Proyecto Ga11y Once

La industria del videojuego siempre está buscando nuevos mercados, nuevo público al que conquistar. Ahora es el momento de llegar a mil millones de personas en todo el mundo que no lo tienen nada fácil… 

A principios de siglo, la industria del videojuego vivía un momento dulce, viendo como la masa de jugadores crecía, se empezaban a desmadejar los prejuicios y las consolas entraban a los hogares a espuertas, en algunos casos empujadas por ventajas adicionales como el vídeo DVD de PS2. 

Pero, como toda industria, la del videojuego quería más, quería seguir creciendo y puso su punto de mira en una segmento de la sociedad al que tenían bastante abandonado en general: las mujeres. Los primeros intentos por acercarse a las féminas fueron bastante torpes ¿consolas rosas, simuladores de mamás? 

Pronto se instaló el sentido común y empezaron a dar con la tecla: incluir más mujeres protagonistas, vestirlas apropiadamente, diseñarlas para combatir y no para gustar... Se dejó de cosificar a la mujer y las mujeres reaccionaron. Hoy ya hay casi tantas mujeres como hombres disfrutando de los videojuegos. Aquí trataba de explicarlo mejor mejor.

Y está volviendo a ocurrir. La industria quiere seguir creciendo y ha puesto sus ojos en un sector de la sociedad que apenas accede a los videojuegos. Iniciativas como ésta de AEVI es un buen ejemplo. Y esta vez no es porque piensen que no son para ellos, es que, directamente, están excluidos: las personas con discapacidades.

Y no hablamos de crear juegos para gente con discapacidad, que también, sino, muy especialmente, de añadir herramientas en los juegos que permitan que alguien con un problema de visión, de movilidad o auditivo, pueda acceder a los mismos juegos que disfrutamos tú y yo… Bueno, más bien tú, que yo ya conté en otra ocasión que los videojuegos no son cosa de viejos… 

Hace unos años, salí llorando, literalmente, de una presentación. No os asustéis, eran lágrimas de emoción. Había acudido a las oficinas de Microsoft a ver de qué era capaz un periférico que tenía pinta de mesa de DJ simplificada, pero que era capaz de devolver la ilusión a gente que lo había perdido todo. 

Para presentarnos el Xbox Adaptive Controller, Microsoft mostró varios vídeos y ver la cara de ilusión de gente que había perdido la esperanza de volver a jugar, me hizo saltar las lágrimas. El lema del periférico era algo así como que si todos podemos jugar, ganamos todos y nunca he estado más de acuerdo en algo. Aquí os cuento con detalle lo que es el Xbox Adaptive Controller.

Por suerte, la idea está calando en la industria y, sí, tiene parte de negocio, porque a más posibles jugadores más posibilidades de ingresos, pero, como en el caso de la integración de las mujeres, bendito negocio. 

Últimamente, cada vez hay más juegos que incluyen opciones de accesibilidad, diseñadas para que todos podamos disfrutar del videojuego. Se incluyen modos fáciles (jugar con una mano no es sencillo, por ejemplo), la posibilidad de saltarse ciertos puzles, opciones para ajustar color y contraste, para aumentar la fuente de letra, más indicadores en pantalla, efectos sonoros que sirvan de guía… 

Son multitud de pequeños detalles para ayudar a personas con discapacidades a acceder a una forma de ocio mayoritaria, pero de la que estaban excluidos. No os enfadéis cuando el modo fácil sea muy fácil, porque quizá esté ahí pensando en alguien que no tiene tantos dedos como tú en una mano o que es incapaz de oír cómo se le acerca un enemigo por la espalda…

God of War Ragnarok

La industria del videojuego avanza hacia la integración. Hay opciones en Switch para remapear los botones y que sea más sencillo pulsarlos; God of War Raganök cuenta con cerca de 60 opciones de accesibilidad, Xbox tiene funciones de narrador para algunos elementos en pantalla, Forza Horizon 5 incluía lenguaje de signos…

Es fácil, cuando no encontramos barreras a nuestro alrededor, no darnos cuenta de lo difícil que pueden ser cosas sencillas para otros menos afortunados. Es fácil olvidar que no todos tenemos las mismas capacidades. 

Y no hace falta estar en silla de ruedas, ciego total o no tener brazos. Yo ya no veo como antes, ni oigo como antes, y estas opciones, aún sin darme cuenta, me ayudan. ¿Sabéis que hay muchos ciegos que juegan a juegos de lucha porque los sonidos de los luchadores les dan información sobre posición y movimientos? 

Es de aplaudir que cada vez que se incluyan más opciones de accesibilidad, aunque lo que hay que conseguir es que se incluyan siempre. Si se aborda desde el mismo diseño del juego, en sus inicios, no supone más dinero ni más esfuerzo. Sin embargo, puede tener mucho retorno… 

Eso sí, sigue sin ser fácil saber qué juego es para ti y cuál no. Un amigo mío, con un problema en un brazo, se ha comprado algún que otro juego que al final no ha podido disfrutar… ¿No sería interesante que se desarrollara un código, al estilo del PEGI, para ilustrar las opciones de accesibilidad disponibles? Estaría bien saber de antemano si mi amigo puede jugar a según qué juego…

Mientras esto llega, que yo sé que llegará, podéis pasaros por la web que ha puesto en marcha Fundación ONCE para dar visibilidad a los juegos que incluyen estas opciones. Se llama Ga11y (se lee Gally) y su intención es convertirse en la web de referencia en español para temas de accesibilidad. Tiene un catálogo de juegos en el que podemos filtrar por la deficiencia o discapacidad que nos afecte. 

Once Proyecto Ga11y

Lo mismo, dentro de nada (cada vez veo peor) yo también necesito que me destaquen los enemigos en pantalla y que se vean mejor los indicadores del mapa… Es eso, o dejar de jugar. ¿Cuánta gente habrá dejado de jugar porque no ve como antes, no tiene los reflejos de antes o le duelen las articulaciones de los dedos?

Y cuántos no lo habrán ni intentado porque su discapacidad les parecía insalvable. Como Kike García, responsable de Gally, que no tiene brazos. Sí, es el de la foto del día aquel que salí llorando de Microsoft al ver todo lo bueno que los videojuegos podían hacer por la gente con problemas si se les daban las herramientas para disfrutarlos…

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