ICO - 11. En busca de Yorda

Tras la trágica separación Ico aparecerá en una zona llena de jaulas colgantes, tendrás que saltar sobre ellas hasta llegar a una cueva en las rocas. Avanza después por la cueva, siguiendo el curso del agua. Pronto verás una extraña plataforma; activa el interruptor y tira el bloque que hay a la derecha al agua. Acto seguido lánzate tú también al agua y remolca el bloque hasta las escalerillas que hay enfrente para que Ico pueda subir. Arriba encontrarás un interruptor; actívalo y así abrirás la compuerta que te cerraba el paso por el agua.

Lánzate de nuevo al agua, coge de nuevo la caja y llévala hasta la cadena que has bajado hace unos instantes. Sitúa la caja debajo de la cadena y trepa por ella hasta que llegues a la altura de una noria. Empuja la torreta de madera hasta el final de los raíles para activar un complejo sistema de engranajes y ruedas. Tírate de nuevo al agua y pasa por debajo del armazón de madera en el que acabas de estar hasta que veas una zona por la que poder salir a la superficie. Camina a la izquierda hasta ver una rueda (que ahora está en movimiento); si te fijas tiene unos salientes a los que te puedes enganchar. Hazlo y así subirás a un nivel más alto. Camina después hacia el muro para engancharte a un saliente y desde este a una tubería.

Al deslizarte por ella aparecerás en lo que parece el eje de la noria; bien, pues nada más superarlo descuélgate por los salientes para poder pasar el otro lado de la columna metálica. Allí encontrarás una pequeña tubería enganchada en la pared; trepa por ella hasta lo más alto y salta de espaldas para llegar a una cadena. Como Tarzán balancéate y salta a la cadena que hay justo al lado y desde ésta balancéate hasta la plataforma de madera que tienes enfrente. Podrás pasar fácilmente al otro lado de la noria y engancharte en uno de los salientes de la noria, para llegar de este modo a un piso superior.

Avanza por la pasarela de madera y salta por los engranajes y el cilindro, con mucho cuidado, hasta llegar al otro lado y poder salir de la cueva.

En el exterior avanza por el único camino posible y bordea el acantilado hasta llegar a un abismo. Sáltalo y empieza a descender por la pared hasta llegar a una tubería metálica. No tienes más que seguirla hasta el interior del castillo.

Una vez dentro, baja por la cadena hasta el edificio central y avanza por el puente de la derecha; bordea la torre por el camino de la izquierda (saltando el abismo cuando sea necesario). Pronto encontrarás una estructura a la que poder subir y en ella verás un par de raíles con una extraña máquina que puedes mover. Arrástrala hasta el tope y colócate debajo de los raíles para saltar a la cadena y desde ella salta hacia la pared (NO hacia el edificio central); no bajes por las escaleras y sigue bordeando la torre hacia la izquierda. Tras esquivar dos abismos, baja por la escalerilla rota y desde ella salta de espaldas hasta el puente semidestruido. Después sólo tienes que bajar por las escaleras a mano derecha y salir por la única puerta abierta. Habrás llegado a una especie de puerto; como no es el momento de darte un bañito, sigue la pared de la izquierda hasta llegar a un altar con una espada. Recógela y regresa a la sala anterior para abrir la puerta que tienes justo enfrente.

Activa el interruptor para poner en marcha el ascensor y regresarás a la sala de las urnas, donde comenzó el juego. El panorama ha cambiado bastante y verás a Yorda rodeada de sombras. Quítaselas de encima y verás que no paran de salir o al menos eso parece. Fíjate que cada vez que acabas con una, una de las urnas se enciende. Ilumina todas las urnas y dejarán de aparecer sombras. Cuando lo consigas, la plataforma en la que se encuentra Yorda descenderá revelando unas nuevas escaleras. Dirígete a ellas y entra por la siguiente puerta (no te molestes en hablar con Yorda porque está petrificada).

Y además