Análisis

Star Fox Zero - Análisis

Por Lazaro Fernandez
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Versión comentada: Wii U

Diez años después de StarFox Command, la última entrega “original” de la saga, Fox McCloud, Falco, Peppy y Slippy llegan al fin a Wii U con StarFox Zero. Analizamos a fondo el título desarrollado por Platinum Games.

Al igual que hizo anteriormente con otras entregas de StarFoxNintendo se alía con Platinum Games, artífices de Bayonetta, para combinar en un título las señas de identidad de una de sus sagas más famosas y la mejor jugabilidad posible. El resultado, a pesar de algunas críticas que el juego ha sufrido con respecto a su apartado gráfico, no podría ser mejor. StarFox Zero es el mejor título de la saga y, sin duda, uno de los más divertidos del catálogo deWii U. Aquí tenéis un pequeño aperitivo para ir abriendo boca:

 


Tras varias horas de juego, más de 20, tras completar StarFox Zero en varias ocasiones y con ganas de superar nuestros propios récords, intentamos recordar qué es lo que no terminaba de encajarnos la primera vez que vimos el título creado por Platinum Games o, en su defecto, que es lo que le fallaba para que tantos aficionados a la saga se quejaran en las redes de la nueva entrega de la saga protagonizada por Fox McCloud. La jugabilidad de StarFox Zero ha eclipsado cualquier prejuicio que tuviéramos antes de ponernos a los mandos del Arwing. Y si a estas alturas todavía no conoces el juego y te pilla de sorpresa la polémica sobre su control o su jugabilidad, aquí te ponemos en antecedentes.

 

 

 

En el olvido quedan las quejas sobre su nuevo sistema de control, sobre su cuestionado apartado gráfico... StarFox Zero es una nueva vuelta de tuerca a la saga, que no pierde en absoluto su identidad y que, aunque no está al mejor nivel gráfico que hemos visto en la consola de Nintendo, aporta un desarrollo sólido y de lo más adictivo, que podríamos calificar como “clásico”, y un control de lo más original que solo Wii U, en conjunción con su GamePad, pueden ofrecer al jugador.

 

A simple vista, StarFox Zero parece “lo de siempre”; tranquilo, no te engañan tus ojos. El juego de Platinum es tan “lo de siempre” como lo fueron en su día Super Mario 64, Metal Gear Solid o GTA V en sus respectivas sagas. Zero plantea un sistema de juego de lo más clásico: Una serie de niveles que tienen lugar en diferentes zonas del sistema planetario Lylat, cada uno de ellos con un jefe de final de fase que requiere una estrategia determinada para ser eliminado, y la posibilidad de repetir los niveles con el objetivo de aumentar la puntuación conseguida para conseguir medallas (con las que abrir nuevas opciones y modos de juego).

 

 

No tiene ningún misterio, pero os aseguramos que StarFox Zero es de lo más divertido y adictivo que ha pasado últimamente por nuestras manos. El buen hacer de Platinum Games en el terreno de la jugabilidad queda patente en el exquisito control del juego, en cada escenario, cada jefe de final de fase… y cada “mosqueo” que nos cogeremos al perder ese atajo a un nivel especial por recibir un impacto en el momento decisivo.

 

El original sistema de control

Pero vayamos por partes. Uno de los elementos que hace a StarFox Zero tan “re-jugable” y adictivo es su nuevo sistema de control; sí, ese que tanta ampollas ha levantado entre algunos medios y usuarios que ya lo han jugado (aunque no lo suficiente, creednos). El uso del GamePad se lleva a una nueva dimensión en el título creado por Platinum: el stick izquierdo sirve para dirigir nuestro vehículo (porque no sólo de Arwing vive Fox McCloud), el stick derecho para realizar acrobacias, acelerar y frenar y los sensores de movimiento del peculiar mando de Wii U se utilizarán para apuntar. Mientras que en la TV estaremos viendo la acción en tercera persona, desde fuera del vehículo, el GamePad mostrará la acción desde la perspectiva del piloto y nos permitirá apuntar con precisión a enemigos, zonas específicas del escenario y puntos débiles de los jefes.

 

 

Al principio, el control resulta algo complejo, pero en menos de una hora a los mandos del Arwing (y otros vehículos de los que hablaremos a continuación) seremos capaces de eliminar a nuestros enemigos casi sin despegar la mirada de la TV, inclinando intuitivamente el GamePad en la dirección requerida. De hecho será necesario alternar continuamente nuestra mirada entre el GamePad y la TV para completar cada uno de los niveles con la mayor puntuación posible (o en el menor tiempo, claro).

 

 

El motor gráfico de la discordia

La influencia del nuevo sistema de control ha alcanzado irremediablemente al motor gráfico del juego, duramente criticado desde las primeras apariciones públicas de StarFox Zero. Como se puede observar en las pantallas y en los videos del juego, su aspecto no parece acorde con la época en la que vivimos; casi nos atreveríamos a decir que, técnicamente y en determinados momentos, podría pasar por un juego de Wii, si no fuera por algún que otro efecto gráfico.

 

Los escenarios suelen estar muy vacíos, las texturas no tienen una calidad muy alta, los modelos 3D no son demasiado complejos… ¿Y cómo ha afectado el control de una forma tan dramática? Simplificar el aspecto del StarFox Zero ha permitido a Platinum Games mostrar una imagen de lo más estable (casi siempre en los 60 fotogramas por segundo), al mismo tiempo, tanto en la TV como en el GamePad. Se ha dado más importancia a la jugabilidad que a unos gráficos de ultimísima generación y, seamos sinceros: Tras la primera hora de juego ni te acordarás del “problema” de los gráficos y, cuando te quieras dar cuenta, llevarás más de veinte horas (como nosotros) y seguirás con ganas de más gracias a su tremenda jugabilidad.

 

Salvando las diferencias, los gráficos recuerdan un poco a Lylat Wars, aunque no será lo único que nos haga recordar al StarFox de Nintendo 64. Junto a muchas de las localizaciones como Corneria, Fortuna (que en StarFox Zero han llamado “Fichina) o Venom, el uso de diferentes vehículos aparte del Arwing también estará presente en esta nueva entrega del juego.

 

 

Vehículos más allá del Arwing

Junto a la conocida nave del escuadrón StarFox, el vehículo más peculiar que tendremos a nuestra disposición en determinados niveles es el Gyrowing, una especie de drone que lleva en su interior al pequeño robot Direct-i, capaz de levantar cargas explosivas y hackear sistemas. En nuestro paso por la superficie de algunos planetas tendremos que controlar el tanque Landmaster, capaz de volar como un Arwing durante unos segundos al transformarse en Gravmaster.

 

El Arwing también podrá transformarse, pulsando el botón A en cualquier momento, en Walker, una especie de robot bípedo (que recuerda a una gallina, todo hay que decirlo) que nos permitirá explorar libremente los escenarios (los que lo permitan, claro). De hecho, para lograr acceso a caminos alternativos, uno de los elementos clásicos de la saga, será necesario transformar el vehículo en la zona adecuada para hackear un sistema o dar con el rumbo adecuado.

 

 

Y si lo que quieres es cambiar de Arwing, también podrás hacerlo, siempre y cuando tengas los amiibo de Falco Lombardi y, por supuesto, Fox McCloud. El primero te permitirá utilizar el Arwing Negro, que posee mayor potencia de fuego pero tiene un escudo más débil que el normal. Haciendo uso del amiibo de Fox podremos cambiar el Arwing normal por el “clásico”, una recreación del que controlábamos en Starwing, en Super Nintendo, que modifica desde el aspecto de la nave hasta las explosiones que provoca.

 

StarFox para rato

Tras completar el juego en el modo historia tendremos acceso al modo Arcade, donde podremos explorar detenidamente cada escenario para acceder a los niveles ocultos. Mientras que la ruta “estándar” del juego nos llevará por 11 diferentes localizaciones (donde encontraremos a viejos conocidos de la saga, como desvelamos en nuestro avance), el juego alberga un total de 20 escenarios diferentes y nada menos que 70 medallas a conseguir: elimina un número determinado de enemigos, sigue una ruta específica, acaba con un “mid-boss” antes de que escape… Vas a tener StarFox Zero para rato. Y sobre todo teniendo en cuenta que el modo Arcade nos permité continuar, si somos abatidos, sólo si hemos recogido tres anillos dorados, algo que no se dará siempre.

 

Si no tienes bastante con el modo historia y el modo arcade, StarFox Zero también te permitirá superar tus propios récords dentro del modo Entrenamiento, donde se pondrá a prueba nuestra habilidad con cada uno de los vehículos del juego y se nos otorgará una puntuación determinada. Si te haces con la edición First Print del juego, tendrás más diversión todavía, ya que incluye StarFox Guard en formato físico, una mezcla entre los géneros Shooter y Tower Defense que tiene como protagonistas a Slippy y a su tío Grippy. Y si aún con eso no tienes suficiente StarFox, siempre puedes ver el corto de animación que Nintendo, I.G. Production y WIT Studio están preparando para su estreno mundial el día 21 de abril a través de Live Nintendo

 

 

Conclusión

StarFox Zero no es que sea una digna secuela de la saga protagonizada por Fox McCloud, es que nos atrevemos a decir que es la mejor con diferencia. Platinum Games ha unido en un juego lo mejor de la saga, ha mantenido elementos característicos como los personajes, el entorno y la posibilidad de encontrar caminos alternativos, y lo ha hecho innovando, con éxito, en un elemento tan decisivo en la saga como el control. StarFox Zero no pone al límite el hardware de Wii U ni está a la vanguardia de las técnicas gráficas de última generación, pero es capaz de mantenernos pegados al GamePad, de sufrir y de celebrar cada nivel completado por los pelos, durante días; nos obligará a repetir una y otra vez cada nivel para encontrar todos sus secretos y mejorar nuestras puntuaciones… y lo haremos con mucho gusto. Si tienes una Wii U, no lo dudes: haz hueco en tu estantería (o en tu disco duro si lo tuyo es la e-shop) para StarFox Zero.

Valoración

StarFox Zero mantiene las señas de identidad de la saga, innova en su control y su tremenda jugabilidad te mantendrá pegado al GamePad durante meses.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

Su original control y la tremenda jugabilidad que atesora. Diversión con el sello de Platinum Games.

Lo peor

Aunque es muy estable y tiene un buen frame rate, su engine 3D no es muy espectacular.

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