Análisis

Vengadores: La era de Ultrón. ¡Crítica doble!

Por Jesús Delgado
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Vengadores: La Era de Ultrón arranca tras los sucesos de las anteriores películas de los superhéroes de Marvel Studios y con ella, los héroes más poderosos de la Tierra regresan una vez más en una misma película.  En esta ocasión, Los Vengadores vuelven a unir fuerzas para desmantelar una amenaza a la que únicamente ellos pueden hacer frente. Sin embargo, su aplastante victoria se convierte en derrota cuando surge un nuevo enemigo: Ultrón, una inteligencia artificial obsesionada con borrar de la faz de la Tierra a la raza humana.2015 - Dirigida y escrita por: Joss Whedon. Protagonizada por: Robert Downey Jr., Chris Evans, Chris Hemsworth, Scarlett Johansson, Mark Ruffalo, Aaron Taylor-Johnson, Elizabeth Olsen y Paul Bettany. Con Samuel L. Jackson, Cobie Smulders y James Spader.  

¡Vengadores, reuníos! Los héroes más poderosos de la Tierra están de vuelta en Vengadores: La Era de Ultrón. Con ésta, su segunda película, culmina la Fase 2 del Universo Cinematográfico de Marvel, en espera de la película del Hombre Hormiga, Ant-Man, que cerrará dicha etapa este verano. Si habéis estado al tanto de las últimas noticias sabréis que ésta, además, es una de cintas más importantes del plan de Marvel, ya que articula en buena parte el futuro del MCU al sentar las bases de lo que ocurrirá en los próximos años.

La película llegará finalmente a los cines españoles el 30 de abril, aunque ya tenéis también la posibilidad de ver el preestreno un  poquito antes. Y es que os recordamos que sus entradas las podéis conseguir en este enlace, participando en nuestro concurso. Sin embargo, si no podéis esperar al gran día y queréis conocer algunos detalles de la cinta, por nosotros que no quede, ya que hemos tenido la fortuna de verla en un pase de prensa y tenemos bastante qué decir al respecto.

¿Es mejor que la primera?;¿decae a mitad de película?;¿quién vive, quién muere?; ¿se queda abierto un final para Planeta Hulk?; ¿qué pasa con el guantelete del infinito, lo veremos?; ¿y qué hay de esa supuesta escena final con Spider-man?. Lo sentimos chicos pero no os vamos a responder a ninguna de esas preguntas. No queremos estropearos la sorpresa. Claro que esto no implica que nos podamos ofrecer algunas claves que inflen vuestro hype...

Una película hecha cómic

Si existe un mérito que se le debe reconocer a Joss Whedon es el de haber entendido en qué se diferencian las películas de Marvel Studios a las de su competencia, habiendo establecido un modelo tan exitoso como espectacular. Whedon, una vez más no "hace una película", sino que hace un "cómic película". Esto es, como ocurrió con Los Vengadores, su secuela habla un lenguaje comiquero, de principio a fin.

Argumentalmente no es una película cerrada en sí misma, sino que hace un montón de alusiones al resto de cintas  de esta Fase 2: Thor: El Mundo Oscuro, Iron Man 3, Capitán América: El Soldado de Invierno y, tangencialmente, a la serie Agentes de S.H.I.E.L.D. Esto implica que al verla no debamos de pensar en ella como una cinta al uso, contenida únicamente en su trama, sino que hemos de encararla con mentalidad de cómic. Esto es, pensar en ella como una suerte de crossover/saga que cierra un ciclo editorial y abre otro nuevo. 

Esta quizá sea la mayor diferencia frente a la anterior entrega, la cual sencillamente servía de hito al reunir por vez primera a todos los héroes de Marvel Studios en una misma cinta. Y es que La Era de Ultrón, aunque repite fórmula, no tiene el mismo fin. De hecho, podríamos compararla a El Imperio Contraataca, ya que es una película puente en toda regla. Y decimos que es una película puente porque hace referencias a todo lo anterior y a su vez nos abre las puertas a las siguientes películas.

Por un lado, nos sugiere en varias ocasiones lo primero que va a pasar en el Universo Cinematográfico de Marvel el próximo año: El Capitán América: Civil War. Las semillas de la guerra civil y del enfrentamiento entre Steve Rogers y Tony Stark quedan plantadas. De hecho, no podemos dejar de pensar en esta futura película como Los Vengadores 2.5. Y seguramente, tras ver esta película, la mayor parte de vosotros penséis lo mismo.

Por otro, Thor Ragnarok y Pantera Negra quedan completamente sugeridas y dibujadas. No os vamos a revelar claves. Pero la presencia de Idris Elba (Heimdall) y Andy Serkis (Klaw) en Vengadores: La Era de Ultrón se justifican plenamente, como puertas y enlaces a estos dos títulos clave de la Fase 3 del MCU. Y, creednos, su participación, aunque comedida, mola un montón.

Además, en cierta manera, la película sirve para cerrar un ciclo y aumentar las apuestas. Citando a Cels Piñol, en nuestra más reciente tertulia en Barcelona, es un cine sin complejos de superhéroes brillantes y coloridos, con gran diversidad. Dicho de otra forma, Marvel no rueda películas, rueda su Universo de los cómics en películas. Y esto se percibe con el gran abanico de personajes, cameos y participaciones del 90% de sus héroes, vistos hasta la fecha. Y eso, sin contar con la infinidad de guiños a las historias originales de los cómics.

Nuevas Amenazas, Nuevos Héroes...

Al hilo de lo que veníamos diciendo antes. Precisamente el hecho de que Vengadores: La Era de Ultrón hable el lenguaje del cómic hace que la película tenga que subir las apuestas. Esto implica que el villano tenga que, si no ser más amenazador, tenga otro planteamiento y que para conterrestarlo hayan de introducirse otros personajes que jueguen a otro nivel.

Uno de los puntos más controvertidos de la película es que Ultrón no haya sido creado por Hank Pym (Ant-Man), como en los cómics, sino por Tony Stark. Esto queda reflejado estupendamente. ¿Por qué? Porque el Ultrón de esta realidad no se parece a su contrapartida original. En los cómics Ultrón es hijo de Hank Pym y esto se refleja en su personalidad tremendista y autodestructiva. Así pues, la película ¿qué pasaría si Ultrón fuera hijo de un ser extravagante y narcisista como la de Stark?. Si habéis sonreído al leer ésto entonces no necesitáis más explicación al respecto. De otro, modo, ved la película y lo entenderéis perfectamente. 

Por otro lado, la aparición de Pietro y Wanda Maximoff (Aaron Taylor Johnson y Elizabeth Olsen) como anti-héroes, que se mueven en una escala moral algo gris, da mucho juego y su participación en la película es espectacular. Al margen de sus intepretaciones, sumamente correctas y gratificantes, su puesta en escena es satisfactoria, no, lo siguiente.

La Bruja Escarlata, con el rediseño de sus poderes y un look que va evolucionando, presenta a un personaje femenino con mucho más potencial del habitual en estas películas. No es ni una máquina de picar carne como la Viuda Negra de Scarlett Johansson, ni el cerebrin con paciencia de santa de la Pepper Pots de Gwyneth Paltrow. Es un personaje poderoso, complejo y con matices, pero no despojado de sensibilidad o feminidad.

Su contrapartida el Mercurio/Quicksilver de Aaron Taylor-Jonson es también una joyita. Sabiendo que las comparaciones son odiosas y que esto molestará a los fans del cine de Bryan Singer, hemos de decir que esta caracterización no solo saca más partido al personaje que X-men: Días del Futuro Pasado, sino que además está mejor construída, dejándonos con muchísimas más ganas de verlo de nuevo en acción. Este Pietro Maximoff está mejor retratado, tiene motivaciones más claras y su desaprovechamiento es nimio. Dicho de otra forma, Marvel le vuelve a ganar la mano a Fox, y de lejos.

El cuarto personaje que aparece, La Visión, de Paul Bettany merece un breve comentario aparte. No os vamos a destripar ni su origen ni su papel. Solo os diremos que aunque su inclusión parece algo floja, la interpretación de Bettany del personaje, bastante fiel a la original, es de quitarse el sombrero. Su preparación para el papel, expresión corporal e inflexiones de voz, nos hacen creernos que, efectivamente, estamos ante una máquina con sentimientos humanos.

¿Pero y qué hay del resto, de los personajes que ya existen? Whedon hace una cosa muy bien en esta película y es que consigue que efectivamente sea una historia coral. No hay personaje que tenga más peso que otro. Capitán América y Iron Man están al mismo nivel, Hulk se desarrolla más todavía, al igual que la Viuda Negra y Thor. Pero, además, corrige un error de las anteriores películas y desarrolla un Ojo de Halcón (Jeremy Renner), que se luce de maravilla, acercándose al socarrón Clint Barton de los cómics, aunque más cercano al del Universo Ultimate que al de la línea tradicional. 

No todo es "Marvel-oso"

Ahora bien, a pesar de excepcional de los nuevos personajes, el lenguaje de cómic perfectamente trasladado y al hilado fino de todo el MCU en una única película, Vengadores: La Era de Ultrón tiene también algunas cosillas cuestionables. Una de ellas es la de que, lo mismo, no satisface al público menos comiquero ni familiarizado con los superhéroes en el cine al depender tanto de otras películas anteriores.

Su planteamiento empieza alto y, más o menos, se mantiene a lo largo de la película. Sin embargo, para que la historia se desarrolle, muchos elementos se dan por supuestos o sencillamente se pasan por alto. Esto implica que un espectador que no conozca mucho este universo pueda acabar cazando moscas.

Paralelamente, en Vengadores: La Era de Ultrón se ha perdido el sentimiento de sorpresa y asombro. Que un robot psicópata trate de destruir el mundo o que haya un tipo que sea tan rápido como la luz, por mencionar dos ejemplos, ya no parecen sorprender a nadie. En este aspecto, la ingenuidad de las primeras películas en las que los héroes aparecían como una novedad se ha perdido. Esto se puede perdonar si entendemos que el Universo Cinematográfico ha evolucionado y se ha expandido, siendo lo anodino un hecho común y lo prodigioso algo cotidiano.

Otro punto a tener en cuenta es que Vengadores: La Era de Ultrón no es tan siniestra como esperábamos. Lo sentimos por los que quieren ver únicamente héroes traumatizados y con voz de cazalla, pero, amigos, esto sigue siendo Marvel. Aunque se profundiza en los héroes, sus traumas, miedos y trasfondo, al final estamos ante una película luminosa, con esperanza y hecha para que sonriamos y lo pasemos bien. 

A esto se le suma, una pequeña flaqueza, que el crítico considera que podía haberse explotado un poco más. Joss Whedon se contiene y no llega a apretarle a Los Vengadores todo lo que pueda. Ultrón no es tan duro como podríamos esperar y su potencial queda limitado, al igual que ciertas escenas con mucha fuerza no son explotadas del todo. Lejos de ser una fuerza implacable, como en los últimos cómics, se conforma con ser una amenaza de las gordas a nivel mundial, pero quizá un poco contenida. Aún así, creednos, Ultrón funciona como villano y lo hace a las mil maravillas y  Los Vengadores tampoco es que lo pasen bien contra este rival y sus aliados. De hecho, les hará morder el polvo varias veces a lo largo de las dos hora y veinte minutos de película. 

Por último, se ha deadmitir que en ocasiones Joss Whedon se plagia a sí mismo, con situaciones o chistes. Sin embargo, si lo tomamos como recursos humorísticos y guiños a anteriores películas, eso no debería molestarnos mucho. Además, que estamos ante una película de superhéroes para casi todos los públicos, no ante cine checoslovaco neorrealista. ¿Qué esperabáis, una metáfora visual con música clásica de fondo y un filtro sepia?

¡Vengadores, reuníos!

Resumiendo, Vengadores: La Era de Ultrón es una película de aventuras, superhéroes, mamporros, robots asesinos y de ¡HULK APLASTA!. Cumple lo que promete, diversión a lo grande, una historia entretenida, personajes redondos y palomitas. Y es que el artwork de pósteres compuestos que mostraban a los héroes luchando contra el ejército de drones es solo un avance real de lo que veréis en esta película.  

Una vez más Marvel y Disney dan una lección de cómo hacer buen cine de superhéroes, sin caer en los tópicos de los adjetivos sobreexplotados de la trilogia "adulto, oscuro y realista" que tan inmerecidamente parece que debe de cumplir toda película de superhéroes para que se la considere buena, de calidad y bien hecha. Creednos, Vengadores: La Era de Ultrón tiene esencia de cómic, es brillante y fantástica y a su vez es una de las películas más divertidas y más complejas del género de los superhéroes hasta la fecha. 


Crítica de Vengadores: la era de Ultrón por Raquel Hernández

Joss Whedon tenía la titánica tarea de hacer frente al reto de elevar aún más las cotas de espectacularidad tras el exitoso paso de Los Vengadores de Marvel por los cines y por el mercado doméstico.

Su primera criatura supuso para muchos de los fans de los cómics una "primera vez", un verdadero bautismo de fuego, porque nunca antes habían coindicido la voluntad de adaptar las sagas de superhéroes al cine, el desarrollo de los efectos especiales que hiciera posible su integración de una forma creíble y un público ávido por devorar dicho producto en el que convergían muchos de los carismáticos personajes de la casa Marvel luchando codo con codo.

Superar el listón autoimpuesto

El primer escollo: sobrevivir al éxito propio y no dejarse llevar por la vanagloria, la cinta lo supera con nota. En este sentido Whedon ha sabido leer de forma inteligente las críticas negativas para no caer dos veces en la misma piedra y si le achacábamos a la primera reunión de Vengadores un titubeante comienzo La era de Ultrón empieza "on fire" con una secuencia inicial en la que apenas hay tiempo de respirar (ni falta que hace).

El guión, escrito por el director basándose en una historia coescrita junto a Zak Penn consigue mantenerse en alto la mayor parte del metraje con abundantes escenas de acción, sólidas y trepidantes en las que la integración del CGI es una delicia. Pero lo mejor de todo eso es que consigue integrar también con acierto el sentido del humor desde el comienzo, algo que se agradece sobremanera.

El supergrupo se renueva

Tony Stark, que sigue siendo el más locuaz y carismático de sus compañeros, cede parte de su inherente protagonismo al resto de los personajes siendo por tanto una cinta mucho más coral en la que el equilibrio es mayor que en su predecesora y eso teniendo en cuenta las nuevas incorporaciones y la dificultad que supone controlar en semejante megaproducción a tantos coprotagonistas.

Sobre ellas hay que destacar varias cosas. En primer lugar, las interpretaciones, todas ellas muy acertadas aunque no podemos dejar de destacar que uno de los personajes está muy desaprovechado (tranquilos, que no voy a hacer ningún spoiler, aunque lo cierto es que me está costando contenerme). 

Elisabeth Olsen construye una Bruja Escarlata de aspecto urbano y mirada perdida que en algunos momentos da auténtico miedo habida cuenta de que desde las sombras puede manipular la mente de los demás, Aaron Taylor-Johnson a un Mercurio tan audaz como de él se espera pero más humano y Paul Bettany borda un personaje que si sigue contando con líneas de diálogo como las que tiene en esta cinta puede dar realmente la campanada. De momento, su Visión apunta muy buenas maneras.

En segundo lugar, su continuidad, que se esboza al final de La era de Ultrón. A Bruja Escarlata la tenemos confirmada para Civil War pero ya os adelanto que al menos dos de los Vengadores más conocidos se autoexilian al final de la película y no iba en broma cuando nos hablaron de una baja.

Superhéroes en camisas de cuadros

Pero no todo es un lecho de rosas y también hay puntos débiles en esta propuesta sobre la que, por cierto, también pesa el exceso de información previo, que le resta impacto a secuencias memorables vistas en pantalla grande. Fundamentalmente La era de Ultrón funciona peor en aquellos en los que decae la acción y/o el sentido del humor, es decir, cuando aparecen las motivaciones personales de los superhéroes y sus vulnerabilidades y, de repente, el guión se vuelve endeble, manido y predecible. ¿Cómo es posible que Whedon haga tan bien el trabajo difícil y pinche en lo más obvio? Todavía no me lo explico.

De primeras, la propia Maria Hill bromea sobre el exceso de testosterona en un momento del metraje no sin razón. A pesar de que tanto Viuda Negra como Bruja Escarlata son personajes femeninos fuertes y poderosos siempre están relegadas a una figura masculina paternalista y el resto de las alusiones a mujeres, salvando a la ausente Pepper Potts, que maneja el imperio de Tony Stark (aunque no deja de ser "una gestora"), es para ver su fragilidad: o bien son la referencia al hogar o bien damiselas a las que rescatar o a las que devolverles sus hijos de los escombros.

Ni siquiera se libra la doctora Helen Cho a la que tantas ganas teníamos de conocer. Qué pereza que nos cuenten siempre la misma vaina y no dejen eclosinar a las féminas. Esperemos que esa franquicia centrada en solitario en Viuda Negra nos permita al fin ver su potencial en todo su esplendor.

Independientemente de esta cuestión, en un momento dado aparecen los miedos de los protagonistas en forma de expresiones oníricas, una de las cosas más chulas de la película. Lo que no está para nada bien desarrollado es cómo les afectan o cuáles son sus respuestas ante ellas: saben que el enemigo trata de separarles valiéndose de ellas (y así lo expresan) y aún así caen en la trampa...

Ni siquiera dos horas y media de cinta dan para desarrollar con la precisión que merecen esos traumas ni para terminar de comprender cuál es la varita mágica que les une más allá de un enemigo común.

Ultrón rompe los hilos que le atan

Muchas referencias literarias en el personaje de Ultrón: desde la criatura de Mary Shelley hasta la popular canción de Pinocho "I've No Strings". Aunque en un primer momento resulta de lo más creíble la forma en que razona hasta llegar a la conclusión de que la humanidad está condenada y debe ser destruida no deja de ser un villano de evolución imcomprensible y pueril animadversión hacia su creador a quien desea destruir a toda costa.

Hay algo más que un síndrome de Edipo descomunal tras este personaje al que podríamos denominar el Prometeo 2.0 y que encuentra en Visión justo lo que tanto ansía: una forma de evolución. Y, lo importante, es lo que desata, claro está, al "liberarse de sus hilos" porque la escena final, precréditos esta vez, nos lleva directos a la gran amenaza sideral que se cierne sobre la Tierra.

Cine espectacular, de primera categoría en cuanto a efectos especiales, acción y asentamiento de las bases de lo que llegará tanto en Civil War como en Infinity War pero cuya lectura profunda se queda corta. Y no será porque La era de Ultrón no trate de forma somera cuestiones interesantes (desde la generación de consciencia hasta la libertad o la responsabilidad ante la prevención de la guerra).

La era de Ultrón se devora con fruición y no deja mal paladar pero deja con hambre de más porque se digiere demasiado rápido. En su afán por manejar una producción mastodóntica y no dejarse nada en el tintero, Whedon lanza referencias a todo el bagaje que lleva la cinta en la mochila: desde las cintas de los héroes en solitario hasta Agentes de SHIELD o Agente Carter y todo su trasfondo comiquero apuntando al futuro de todo este proyecto pero quizás, y solo quizás, hay demasiada información como para pedir que sea una película redonda. 

Nota:80/100

Lo mejor: la secuencia inicial, la batalla entre Hulk y Hulkbuster, el planteamiento del personaje de Visión y el humor autonconsciente de la película. ¡Y por supuesto el cameo de rigor de Stan Lee!

Lo peor: varios personajes desaprovechados no ya en la película sino en la que podría haber sido su continuidad en el Universo Cinematográfico de Marvel, el tratamiento de los personajes femeninos y los momentos valle de la narración.

Por supuesto, no dejéis de visitar nuestro especial Vengadores: La era de Ultrón, en el que estos días os iremos desvelando montones de sorpresas y datos curiosos.

Valoración

Película puente, divertida y trepidante, que nos sugiere las cotas que alcanzará el Universo Cinematográfico de Marvel en su Fase 3.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Los nuevos personajes: Ultrón, Wanda y Pietro, La Visión...

Lo peor

El guión flojea en ciertos momentos de tremendo potencial dramático.

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