James Cameron revela que estuvo a punto de morir durante el rodaje de Abyss

El director ha recordado el agobiante momento que vivió debajo del agua durante el rodaje de la película. 

Aunque ya había estrenado su película de Alien y había reventado la taquilla mundial con la primera entrega de Terminator, el estreno de Abyss no fue tan bien como James Cameron esperaba, y aunque la película ha ido ganando adeptos a lo largo de los años, sigue siendo una de las cintas menos rentables del director, y eso que casi pierde la vida haciéndola

Así lo ha revelado el propio Cameron durante su aparición sorpresa en el Beyond Fest donde ha presentado una versión renovada de Abyss con mucho más metraje y calidad 4K que próximamente podrá verse en algunos servicios de streaming. La cinta cuenta la historia de unos submarinistas que se tienen que enfrentar a una raza alienígena acuática.

Una película que, por supuesto, fue rodada debajo del agua y que casi hace que Cameron fallezca. "Estábamos trabajando a 10 metros de profundidad. Para poder mover la cámara, usaba pesas alrededor de mis pies y cintura e iba sin aletas". Cuando el tanque de aire tenía poco oxígeno, este lanzaba un aviso, pero el del director estaba roto y no le avisó antes de dar su último aliento.

"Todo el mundo estaba colocando las luces y nadie me miraba. Intento llamar la atención de [el director de fotografía submarina] Al Giddings, pero Al tuvo un accidente de buceo y se explotó ambos tímpanos, por lo que está sordo. Le intento llamar diciendo su nombre y gastando mi oxígeno, pero está de espaldas y no me ve". 

"Le di un puñetazo en la cara y salí" 

En ese momento, uno de los llamados "ángeles" (buceadores expertos que debían cuidar de la vida de los actores) ve a Cameron y se acerca a él con una boquilla que le da para que pueda respirar. "Pero el tanque había estado tres semanas sin usar y tenía una raja en la boquilla así que aspiro con fuerza y lo único que entra en mis pulmones es agua", recuerda el director. 

Como rodaban a tanta profundidad, los ángeles estaban aleccionados para que los actores no saliesen rápidamente del agua para evitar sufrir un colapso, por eso, el que tenía a James Cameron no le dejaba irse a la superficie. "Así que le di un puñetazo en la cara y nadé hacia la superficie sobreviviendo milagrosamente". 

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Mostrar comentarios