Yellowstone está bien, pero sus precuelas son mejores, y de ese caballo no me bajo

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Opinión

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Sin restarle un ápice de méritos a la serie estrella de Taylor Sheridan, me parece que su enfoque en las precuelas de Yellowstone es mucho más sincero y romántico.

Ver precuelas se antoja a veces pesado, sobre todo cuando conocemos el final de la historia o, al menos, un pasaje de ella posterior. Pero si aún no has visto las dos precuelas de Yellowstone y te apasiona el western, estás tardando, independientemente de lo que vaya a opinar a continuación.

Taylor Sheridan se convirtió en una fuerza imparable en televisión gracias a su drama neo-western centrado en las luchas de la familia Dutton por mantener las tierras que han pertenecido a varias generaciones del clan, desde que se asentó en Montana a finales del siglo XIX.

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El enfoque telenovelesco de Yellowstone enganchó al público televisivo convencional, al tiempo que una cuidada producción y un innegable amor por la vida rural por parte de sus cocreadores, Taylor Sheridan y John Linson, conformaron el envoltorio perfecto para una de esas series que, sencillamente, no puedes dejar de ver.

Está claro que Taylor Sheridan sabía lo que hacía con Yellowstone, una serie que podría seguir por años y, de hecho, así habría sido de no ser por la baja de Kevin Costner, que hizo que se desmoronase todo en muchos sentidos.

Aunque las tramas restantes de Yellowstone están encontrando nuevos horizontes en el plano contemporáneo, hoy quiero hablar de 1883 y 1923, las dos series precuelas que, en mi opinión, superan el alto listón de la serie principal.

1883: una carta de amor al oeste de principio a fin

Fue en 2021 cuando conocimos a James Dutton (Tim McGraw) y a su familia, los primeros que mirarían al oeste en busca de un futuro mejor y partirían, literalmente, a la aventura. 1883 marca los orígenes de una saga que perdurará durante décadas, orígenes que no fueron sencillos.

En la serie, Taylor Sheridan hace algo que no puede hacer completamente en Yellowstone: entregarse al western puro a través de un viaje que no escatimará en tragedias.

El salvaje oeste no se llamaba así por casualidad, y no era para pusilánimes, algo que los Dutton descubren desde el primer episodio de 1883. Hay una honestidad en reflejar fielmente el género hasta el más mínimo detalle que puede pasar inadvertido mientras estamos en vilo con las penurias que asaltarán a los Dutton y la caravana que acompañan al oeste.

Y es que 1883 es, en esencia, el relato de ese viaje tormentoso que terminará en cierto valle de Montana donde los Dutton no se planteaban llegar, pero que se convertiría en el hogar de su familia durante más de un siglo.

1923: el híbrido perfecto

Pero mi favorita, y no porque esté en curso este 2025, es 1923. Ya apunta maneras tener dos colosos de la interpretación como Harrison Ford y Helen Mirren como cabezas de cartel, pero es que la serie es un regalo de principio a fin.

1923 combina la fantástica ambientación de 1883 con muchos de los dramas y conflictos que asolan a los Dutton del siglo XXI, como las disputas territoriales y los intentos de que la ley deje de ir en contra de los intereses ganaderos.

A esto se le suma una ambientación de la década de 1920 que aporta una capa de época adicional, pues se solapa con el entorno western del aún poco desarrollado estado de Montana. Esto permite a Taylor Sheridan jugar con más géneros aún: ¿quieres mafiosos como en Los intocables? Los tienes.

Si bien 1923 tiene una premisa similar a Yellowstone en Montana, la serie también aplica una trama principal adicional que recupera ese "road trip" de 1883. Spencer Dutton (Brandon Sklenar) y Alexandra (Julia Schlaepfer) deben viajar a Montana desde África, y su viaje tendrá más contratiempos que los sufridos por los Dutton en 1883.

Esta otra trama, además, permite jugar con otras ambientaciones menos rancheras, pero que atrapan fácilmente a cualquiera que conecte con esta pareja tan desafortunada. Taylor Sheridan sigue mostrando que sus personajes pueden ser complejos y que ser más bueno que el pan en este mundo es una apuesta peligrosa.

Por ahora, me parece que 1923 está un peldaño por encima de las demás series del Universo Yellowstone, pero, retomando la premisa del artículo, que Taylor Sheridan se pueda entregar en cuerpo y alma al género que más le gusta en las precuelas creo que aporta un plus de calidad que en la serie principal no termina de aparecer.

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Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.