Análisis

Unravel – Análisis para PS4, PC y Xbox One

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS4

Con nuestro análisis de Unravel vamos a contaros porque este original plataformas 2D puede ser una de las primeras sensaciones de 2016. Un juego confeccionado desde lo más profundo del corazón, con cálida lana, para contarnos un bello viaje vital.

En el pasado 2015,  la lana volvió a convertirse en una materia prima más de los videojuegos. Así, fue una de las protagonistas absolutas del genial Yoshi’s Woolly World, aunque otro anuncio levantó igual o más interés entre los jugadores: el anuncio de Unravel (PS4, Xbox One y PC), un juego indie protagonizado por un muñeco de lana que se convirtió en una de las sensaciones de la feria E3.

Ocho meses después de su presentación oficial, Unravel ya está terminado. Y nosotros lo hemos jugado de cabo a rabo. Y es maravilloso. Con eso bastaría para no destripar nada a nadie, pero también sería injusto. Porque bajo su apariencia de plataformas 2D se esconde mucho más, un inteligente juego con un mensaje vital que puede incluso llegar a hacerte llorar, como ya lograron Journey otros “art-games”.

Un logro cuando menos chocante, si revisamos la trayectoria del estudio responsable, Coolwood Interactive, un estudio sueco formado en 2003 que tiene en su haber irregulares títulos como The Fight o Move Fitness. Pero con su primer juego editado por Electronic Arts se redimen de sus anteriores pecados para conquistar a los jugadores.

Un inteligente plataformas 2D repleto de puzles con "física"

Unravel es, ante todo, una historia sin palabras, en la que a través de 12 niveles reconstruiremos las vivencias y recuerdos de una familia. Una emotiva historia que tiene como telón de fondo unos bellos parajes nórdicos, a los que accedemos a través de los marcos de fotos que decoran el interior de una casa, que hace las veces de mundo central.

¿Y qué pinta en todo esto un muñeco de lana roja? Él será el encargado de volver a reunir estos recuerdos, “adentrándose” en las fotos y recuperando lo que en ellas tuvo lugar. Solo tiene un único límite a la hora de recorrer estos recuerdos: la longitud de su hebra de lana, que limita su avance.

Y es que Yarny, que así se llama el muñeco protagonista, se deshace a medida que avanza y utiliza su lana para superar los obstáculos del entorno (puede hacer nudos en puntos concretos, crear puentes y trampolines...). Solo al alcanzar a los abundantes puntos de control recupera su tejido, aunque para ello a veces toca desviarse un poco o volver sobre nuestros pasos para recuperar lana.

Aparte de saltar, Yarny cuenta con unos cuantos trucos bajo la lana. Con L2 y R2 puede lanzar un cabo para agarrarse a ciertos puntos de los escenarios (marcados siempre con color rojo y un pequeño haz de luz), trepar por su hebra o tirar de ella. Con Cuadrado realiza nudos en los puntos clave, pudiendo unir varios, descolgarse por un saliente…

Todas estas posibilidades juntas nos permiten superar los puzles, todos ellos basados en la física, y que al final son el verdadero corazón del juego. Y es que para avanzar, más importante que saltar o ser preciso al hacerlo, es pensar. Pensar en la forma de superar todo tipo de situaciones. ¿Cómo abrir una enorme puerta siendo pequeño? Muchas no son complejas y basta con crear un simple sistema de “poleas” usando lana y el entorno.

Otros, sin embargo, pueden ser menos evidentes, y pueden obligarnos a improvisar puentes para transportar un objeto hasta la zona que nos interesa. O usar nuestra inercia para mover un objeto mientras evitamos peligros como cucarachas (y otros animales vivos, como roedores o pájaros), agua o electricidad, que nos matarán casi al instante.

Por suerte, si fallamos, los tiempos de carga no existen, por lo que reapareceremos casi al instante en el último checkpoint. En este sentido, lo único negativo es que algunas situaciones son verdaderos ejercicios de ensayo y error y, como no estéis muy inspirados o despiertos, repetir algunos fragmentos puede volverse tedioso... aunque tampoco es algo que ocurra muy a menudo.

Una duración variable (según tu habilidad)

Calcular la duración de cada uno de los 12 niveles es algo complicado. Si no te quedas atascado en ningún momento, superar un nivel puede llevar entre 20-30 minutos... tiempo que puede dispararse si se te atraganta algún desafío. Más, si tenemos en cuenta que tras el tutorial inicial, Unravel no ofrece ningún tipo de pista o ayuda.

Así pues, no será raro que te tires varios minutos enfrascado en una zona hasta que se te ilumine la bombilla o caigas en algo que habías pasado por alto. A veces porque tendemos a complicar las cosas en exceso, otras porque se nos escapa algún elemento… pero siempre serás capaz de acabar superando el escollo. No busca dejarte atrancado.

Además, cada nivel un coleccionable (5 emblemas), y encontrarlos todos a la primera no es una tarea precisamente sencilla. Más allá de esto, poco más hay para hacer, salvo explorar la casa o hub central y que, salvo un piano donde hacer un poco el “indio”, no hay mucho más para hacer.

Así pues, si eres un jugador rápido y “despierto”, puedes completar Unravel en unas 5-6 horas, pero como decimos, quedarse atrancado en alguna situación no es especialmente difícil y luego quedan los coleccionables (sí, como mínimo da para una segunda vuelta). Algunos pensarán que por 19,99 euros es algo corto… pero entonces estaríamos pasando por alto todo lo demás.

Maestría en la forma y el fondo

Lo primero y más evidente son sus elevados valores de producción. Unravel es un juego indie sí, pero desprende un colosal amor, cariño y cuidado en cada fotograma. No solo en el diseño y expresividad de Yarny, que sin voz y animaciones faciales dice mucho más que otros personajes con voces y gestos.

O por los entornos, fotorrealistas por momentos (geniales efectos de luz y sombra, recreación de la naturaleza...), pero impecables siempre. O, como decíamos, por su genial implementación de la física, ya sea como elemento central para resolver los puzles como para reflejar el comportamiento de algo tan "simple" como abrirnos paso en mitad de la nieve.

También quedaría fuera de esa ecuación la magistral banda sonora, repleta música folk escandinava, con el violín como principal protagonista, que sabe cómo emocionar en los momentos clave (y animar en los momentos de acción). También quedarían fuera sus poéticos mensajes vitales, sobre la amistad, la muerte y otros aspectos que marcan quienes somos.

Un juego, como decimos, maravilloso. Aunque no por ello exento de problemas, al menos en PS4 (la versión que hemos jugado) Casi todos menores, salvables, como por ejemplo, que algunas zonas sean un verdadero ejercicio de ensayo y error hasta que des con la tecla correcta. O que, en ocasiones muy contadas, la hebra de lana se vuelva loca y no consigamos recuperar el tejido necesario para seguir avanzando (o que nos obligue a volver muy atrás para poder hacerlo).

Pero incluso estos dos fallitos no impedirán que su fabulosa mezcla de plataformas y puzles genialmente diseñados, regada con una fabulosa ambientación sonora y visual, te enrede cálidamente en su lana. Un enredo del que no podrás escapar hasta que veas los títulos de crédito. Hasta en ellos Unravel demuestra el cariño que le han puesto.

Además, frente a otros “art-games” o juegos con mensaje,  como el mencionado Journey, Unravel logra ofrecer una experiencia jugable más densa, más rica, más clásica… sin que el mensaje o la poesía eclipsen lo que es el juego en sí. (algo que otras experiencias de corte similar no logran).

Por eso, Unravel ha sido una de las primeras y agradables sorpresas del año. Un título que no descuida ni forma ni fondo, y que sabrá gustar tanto a los que buscan un plataformas 2D como a aquellos que busquen mensajes más profundos. Un juego que, como las grandes obras de Pixar, sabe mantener esos dos niveles de lectura para que cualquiera pueda encontrar en él lo que busca. Como decíamos al principio, una más que agradable sorpresa y eso que, como quien dice, acaba de empezar este 2016.

Valoración

Como las grandes producciones de Pixar, Unravel ofrece con éxito 2 niveles de lectura: por un lado un gran juego de plataformas y puzles y, por otro, un poético mensaje sobre la vida. Todo con una representación gráfica y sonora sublime.

Hobby

87

Muy bueno

Lo mejor

Yarny, el diseño de niveles y puzles, el sonido, el mensaje...

Lo peor

En momentos puntuales descansa demasiado en el ensayo y error.

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