ONE BTN BOSSES y Thank Godness You're Here!, el triunfo de las ideas sencillas para crear juegos muy divertidos

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Son solo dos juegos muy recientes, lanzados esta semana, que ni han levantado un gran revuelo, ni son muy conocidos... pero que se apoyan en ideas muy simples y efectivas conformando sendas propuestas muy divertidas. Es el triunfo de "lo sencillo".
Intenta recordar la última vez que pensaste, "hostia, esto nunca lo había visto/jugado". O "qué bien me lo he pasado con este juego tan chorra". A medida que pasan los años, cada vez cuesta más encontrar algo que no hayamos "experimentado" antes o que nos haya divertido de un modo especial, ¿verdad? O bueno, matizo: cuanto más mayores nos hacemos, más difícil se vuelve.
Sobre todo con la situación actual de las grandes compañías, cada vez más conservadoras y apostando por IPs ya afianzadas, o, en el caso de los estudios indies que debutan, apostando por variaciones de fórmulas más que probadas (¿cuántos metrodivania indies llevamos SOLO en 2024? Mejor no echamos la cuenta).
Es por eso que, de cuando en cuando, uno se lleva pequeñas alegrías al ver que sigue habiendo estudios que se pasan por el forro absolutamente todas las tendencias y modas, y se tiran a la piscina sin agua, sin red y, si me apuras, con su ingenio como única protección para crear cosas únicas y maravillosas.
Maravillosas porque cogen una idea o una mecánica, y la retuercen, exprimen, licúan y sirven sin edulcorantes ni artificios extra, apostándolo todo a una única carta, para demostrar que sigue siendo posible divertir con ideas sencillas, si hay detrás un trabajo previo. E ingenio y talento, claro.
Para ponerles las cosas más difíciles todavía, al menos en estos tiempos, en los que todas las semanas se lanzan al menos 50 juegos, es tremendamente factible que estos estrenos pasen completamente desapercibidos, lo que condena a estas pequeñas joyas al ostracismo, y fracaso comercial, inmerecido en todos los casos.
Reconozco que, en ocasiones, la prensa tenemos parte de culpa por no darles la visibilidad que merecen algunos de estos títulos. Pero a día de hoy es imposible abarcar todo lo que se lanza; y para complicarlo todo más, cada vez todo es más efímero. El juego de moda que ayer lo petaba, hoy no deja de ser un recuerdo. ¿Os acordáis de Palworld?
Por eso me fascina, y me parece digno de aplauso que siga habiendo estudios noveles como Midnight Munchies (un equipo de tres personas, con un español entre ellos) o Coal Supper, con solo un juego editado antes, se han lanzado al vacío con propuestas únicas, en muchos sentidos.

Si empiezo por One BTN Bosses, como su título adelanta, es un juego que se controla con un botón. Nada más. Pero es al mismo tiempo un bullet hell y un boss rush (solo hay jefes), en el que nos movemos por el camino prefijado en cada nivel (que puede ser un cuadrado, un círculo...) y debemos derrotar al jefe, mientras esquivamos sus disparos y otras formas de hacernos la puñeta.
Todo, repito, con un botón... pero con un esquema jugable que tira de ingenio y que se nota que ha sido requetepensado, tirando de mucho ingenio. Nuestra nave avanza y dispara de manera automática; pero cada vez que pulsamos el botón, cambiamos el sentido de nuestro avance y, al mismo tiempo, nuestra velocidad de disparo se "resetea", vuelve a empezar a disparar más lento.
Dicho de otro modo, encontrar el equilibrio entre evitar los disparos y el timing para pulsar el botón es la llave para derrotar a los jefes sin perder nuestras tres vidas (e intentando tardar lo menos posible), en un juego minimalista hasta en los gráficos, pero con el que me he pillado una buena enganchada porque es una idea muy sencilla, pero muy divertida y muy bien ejecutada. La sencillez el poder.
Ha debutado esta semana en Steam y ha cosechado muy buenas críticas (tiene un 87 de media en Metacritic, por si sirve como orientación). Por ahora solo disponible en PC, aunque es perfectamente jugable en Steam Deck y ROG Ally X, donde lo he jugado. Y no me extrañaría que llegara a Switch...

En esa misma senda de sencillez se mueve también Thank Godness, You're Here!, que traducido al español vendría a ser algo así como "gracias a dios que has venido!", y que refleja bastante bien lo que pasa en el juego. Eres un tipo muy bajito que vas ayudando a todos los habitantes de un chaladísimo pueblo. Tiene un 90 en Metacritic, y está disponible en PC y Nintendo Switch.
Resulta imposible no hacer comparaciones con Untitled Goose Game, porque como en el juego del ganso, nos movemos libremente por el pueblo, solo que aquí, en lugar de graznar o picar, damos bofetones. Aparte del botón de salto, es el único botón de acción que tenemos, y con él abrimos buzones, hablamos con gente... Bofetones. ¿Acaso no hay algo más básico? Pero sigue funcionando.
Lo que hace que sea una experiencia loquísima es que, cada vez que empezamos a "ayudar" a alguien (por ejemplo, a cortar el césped o a sacar un brazo atrancado de una alcantarilla, de los primeros ejemplos del juego), activamos una secuencia interactiva o minijuego, con una puesta en escena sublime, que son francamente absurdos y tienen una altísima capacidad para hacer reír.
Es humor absurdo en el estado más puro, lo que sumado a su sencillez de mecánicas y sus hipnóticos gráficos (parecen dibujos animados), refuerza lo que decía al principio: a menudo se nos olvida que los videojuegos nacieron de ideas sencillas, y muchas siguen siendo vigentes todavía en títulos que conservan esa sencillez, magia y capacidad para entretener sin más pretensiones.
Puede que los juegos hayan evolucionado con mecánicas supercomplejas, con gráficos hiperrealistas, en mundos a los que te irías a vivir de verdad... pero que nada de eso os nuble la vista. Para que un juego sea bueno, muchas veces no necesita nada de eso, solo tener una buena idea y una buena mecánica para que se produzca la "chispa", la genialidad.
Puede que estos dos juegos no sean títulos para todos los públicos, bien por estética, bien por temática. Puede que no conectes con ellos. Pero si sois de los que estáis cansados de jugar siempre a lo mismo, dadles una oportunidad. En el peor de los casos, solo corréis el riesgo de quedar rendidos a sus pies.
