La culpa es del fandom, de Disney, del guion, de lo woke... En Star Wars nadie parece responsable cuando falla una serie

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
La hecatombe de The Acolyte ha desatado una guerra de reproches en la que nadie se hace responsable del fracaso de la serie.
Cuando todo va bien, todo son sonrisas, buenas formas, un comamos juntos para hablar del episodio, hurra por la vida… Pero ah, consolega, como la cosa se tuerza, las balas vuelan como en una película de Quentin Tarantino. Star Wars y, en general, la industria audiovisual, no son ninguna excepción.
Hoy vamos a centrarnos en el fracaso de The Acolyte y su posterior cancelación por parte de Disney, pero antes podemos mencionar casos en los que una producción se la ha pegado y aquí todo son balones fuera.
Tenemos ejemplos muy cerquita: Megalópolis, de Francis Ford Coppola, se ha dado un buen tortazo en taquilla después de ser destrozada por crítica y público, pero el director, aunque no lo dice, llega a sugerir que, si a alguien no le gusta, es que no tiene ni idea.
Más cercano al fiasco de The Acolyte es, quizá, el de Joker: Folie à Deux, el musical que nadie o casi nadie pidió a Todd Phillips que tendrá suerte si amortiza su presupuesto de producción y que ha enfurecido a fans del Príncipe Payaso del Claqué… digo del Crimen.
Con The Acolyte, Lucasfilm quiso abrir el melón de la saga de George Lucas por otro lado para explorar la era de la Alta República, pero las cosas se torcieron tan rápidamente que ni la Fuerza tuvo tiempo de "estremecerse".
La corta vida de The Acolyte
La serie de Star Wars ha estado acompañada de la controversia desde sus primeros pasos, entre otras cosas porque su creadora, Leslye Headland, jugó un papel importante en el caso de Harvey Weinstein y una parte del público ya partía condicionada.
La elección del reparto también generó la tradicional controversia en ciertos sectores del fandom: que si una protagonista negra, que si temáticas woke… Vamos, lo que pasa en el 99,9 % de producciones de franquicias establecidas.

Luego llegó la serie a Disney+ y, con ella, siete semanas de polémicas, y algunas con bastante razón, puesto que The Acolyte está lejos de ser una serie perfecta o buena, siquiera, especialmente con dos episodios que puedes convertir en flashbacks de dos minutos.
Tanto ruido con la serie hizo que la atención de la audiencia decayese rápidamente, con el consiguiente desplome en el número de espectadores que fue, en última instancia, lo que ha condenado a The Acolyte a la cancelación.
Todo son balones fuera y culpa "del otro"
Que una serie que ha costado 230 millones de dólares —según Forbes— no atraiga audiencia es un desastre para cualquier plataforma de streaming y es, de hecho, la razón más lógica por la que Disney optó por la cancelación.
Desde que se dio a conocer que no habría temporada 2, las reacciones han tenido como objetivo a los fans que no comulgaron con la serie, el contenido woke que ofrecía, los malos guiones o incluso la propia Disney por no defender al elenco.
Voy a empezar con este último punto, puesto que las declaraciones de la actriz Jodie Turner-Smith son de las últimas que salieron y responsabiliza a la Casa del Ratón por no "ponerse firme" contra los fans que bombardearon la serie y atacaban a quienes la disfrutaban y al elenco.
En una cosa tiene razón: si algo no te gusta, no lo veas, pero no toques las narices a quienes sí lo disfrutan o a quienes han hecho su trabajo, mejor o peor, pero su trabajo. Esta es una lacra que acompaña a muchos grandes fandoms, no solo al de Star Wars, y da muchísimo asquete.
Ahora bien, Jodie Turner-Smith asegura que la serie podría haber subsistido con los espectadores que sí la disfrutaron, asegurando que Disney habría ganado dinero y que con las minorías y cito, "especialmente la gente negra", se habría podido continuar. Ni de coña: si Disney hubiese ganado dinero con The Acolyte, no se habría cancelado, eso lo saben aquí y en Pekín.
Poner el foco en los fans más exaltados es normal, pero ni siquiera ellos tienen el poder de cancelar una serie o hacer que fracase si los números son buenos.

Hay producciones que han recibido un review bombing bestial, pero las cifras de audiencia han hecho que continúen y sean renovadas. Ahí tienes Los anillos de poder, aunque ahora está a la espera de renovar para la tercera entrega, o True Detective: Noche polar.
El ruido de los fans se queda en las redes sociales y los agregadores de reseñas, y aunque siempre viene bien tener críticas favorables, es la audiencia lo que da vida a una serie.
Dicho esto, que una actriz como Amandla Stenberg saque una canción en redes lanzando pullitas a esos fans más alterados, no ayuda, por muy harta que esté, que se entiende. Máxima básica de internet: no alimentes al trol.
Hay que decir que Disney es la única parte que parece responsabilizarse un mínimo al proceder a la cancelación de The Acolyte. Ya te aseguro que a ningún productor le hace gracia bajar la persiana de un proyecto con un presupuesto monstruoso como ese.
Un mal planteamiento puede matar una serie
El fandom de Star Wars está compuesto por un crisol de gente de todo el planeta, y es muy difícil contentar a gente con convicciones, formas de ver la vida y generaciones tan diferentes.
Voy a hacer una valoración totalmente subjetiva de lo que creo que ha matado The Acolyte más allá del ruido de las redes sociales, que es el guion y la estructura.
A mí me gustaron los dos primeros episodios, con sus fallitos, pero los disfruté. El tercero y el séptimo son un despropósito y el cuarto no aporta gran cosa al desarrollo. Salvando el quinto y parte del final, la serie está vacía.
Que me presentasen un aquelarre que vienen a ser unas Hermanas de la Noche de marca blanca fue aburridísimo y dejaron algunas escenas que parecían una mala parodia de Star Wars más que una serie del canon.
Insisto que no creo que el problema sean las procedencias de los actores o que se incluyan ciertos temas, aunque sí te digo que cuando meten ciertos asuntos en todas las producciones, satura, y te lo dice alguien que está harto de que casi toda historia presente un arco romántico.
Personalmente, me da mucha pena que esta serie se haya ido al traste, pues es una oportunidad perdida de explorar una época diferente, pero entiendo cómo es este negocio y por qué la gente se bajó del barco o no llegó a embarcarse. The Acolyte ya era una oportunidad perdida al no explorar la Alta República realmente en toda una temporada más allá del Templo Jedi.
Por desgracia, o mucho me equivoco o no tardaremos en ver más de estos casos, no necesariamente en Star Wars, pero es la tónica a seguir en la actualidad, por desgracia.

