La opinión de
Alberto Lloret

20 años de Final Fantasy VIII, ¿el peor FF de toda la saga? No para mí...

Final Fantasy VIII

El pasado 11 de febrero, se cumplieron 20 años del lanzamiento de Final Fantasy VIII en Japón. Una fecha que recuerdo clara y vívidamente, porque ya estaba en esta casa juntando letras desde hacía casi un año.

20 años, en los que han cambiado muchas cosas, como atestigua este vídeo de un canal de televisión japonés que cubrió el lanzamiento del juego en Japón. Las colas, como otras tantas cosas, son ya un vestigio del pasado...

 

Pero sigue siendo un pasado que, para quienes lo vivimos, aun retiene un encanto especial, en parte hoy perdido en un mar de vídeos, filtraciones, de anuncios que hacen que cuando un juego llegue a nuestras manos, casi sepamos hasta cómo acaba.

Pero en aquél entonces, nuestro corresponsal en Japón nos envió una copia del juego a la redacción. Llegó apenas 4 ó 5 días después del lanzamiento y todos nos arremolinamos para ver la intro y los primeros compases del juego (bueno, yo seguí jugando y me pasé los dos primeros discos, en perfecto japonés, sin tener ni idea del idioma).

Pensad que, por entonces, ni Youtube era lo que es hoy, ni la información corría a la velocidad de la luz como ahora. Habíamos visto algún pantallazo y clip de la intro, pero no esos tres gloriosos minutazos enteros de la intro de Final Fantasy VIII, que hoy día siguen resonando de forma mágica e inseparable junto a Liberi Fatali del maestro Nobuo Uematsu. Temazo que, además, sonó en las olimpiadas de Atenas de 2004. ¿Qué otro juego de la serie puede presumir de algo parecido?

Con el paso del tiempo, lo que más me duele no son los 20 años que me han ido cayendo, sino que el juego siga siendo una especie de oveja negra que divide a la comunidad de jugadores de Final Fantasy. De hecho, me da la sensación que, como las acciones en bolsa, parte de quienes lo disfrutaron en su día han ido fluctuando hacia la parte de los detractores. Y no lo entiendo.

Con la perspectiva del tiempo, no puedo ni imaginar lo que tuvo que ser su concepción. Square Enix estaba en la cresta de la ola, en su momento más creativo y productivo, con Final Fantasy VII convertido en un fenómeno a nivel mundial. Crear "lo que vendría a continuación", con esa presión, no tuvo que ser fácil.

Pero no solo no se amedrentaron, sino que sacaron adelante el que probablemente fue su proyecto más ambicioso a todas luces, por el calado y profundidad de todas y cada una de sus novedades, desde la parcela visual a las mecánicas jugables. Lejos de dormirse en los laureles, los sacudieron pero bien para intentar conseguir algo distinto, hasta a la hora de incluir un tema musical cantado, Eyes on Me, que sigue siendo ma-ra-vi-llo-so.

Algunos se quejan de que el sistema de enlaces era confuso o que tratar la magia como un objeto acumulable no les gustaba. Otros, que se abusaba de las invocaciones o que la historia resultaba muy ñoña... Está claro que nunca llueve a gusto de todos, pero haciendo balance, creo que el resultado no podía haber sido mejor.

Para mi, todos esos cambios y modificaciones son los que consiguen que sea un Final Fantasy único, y por ende mi favorito, distinto a todo lo demás que hemos visto en la serie. Ya no sólo desde el punto de vista técnico: sus personajes estilizados me siguen maravillando, como las CG, que ya parecen también cosa de otro milenio. 

Es que incluso los personajes, aún sin la definición de los modelos de las entregas más recientes, destilan más vida y sobre todo personalidad (y me resulta más fácil empatizar con ellos) que cualquiera de los que hemos visto desde Final Fantasy XII, por no irme más atrás en el tiempo. Ahí está Zell Dincht, con su tatuaje en la cara, para recordárnoslo.

Análisis retro de Final Fantasy VIII

Lo peor de todo, es que la propia Square parece estar alimentando esta tendencia "negativa" hacia esta entrega. No deja de ser curioso que Final Fantasy VIII sea el único título de la época de los 32 bits que no va a llegar a Nintendo Switch, o que no está disponible en PS4 (FFVIII y IX sí lo están). Cuenta la rumorología que es porque el código fuente original "se perdió"... pero hecha la ley, hecha la trampa y seguro que con ingeniería inversa se podría recuperar o al menos hacer algo al respecto.

Sin duda, Square tiene en este 20 aniversario de Final Fantasy VIII una oportunidad única para reivindicar uno de sus mejores títulos, o al menos una de sus creaciones más arriesgadas e innovadoras. Y para quien siga pensando que no, que no es para tanto, un pequeño consejo: sumérgete en el juego de cartas Triple Triad, incluido dentro del propio juego, y verás como en menos de una hora has caído rendido a sus pies. Te lo dice alguien que no soporta los juegos de cartas y se hizo con el mazo completo...