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Análisis de GTA San Andreas
Pablo LR

El Campeón en la sombra

Hay cosas que se adelantan a su tiempo, siendo un buen ejemplo esa herramienta astrológica totalmente deslumbrante que es el Mecanismo de Anticitera. Pues bien, creo firmemente que este Grand Theft Auto San Andreas fue el propio Mecanismo de Anticitera de la saga, del género sandbox y del mundo de los videojuegos. Tanto es así que me he visto obligado a volver a pasarme por aquí y volver a escribir después de tanto tiempo.

Mi relación con GTA San Andreas es un tanto especial, pues la primera vez que lo jugué no lo terminé. Esto es algo que, para el yo del presente, tiene difícil explicación. Tras dejarlo aparcado, me olvidé pronto de él para disfrutar como un niño chico con el primer GTA en "HD", GTA IV, y para repetir buena experiencia con GTA V como usuario de PS3 e indignarme más tarde como usuario de PC. En cualquier caso, en una de estas aburridas tardes de verano que a todos nos asaltan, me decidí a instalar Grand Theft Auto San Andreas tras tenerlo años muerto de risa en Steam. No puedo decir que me arrepienta de la decisión que tomé, la verdad.

Lo primero que llamará la atención para el que ya lo haya jugado, es esa sensación de nostalgia que transmite. alejándonos de ese habitual "lo recordaba mejor" para hacernos sentir como aquella primera vez que nos sentamos a conocer a Carl Johnson, sabiendo de antemano que iba a ser un juego único. Para los que no lo hayan jugado nunca (si es que hay alguien), decir que le den un voto de confianza, pues una vez se sumerjan en su mundo no les defraudará.

Grove Street

De un tiempo a esta parte, los GTA han pasado de tener una historia adulta a secas a presentarnos una trama que prescinde de mostrarnos escenas adultas gratuitas y sin sentido y buscan recrear una historia creíble, interesante y que, al mismo tiempo, refleje lo bueno y lo malo del mundo criminal del que la saga de Rockstar lleva toda la vida alimentándose. Ese punto de inflexión entre una clase de trama u otra lo marcó, precisamente, San Andreas. Por mucho que no sea su faceta más conocida, la historia de este título fue de las mejores de la época para un sandbox (si no la mejor). Tanto es así que no anda muy a la zaga de GTA V, aunque se haya vendido como el verdadero virtuoso en estas lides. Para demostrarlo, solo hay que reparar en la trascendencia de personajes como Big Smoke en la Red. Por no hablar, claro está, de que es el único GTA y uno de los poquísimos videojuegos que han logrado transformar un lugar en un personaje y que el jugador realmente lo sintiera como tal. Huelga decir de qué lugar se trata.

De Los Santos a las Venturas

A partir de aquí se produce una paradoja muy especial. Mientras que en la mayoría de entregas antiguas de sagas de éxito, al analizarlas desde el prisma del presente, se las suele alabar por introducir novedades que se acaban convirtiendo en norma, GTA San Andreas introdujo novedades que, para sorpresa de aquellos que tengan el ojo atento, no se han vuelto a replicar con igual o mayor magnitud en ninguna de sus continuaciones. Pensar que el mapa de GTA San Andreas se ejecutaba sobre una PS2 es mareante. No solo se nos presentan tres ciudades distintas y extremadamente diferenciadas las unas de las otras, sino que se incluyen bastos entornos naturales distintos entre sí (del desierto a la montaña pasando por el bosque). Uno de los mejores entornos jamás recreados en el mundo de los videojuegos. A nadie debería sonarle a locura decir que el mapa de GTA V es una miniaturización del de San Andreas. Especialmente chocante resulta pensar que la monótona Liberty City de GTA IV fuera la continuación de esta maravilla. Resulta excusable por el tema del salto generacional, aunque más complicado se antoja encontrar la explicación en el caso de la quinta entrega.

¿Chico de los recados?

Si por algo se critica el mundillo de los sandbox es por abusar de la repetición de una misma estructura jugable misión tras misión: ve de A a B, mata a quince en B y entrega el paquete en C. Lo normal sería pensar que este problema estuvo más patente en San Andreas y se fue diluyendo poco a poco en las sucesivas continuaciones. De nuevo aquí la regla general no se cumple. Si bien es cierto que el treinta por ciento de las misiones pueden seguir el esquema descrito más arriba, el otro setenta son un auténtico soplo de aire fresco, con situaciones realmente hilarantes (que no describiré para evitar spoilers). De hecho, GTA V le debe a este juego algo tan crucial como los golpes, ahí es nada. La duración, además, viene a unirse a esta variedad de situaciones para dar lugar al que es sin mucho problema el mejor GTA de la Historia en cuanto a mecánicas, llegando uno a preguntarse qué diablos hicieron en Rockstar con todo el que anduvo detrás de semejante hazaña. El GTA con más duración sin lugar a dudas, por cierto.

Aquí, sin embargo, he de pararme un segundo para hablar de los controles, el único apartado del juego que no envejeció tan bien como el resto. Mientras que la conducción sorprende por lo suave que se nota (habrá quien la prefiera a las barcas de Liberty City incluso), el sistema de disparos no solo es engorroso y tosco, sino que el apuntado automático le pone las cosas demasiado cuesta abajo al jugador, frustrándolo al mismo tiempo por lo aleatorio que resulta, sobre todo cuando hay varios Ballas en pantalla.

A parte de esto, otras genialidades como el sistema de habilidades o las posibilidades de personalización han carecido más tarde de la profundidad e importancia que se les dio a tales facetas en este título. Se suma a esto una increíble variedad de actividades: lowriders, apuestas, adquisición de negocios, citas con novias, gimnasio, robos nocturnos, peleas de bandas, carreras callejeras, autoescuela, escuela de pilotos... La lista es interminable y, una vez más, deja en pañales a sus continuaciones.

Y después de tanto tiempo…

Pocas sagas a lo largo de la Historia, ya sea de los videojuegos, del cine o, incluso, de la Literatura, han gozado del impacto social que hoy en día tiene esta saga. Por muchos competidores (replicadores más bien) que haya tenido GTA, esta saga se ha mantenido en el trono por lo sobresaliente que ha resultado siempre la experiencia en cada una de sus iteraciones. Sin embargo, dentro del sobresaliente general, San Andreas queda, desde el prisma del pasado, un peldaño por encima tanto de los que le precedieron como incluso de los que vinieron después. Dicho esto, este análisis se realiza en 2017, no en 2004, y hay que reconocer que la suavidad del gameplay y la atención al detalle son dos facetas en las que este juego se ha visto tremendamente superado. La propuesta sigue gozando de una frescura impropia de un juego de hace trece años, pero sería injusto decir que “humilla” a los videojuegos actuales en tanto que la tecnología ha avanzado a pasos agigantados y los desarrolladores también. Si debería enfocar la crítica desde el punto de vista del pasado o desde el del presente es un asunto sobre el que va a ser difícil alcanzar un consenso. En cualquier caso, considero que análisis del 2004 hay muchos, y que hoy en día resulta más interesante comprobar cuánto ha envejecido un videojuego.

Dicho esto, podéis estar seguros de que, como ya mencioné al pricnipio del análisis, todos aquellos que no lo hayáis jugado o completado en su día, os sorprenderéis a vosotros mismos descubriendo propuestas geniales que nacieron con San Andreas y que, desgraciadamente, también murieron con San Andreas: gimnasio, lowriders, autoescuela, lucha territorial, misiones de chulo, pueblos abandonados, apuestas de caballos o asaltos nocturnos son elementos que se quedaron en San Andreas para no volver. Las misiones, divertidísimas e hilarantes por momentos, vuelven a quedarse sin una réplica a la altura en sus secuelas.

Podría seguir, pero a estas alturas cualquiera se habrá dado cuenta de que leer este análisis es echarle un ojo al atónito testimonio de un jugador que descubrió que la cumbre no siempre está en los títulos del hoy, sino que juegos del pasado llevan y siguen llevando la medalla de campeones colgada al cuello.

Auténtica obra maestra donde las haya.

95

Excelente

Lo mejor

-Lo increíblemente bien que ha envejecido.
-Las mejores mecánicas jugables, con una trama maravillosa.
-Mapa
-Personalización.

Lo peor

-El control en el apuntado no ha envejecido tan bien.

Análisis de HobbyConsolas

    Análisis de GTA San Andreas para Android e iOS

    Aunque hay que recordar que la saga se mantuvo en el anonimato para la gran mayoría de jugadores, hasta que en el año 2001 salió a la venta Grand Theft Auto III para PC, Playstation 2 y Xbox. Sin duda aquel lanzamiento supuso el pistoletazo de salida de la saga hasta la fama mundial de la que hoy goza, gracias principalmente a su novedoso e increíblemente rico mundo en 3D. Y como la nostalgia es un elemento muy poderoso, compañías como Rockstar lo están sabiendo administrar muy bien. Porque la aparición de la saga Grand Theft Auto en nuestros dispositivos ha supuesto revivir uno de los episodios más notables de la

    Hobby

    90

    Excelente

    Lo mejor

    Los gráficos, banda sonora con todas las emisoras de radio originales, jugabilidad y duración

    Lo peor

    Los controles táctiles, aunque han mejorado mucho respecto de otras entregas, se deja jugar

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