Llevo 15 años viendo The Walking Dead y todavía espero que expliquen el origen del brote

Fox
Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Después de 15 años de emisión, con la serie madre finalizada y varios spin-offs en curso, seguimos esperando que se explique el origen del brote que dio pie al universo ficcional de The Walking Dead.

Es increíble todo lo que nos ha ofrecido The Walking Dead desde que arrancara su emisión en 2010: a las 11 temporadas de la serie madre tenemos que añadirle todos sus spin-offs como son Fear The Walking Dead, The Ones Who Live, World Beyond, Dead City, Daryl Dixon y la antología de relatos Tales of The Walking Dead.

No sé cuántas horas sumarán en total de visionado, pero no hay una voluntad de llegar a un desenlace en un futuro inmediato. Ya se nos ha anunciado que hay cuerda para rato, con muchas más ideas en proceso y otros 15 años de historias por delante. ¿Será una exageración o en verdad hay planes para seguir explotando a los personajes durante década y media más?

El caso es que, si bien uno de los puntos centrales de la serie, en su origen, fue buscar una posible cura al brote y diseñar una estrategia para revertir la situación apocalíptica en la que se hallaban los personajes protagonistas, esta idea fue sucumbiendo ante el relato de supervivencia extrema. 

Y no es que en The Walking Dead haya faltado evolución, tanto de los humanos como de los propios caminantes. Los primeros, obligados por las circunstancias y a menudo también por la brutalidad de los grupos con los que se han ido tropezando, han tenido que abrazar su vena más salvaje. 

Los segundos pasaron de ser la principal amenaza a una más, sobre todo cuando se congregaban en grandes hordas, en la medida en la que los supervivientes también se iban organizando en colonias cada vez más grandes y prósperas (aunque con los clásicos problemas de la humanidad como el exceso de control o la corrupción).

Hemos visto a los caminantes hacer gala de una creciente inteligencia (sin saber por qué), los han utilizado como arma de guerra fusionando su cuerpo con piezas de metal, han sido combustible para crear electricidad y grandes explosiones e incluso ha habido grupos que se han mezclado con ellos mimetizándose entre sus filas y dirigiendo sus movimientos.

No les falta imaginación a los guionistas de la serie y sus derivados pero parece haber un tema tabú: el por qué de que se desatara un virus de estas características o, dicho de otro modo, el punto de partida de la trama y la posible solución. Al comienzo, de hecho, hubo interés por encontrar una vacuna, pero el foco terminó cayendo en la supervivencia extrema y las relaciones de poder.

Aunque en alguna ocasión puntual ha habido algún leve avance al respecto, queda claro que darle respuesta a esta cuestión zanjaría de verdad y para siempre la IP de The Walking Dead. Sin caminantes, se acabó la fiesta. Así que si algún día, sea dentro de 15 años o de 15 meses nos despedimos de la franquicia, ojalá que sea con respuestas a estas preguntas cruciales.

¿Fue el virus creado por el hombre de forma accidental, deliberadamente o tuvo un origen natural? ¿Quién fue el primer infectado y cuál fue su historia? ¿Hay todavía alguien trabajando en algún laboratorio clandestino para erradicar el virus? ¿Hay alguna zona libre del virus a modo de oasis prístino que se haya salvado del apocalipsis? ¿Hay alguien inmune?

Si nos atenemos a lo que sabemos, tenemos que decir que se ha evitado siempre abordar esta cuestión de forma directa. La ambigüedad es la tónica aunque en World Beyond se dejó caer que un laboratorio de Francia estaba implicado en la manipulación del virus, que estaría en el ADN humano de forma pasiva.

Y, por lo que hemos visto, se activa de dos formas distintas: de manera automática tras la muerte cerebral o bien por la mordedura de un caminante, de tal manera que se propagaría o bien a través de fluidos corporales o bien a través del mismo aire con la condición de la muerte previa.

Parece mentira que hayamos visto tanto, que hayamos pasado por tanto y sepamos tan poco. Pero supongo que es como la tensión sexual no resuelta entre los protagonistas de una serie. Si se materializa, se rompe la magia. En este caso, "no saber" espolea la curiosidad aunque muchos hayan tirado la toalla y no esperen encontrar jamás respuestas.

Yo por mi parte me resisto a pensar que no se terminará explotando esta cuestión central, cuando de veras quieran darle un desenlace definitivo a la historia central de The Walking Dead. Los fans de la vieja guardia no nos merecemos menos.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Mostrar comentarios