Análisis

Shutshimi - Análisis para PS4 y PS Vita

Por David Alonso Hernández
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Versión comentada: PS VITA

El análisis de Shutshimi sale a la superficie desde su alocado océano gracias a la llegada del título de Neon Deity Games a PS Vita y PS4, consolas en las que se puede descargar sin coste añadido por ser uno de los juegos de PS Plus en abril.

Uno de los juegos más originales que ha llegado a PS Plus en abril es, sin duda alguna, Shutshimi. El título desarrollado inicialmente para PC por Neon Deity Games y que, tras su paso por Wii U, se estrena ahora en PS4 y PS Vita con todos sus elementos característicos intactos, o lo que es lo mismo, una mecánica de matamarcianos clásica aderazada con muchas dosis de locura que, sin ir más lejos, saltan ya a la vista con su chiflado argumento y no menos alocado protagonista; nada menos que un pez "cachas" con una memoria de 10 segundos que tiene una épica misión: defender los 7 mares. ¿Que de qué? Pues creemos que ni él mismo lo sabe realmente...

Y es que esta irreverente historia es un simple pretexto para meternos en harina (o en el mar) y ponernos a disparar a todo lo que se mueva en unos surrealistas niveles en 2D en los que casi nunca nada es lo que parece; ni los enemigos, ni los objetos que podemos recoger, ni los jefes finales, ni siquiera el propio pez protagonista. ¡Todo un caos marítimo!

Perturbaciones en el mar

El modo historia es la espina dorsal de Shutshimi: Seriously Swole, y ya desde sus primeros compases nos deja claro que la seriedad se quedó en la pantalla de carga de nuestra consola y demuestra su gran sentido del humor en la divertida descripción de cada nivel de dificultad disponible: 'Easy', 'Normal' y 'Heartless', siendo este último una verdadera locura solo accesible tras completar los anteriores.

Tras elegir a nuestro pez de entre varios disponibles, cada uno de ellos con características diferentes y tan disparatadas como gustos musicales o tamaño del pie (vamos, que no sabemos qué diferencias hay entre ellos), el objetivo es enfrentarse a oleadas de enemigos de tan solo 10 segundos de duración, en las cuales debemos disparar burbujas a todo lo que se nos ponga delante mientras nos desplazamos en cualquier dirección. Los enemigos, en un principio, son bastante inofensivos y se presentan en grupos reducidos, pero en cada oleada van aumentando su capacidad de ataque y número.

Después de superar una de las oleadas, que se suceden sin descanso, siempre toca visitar la tienda, uno de los elementos más divertidos y peculiares de Shutshimi. En este establecimiento tenemos siempre 10 segundos (cómo no) para, de forma obligatoria, elegir entre uno de los 3 items que aparecen de forma aleatoria cada vez. Lo "bueno" es que los elementos que podemos seleccionar, como cintas de casette, balones de playa o rosquillas de chocolate, no guardan ninguna relación con el efecto que provocan en nuestro pez para la siguiente (o siguientes, depende el objeto) fase.

Así, (no os vamos a destripar qué hace cada uno para no eliminar el factor sorpresa) existen objetos que nos benefician con armas más potentes o con una pecera que actúa como escudo protector, mientras que otros nos complican la existencia invirtiendo los controles, generando una fiesta discotequera en el escenario que hace que sea mucho más difícil identificar los disparos enemigos o ralentizando nuestro movimiento. De entre todo el amplio abanico de alocados items destacan los sombreros, que además de dar un toque de distinción a nuestro pez aportan efectos de lo más dispar y generan graciosos guiños a otros juegos o películas, y que tampoco queremos arruinaros.

Aprendernos de memoria el efecto de los objetos resulta bastante útil para afrontar con la máxima garantía cada una de las oleadas, pero no nos garantiza que siempre vayamos a tener ventaja, ya que hay veces en que los 3 items a elegir es cada uno peor que el anterior... y estamos siempre obligados a elegir uno de ellos. Este divertido sistema condiciona sobremanera otro de los puntos álgidos del juego: los enfrentamientos contra los jefes finales, siempre de gran tamaño, y que hacen su aparición tras un número determinado de oleadas. Por supuesto, para acabar con ellos tenemos 10 segundos, por lo que, si no nos da tiempo, el 'boss' huirá y deberemos seguir superando oleadas hasta toparnos de nuevo con él, momento en el que retomaremos el combate donde lo dejamos la vez anterior.

Como sabéis, Shutshimi está disponible en PS4 y PS Vita, y en cada uno de estos sistemas tiene unos 'pros' y unos contras. En el caso de la consola de sobremesa, se ha incluido un divertido modo multijugador para hasta 4 jugadores en pantalla que ofrece momentos muy divertidos, mientras que la portátil -en la que se ha prescindido de esta modalidad- se beneficia de su portabilidad para dar más sentido a las partidas que ofrece, ideales -por su brevedad y poca profundidad- para momentos puntuales en los que nos llevamos la consola fuera de casa y no nos apetece complicarnos demasiado.

Gráficamente existen muy pocas diferencias entre ambas versiones, y las dos muestran con solvencia el universo de aspecto "retro" y psicodélico que  Neon Deity Games ha creado para la ocasión, y que -pese a su simpleza- cumple con su cometido y derrocha sentido del humor por las cuatro aletas. Y es que lo mismo se podría decir de forma general de Shutshimi, cuya experiencia, sin ofrecer demasiado contenido ni profundidad, consigue "sumergirnos" en unas partidas rápidas bastante divertidas y en las que las risas, mientras dura el factor sorpresa, están garantizadas.

Valoración

Una vuelta de tuerca a los matamarcianos que, sin inventar nada nuevo, ofrece buenos momentos gracias a su frenético y alocado enfoque Eso sí, cuando acaba el factor sorpresa, pierde gran parte de sus alicientes.

Hobby

73

Bueno

Lo mejor

Un matarmacianos clásico con un gran sentido del humor. Los objetos aleatorios.

Lo peor

Demasiado enfocado a partidas rápidas y esporádicas. Le falta profundidad y es corto.

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