María Bescós

Colaboradora

3 películas que considero que han envejecido muy mal a pesar de que no son tan antiguas

Blancanieves (2025)
Blancanieves (2025)
Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Hay estrenos recientes que perecen tener 20 años, películas que creíamos revolucionarias pero no lo fueron tanto, o que se han quedado ancladas en el pasado.

Existen dos vertientes principales que podríamos analizar para dictaminar que una película haya envejecido mal, aunque no siempre envejecer mal significa que deba haber pasado medio siglo desde su estreno.

La primera es la más evidente: la técnica; con el constante progreso de los efectos especiales y visuales que hacen parecer desfasadas con velocidad a producciones más antiguas que no tenían los mismos recursos que en la actualidad.

La segunda también es fácil de adivinar: los valores sociales de la película; el modo en que los largometrajes se han aproximado a ciertas temáticas a lo largo del tiempo. Por eso ahora nos encontramos con advertencias en Disney+ antes de reproducir cintas como Los Aristogatos (1970), para no llevarnos una sorpresa ante sus mensajes racistas.  

Películas que han envejecido mal en lo técnico

Davy JonesWalt Disney Pictures

El tema de los VFX puede llevar a engaño. No existe ejemplo más comentado en el mundo de los efectos visuales que el de Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto de Gore Verbinski, en la que se hacía un retrato magnífico de Davy Jones, con su figura humana y su rostro de pulpo con tentáculos incluidos, a quien acompañaba una tripulación de más seres mutantes.

La película se estrenó en 2006, ¡han pasado 20 años desde entonces!, y por el camino nos hemos encontrado con auténticas aberraciones técnicas en la gran pantalla que han hecho a la gente preguntarse: ¿cómo es posible que un nuevo estreno luzca peor que una película tan vieja?

Y la respuesta es que los avances tecnológicos no siempre son sinónimo de calidad, sino que van acompañados del talento humano que hay detrás, de las condiciones de trabajo de sus artistas, de los tiempos de producción. Y muchas películas modernas priman la velocidad por encima de la calidad o se enfrentan a decisiones creativas cuestionables.

Como por ejemplo le ocurrió a Madame Web (2024), uno de los casos más llamativos de adaptaciones de los cómics de Marvel para los cines que parecía avejentada desde el mismísimo día de su lanzamiento por culpa de unos VFX muy poco convincentes.

Casi cualquier apartado que quisieras analizar de ellos acabaría haciendo que la cinta saliera perjudicada, ya fuera por señalar los cromas mal integrados, los modelos tridimensionales, las escenas más oníricas. Algo que solo empeoraba en pantalla grande.

Blancanieves, el remake en imagen real que estrenó Disney en 2025, en cambio, falló por su enfoque, utilizando un sobrecargado universo de efectos especiales y unos enanitos recreados por CGI que generaban valle inquietante al mirarlos, siendo de proporciones extrañas, con rostros hiperrealistas pero al mismo tiempo cartoon sin llegar a adaptarse al entorno.

Aunque con ello estaban intentando librarse de otra polémica: la de que se viera a enanos reales en pantalla, al tiempo que la compañía lidiaba con el cambio de demasiados factores del clásico original para adoptarlo a las nuevas sensibilidades, para terminar sin gustar a nadie. Y al final lo que nos ha quedado es el recuerdo de sus incomprensibles enanitos.

Películas que han envejecido mal en sus valores

La vida de Adèle (2013)
La vida de Adèle (2013)

Aunque recuerdo con humor el trauma que me generó Elisa y Marcela (2019) cuando Isabel Coixet decidió meter pulpos en una escena sexual lésbica, no he visto a tanta gente quejarse de ello como de los momentos de cama en La vida de Adèle (2013).

Si bien la película, basada en el cómic de éxito El azul es un color cálido, aspiraba a ser un nuevo icono de representación queer en pantalla que fue muy aplaudido en su estreno, la producción no tardó en mostrar sus carencias.

Pues estaba ensombrecida por una mirada masculina en el retrato del encuentro entre sus protagonistas de manera poco realista y demasiado prolongada, más como una fantasía heterosexual, pero encima sus actrices tuvieron un rodaje conflictivo por culpa del director Abdellatif Kechiche.

Pese a que esta cinta no fuera el detonante, seguramente contribuyó a que ahora sea tan habitual que escuchemos hablar sobre el departamento de coordinación de intimidad en las producciones actuales que incluyen escenas de sexo.

Existen muchos más ejemplos de películas que no han envejecido bien en ninguno de sus apartados que podrían llenar listas extensísimas, precisamente porque envejecer no es algo condicionado por el tiempo que haya transcurrido desde que se estrenó una película, sino por todo lo que hay detrás y la hizo posible.

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