3 películas de k-pop para entender bien este fenómeno mundial que sigue expandiéndose

El éxito de Las guerreras k-pop en Netflix viene precedido por una fiebre por la cultura surcoreana que se ha explorado en varios largometrajes.
Las guerreras k-pop (K-Pop Demon Hunters) es la nueva película de animación de Netflix producida por Sony Pictures de la que todo el mundo habla. La cinta se ha convertido en unas de las producciones más vistas de la plataforma y no es casualidad.
El último largometraje de Chris Appelhans y Maggie Kang es otra evidencia más de la explosión del hallyu o la Ola Coreana, es decir, el aumento de la popularidad de la cultura de Corea del Sur a nivel global, que va mucho más allá de su música, y se expande hasta su gastronomía, cine o moda.
Su expansión comenzó con el auge del k-pop y de los k-dramas, por lo que ambos mundos han terminado estando muy ligados, provocando que gran parte del contenido audiovisual en el que participen idols de forma activa sean series de televisión en lugar de películas.
Pero eso no significa que las salas de cine se hayan olvidado del k-pop, tan sólo que lo que ha llegado al mercado occidental han sido en su mayoría documentales de grupos tan relevantes como BTS, despertando un auténtico furor entre el fandom.
La influencia del k-pop en el cine occidental

La Ola Coreana sigue estando muy presente en muchos de los contenidos que consumimos, y el fenómeno del k-pop también se ha tenido en cuenta para enriquecer universos audiovisuales que hemos podido ver en los últimos años a través de diversas películas, haciendo especial mención al cine superheróico.
Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos (2021) de Marvel incorporó varias canciones a su banda sonora realizadas por artistas de k-pop, mientras que el característico look de Jared Leto como Joker en Escuadrón suicida (2016) se vio inspirado por el cantante T.O.P del grupo Big Bang, quien tuvo ese peinado algunos años antes del estreno de la película de DC.
Pero, quizá, el ejemplo cinematográfico más evidente lo encontremos en Red (2022) de Pixar, una película sobre el paso a la madurez de un grupo de adolescentes en cuyas vidas está muy presente la boy band 4*TOWN.
Si bien 4*TOWN no es un grupo de k-pop, sí que bebe de manera directa de la estética del k-pop, y la directora de la cinta, Domee Shi, aseguró haberse inspirado para ella en grupos masculinos surcoreanos como el ya mencionado Big Bang o 2PM.
Todos estos ejemplos nos sirven para comprobar cómo tanto el k-pop como el hallyu se han asentado en nuestras vidas para quedarse, pero ha sido la cinta de Las guerreras k-pop la que lo ha demostrado con más fuerza y para un público más general.
Desde Netflix, al menos, ya tienen claro que no van a dejar que esta fiebre se agote, y plantean seguir expandiendo el universo de K-Pop Demon Hunters a través de nuevas entregas, series y hasta con remakes en imagen real.
