colonos y guerreros para terminar controlando el destino de todo un imperio, todo, sin que jamás nos preguntemos cómo se hace algo.

Otro de los grandes aciertos de Civilization V es el compendio de opciones que nos ofrece. Contamos con varios perfiles definidos de victoria, como la militar y la cultural. La primera parece ser el camino más fácil, mientras que la segunda puede parecer que requiera de mucha más paciencia por parte del jugador. Pues no, lo ideal en esta versión de Civilization es encontrar el equilibrio perfecto y atacar sólo cuando tengamos clara una victoria. Este equilibrio, manteniendo el resto de opciones, es lo que ha hecho única la saga Civilization durante estos casi veinte años.

Con aires renovados

Volviendo a los temas que sorprenden desde un primer momento, podemos destacar el uso de hexágonos para repartir nuestros recursos por el mapa. Estos proporcionan más posibilidades tácticas que los tradicionales cuadrados y nos permiten hacer mejor la pinza a las tropas enemigas. También influye mucho la altitud, las zonas boscosas o las ciudades. Disparar con buen ángulo es más efectivo y, con las tropas que pueden hacerlo a varias celdas de distancia, conviene pensarse bien dónde colocamos nuestros efectivos.

Otro detalle que innova en esta edición de Civilization es que en lugar de acumular tropas en una casilla, veremos que sólo puede haber una unidad por celda. Eso sí, los militares pueden compartir espacio con los civiles y generales. Para conseguir más efectividad de estos tendremos que mejorar la tecnología militar o ganar batallas. Así, por encadenar combates con éxito el juego nos ofrecerá la posibilidad de sanar a los heridos o conseguir alguna caractarística especial.

A nivel visual, las diferencias respecto a los anteriores Civilization también son más que apreciables. Siguiendo la estela de la versión para consolas de sobremesa, todo está realizado en 3D. Los bosques tienen árboles, los pájaros vuelan entre ellos, las olas del mar se ven a simple vista y podemos hacer zoom hasta ver muchos detalles que alegran un poco la vista. El resultado, sin ser lo más espectacular en cuanto a juegos de estrategia, supone un avance que ayudará a traer jugadores nuevos a la serie. Sin embargo, este esfuerzo choca un poco con la idea de poder usar el juego en PCs antiguos. Algo muy extendido entre los aficionados a la estrategia más sesuda. Para estos, conviene decir que también disponemos de un modo en 2D, con las celdas dispuestas en toda la pantalla, que nos devuelve el aire a juego de tablero que teníamos hace décadas.

Respecto a jugar en solitario o contra enemigos de carne y hueso, las diferencias son más que notables. A pesar de que se han incluido ciudades estado, con las que aliarnos y desarrollar alianzas, estas no son suficiente para redondear la experiencia para un jugador. La inteligencia artificial de Civilization V parece avanzada en un primer momento, con muchas opciones y decisiones que vemos en tiempo real. Sin embargo, al cabo de un rato nos limitamos a sostener una defensa constante que apenas nos deja usar las posibilidades diplomáticas y que limita mucho la experiencia. Esto se compensa con un multijugador que se olvida, eso sí, de las partidas por correo electrónico o la famosa silla caliente, donde podíamos jugar varios en un mismo ordenador... tapando la pantalla para que el siguiente no viera nuestros movimientos.

En cuanto a las decisiones que no han sentado bien en la comunidad, antes de salir el juego, está la del editor de niveles. Este, que promete compensar una escasez notable de escenarios, ha llegado bastantes días después de aparecer el juego en las tiendas. Eso sí, se trata de una herramienta con muchas posibilidades y que pronto empezará a dar sus frutos entre la comunidad, aunque por ahora no parece llegar al nivel mostrado en Civilization IV. Del tema de la compatibilidad con PCs que usan Windows XP en castellano... la solución ha llegado por sorpresa, ya que había usuarios con el juego que no lo podían jugar en sus equipos.

Resumiendo, tanto si eres estratega como si no, deberías probar un Civilization V que, os aseguramos, os tendrá enganchados durante horas. Eso sí, hay que armarse de paciencia, ya que cada partida tiene una duración media de unas diez horas y, a pesar de las actualizaciones y parches que van apareciendo poco a poco, Civilization V da la sensación de haber llegado sin pulir. Eso sí, cuando funciona todo a la perfección, sientes que esas horas invertidas son algo increíble. ¿A qué esperas? ¡Monta ya tu propio imperio!

Valoración

Mantiene la esencia del original, pero aporta algo para atraer nueva sangre. Mientras que se han perdido opciones en las ciudades y se ha cambiado la religión o los espías por algo menos controvertido, el juego mantiene un buen abanico de opciones.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

Las partidas, aunque duran muchas horas, te mantienen pegado a la silla.

Lo peor

El juego ha salido con fallos que se arreglan poco a poco mediante actualizaciones.

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