¿Y si el terror está funcionando porque ofrece nuevas ideas mientras vivimos una decadencia de las IP y franquicias?

Obsession
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Opinión

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El cine de terror sigue dejando sorpresas en las salas de cine cada cierto tiempo, mientras las grandes propiedades de las majors sufren cada vez más en taquilla.

Dudo que te sorprenda que diga que la carencia de ideas de Hollywood resulta molesta. Sí, tenemos películas nuevas en la cartelera todas las semanas, pero hay que sudar tinta para dar con una idea original. Y desde luego no esperes encontrarla en una propiedad intelectual conocida; mucho menos en una franquicia establecida.

Es una situación triste. Ya decía hace unos días que los grandes fracasos de taquilla responden a una serie de problemas que Hollywood no está sabiendo administrar y que los fandoms de las franquicias no son suficiente para poder rentabilizar una película. Y menos con los presupuestos que se manejan actualmente.

Así que pelis como Supergirl, The Mandalorian and Grogu o He-Man y los Masters del Universo, que eran los ejemplos que ponía el otro día, han sido víctimas de una mezcla de circunstancias y, en el caso de la peli de Mattel, ración de mala suerte.

Esta situación se repite en la mayoría de grandes franquicias, agravada por una flagrante falta de originalidad que se extiende por todo Hollywood, pero que parece no afectar a un género en concreto: el terror.

El terror siempre trata de aportar frescura

Antes de meterme en faena, un pequeño inciso: estoy lejos de ser fan del terror. No tengo nada en contra del género, pero no lo disfruto como pueden hacerlo compis como Raquel Hernández o Ekaitz Ortega. Dicho eso, creo que ese punto de vista le da un valor añadido a la opinión que vengo a exponer.

Y es que el terror está consiguiendo mantener el pabellón donde las grandes sagas y marcas conocidas se están pegando tortazos tremendos.

Como siempre, estoy generalizando, porque hay excepciones, pero el terror es un género que siempre parte con una baza en su favor: no cuesta tanto producir películas de miedo.

Los 200 millones se han convertido en algo habitual para los presupuestos de películas de franquicias; en terror, películas como Expediente Warren: El último rito han costado 55 millones de dólares.

Rentabilizar eso es mucho más fácil, y las entradas cuestan lo mismo para Obsessión que para las últimas películas de Marvel y DC.

Pero hay que llevar a la gente al cine, y para eso necesitas algo que genere conversación entre los fans del terror; algo que sorprenda, sea impactante y viralice.

El terror se beneficia también de esto porque ese concepto va en el ADN de toda narración de terror. Puedes contar la misma historia, pero siempre buscarás la forma de agitar al espectador de un modo que, en la medida de lo posible, no haya experimentado antes.

De este modo, sagas como Destino final se permiten regresos triunfales, pese a ser franquicias establecidas. No es una fórmula infalible, pero cuando funciona, surge la magia.

Y estos últimos años hemos visto cómo algunas películas que han costado menos de 1 millón de dólares se han convertido en fenómenos absolutos.

Terrifier 2 y su secuela, Terrifier 3, pueden ser películas que, por temática y tono, no son aptas más que para una fracción del público, pero han ganado 15,8 millones y 90,3 millones de dólares con presupuestos de 250.000 dólares y 2 millones de dólares, respectivamente.

Tienes Obsession, que ha costado 750.000 dólares y ha recaudado, agárrate, 404,4 millones. Es una barbaridad, pero no es casualidad. El terror siempre trata de diferenciarse del resto, incluso dentro del propio género.

Good Boy nos puso en la perspectiva de un perro y costó 70.000 dólares. La pelí es el caso más modesto, pero se las ingenió para ganar algo más de 8 millones en la cartelera.

Puede que la desesperación de los grandes estudios por captar al espectador fácil esté, en muchos sentidos, coartando la creatividad de otros muchos géneros. No creo que realmente sea falta de ideas, sino que se depende de tantos departamentos que dan su opinión que, al final, queda un proyecto que es la sombra de la idea inicial.

Si eres fan del terror, siempre te quedará este refugio. A veces habrá baches, pero nada te quitará ese sustico que, si se hace bien, puede ser muy rentable para quienes se dedican en cuerpo y alma al género.

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Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.

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