Morbius: El vampiro viviente

Morbius, la nueva película de Marvel producida por Sony Pictures, se estrenó el pasado viernes en cines. ¿Cómo es esta adaptación del villano de Spider-Man? ¿Merece la pena?

El cine de superhéroes está en el momento más alto de toda su historia. Los estudios cinematográficos deben ver en estas narrativas heroicas, llenas de superpoderes y posibilidades, un aluvión de rentabilidad inmediata, una puerta por la que asomar la cabeza y regresar a la oficina con un tintineante saco de monedas bajo el brazo.

Esta es la única conclusión a la que he podido llegar después de ver Morbius. Es la única explicación lógica —entendiendo por «lógica» un prisma de subjetividad en base a mis superfluos conocimientos— que le encuentro al genuino interés de Sony Pictures Entertainment por seguir hacia delante con su plan original.

No es que me parezca una mala idea discurrir, confeccionar y ejecutar un Universo Spider-Man Sin Spider-Man (USSSM o «Venomverse», para los amigos). Es que no debería ser siquiera una idea, al fin y al cabo. La mera existencia de esta opción choca frontalmente contra el fin último de los superhéroes en sí.

Venom (2018) y Venom: Habrá Matanza (2021) son dos proyectos que puedo llegar a comprarte como consumidor y amante del género, cinematográfico o no. A fin de cuentas, el simbionte posee una dimensión lo suficientemente amplia como para sostener en solitario un microverso a las espaldas.

Me puede resultar extraño o incluso ingrato no presentar su mitología a partir del Hombre Araña, pero lo puedo entender. Puedo hacerlo, en serio. Entiendo que Veneno goza de unas características y condicionantes lo suficientemente amplias como para desarrollarse en el cine sin necesidad del héroe principal.

Pero ¿Morbius? ¿Kraven el Cazador? ¿Madame Web? ¿Una película de Gata Negra? ¿Un proyecto de tía May? Definitivamente, el cine de superhéroes tiene un potencial mucho más grande de lo que nosotros creíamos. O eso, o los estudios se han dado cuenta que pueden vendernos cualquier cosa con tal de llevar el envoltorio adecuado.

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CRÍTICA: ¿Es MORBIUS el DESASTRE que algunos vaticinaban? No tanto, pero flojea...

La película de Morbius llegó a los cines el pasado viernes. Lo hizo con unas críticas que no hacían presagiar nada bueno, con una gran parte del público preguntándose lo mismo que yo, con la sombra de un «batacazo taquillero» en el ambiente, pues los analistas no le auguran un gran recorrido, especialmente en Estados Unidos.

Después de Tom Hardy como simbionte, el estudio había apostado nuevamente por una estrella para su nueva franquicia superheroica. El elegido fue Jared Leto, quien regresaba al cine de superhéroes después de su polémico paso por el DC Extended Universe como El Joker del denominado Snyderverse.

Daniel Espinosa, director de Life (2017) y El niño 44 (2015), se ponía al frente de la dirección a partir de un guion de Matt Sazam y Burk Sharpless que trataba de adaptar el origen de Morbius en los cómics de Marvel. Y decimos «trataba» porque algunas cosas sí, pero una gran cantidad de cosas no. De eso vamos a hablar.

Completan el reparto Matt Smith —que no sabía ni qué personaje estaba interpretando ni qué narices estaba haciendo en esa película— y Adria Arjona. Un reparto que brilla por su ausencia, ya que la cinta es un paseo de la moda de personajes sin identidad alguna, carentes de alma o interés. Un museo de cera en movimiento.

El otro día os hablamos de la película desde un punto de vista cinematográfico. Hoy, aquí, vamos a poner el foco en una cuestión muy simple: ¿es Morbius una buena adaptación de los cómics? La respuesta más sencilla sería decir «no», pero vamos a tratar de profundizar en los pocos aspectos positivos que posee.

Morbius

Morbius tiene cosas que podrían llegar a funcionar como adaptación. Sin embargo, a veces hacer algo no significa hacerlo necesariamente bien. De hecho, creo que esta frase se podría aplicar a toda la colección de elipsis que compone el montaje resultante de escenas que casi molan y una historia que no tiene ni pies ni cabeza.

Como en los cómics, Michael Morbius es un prestigioso doctor/biólogo/persona-que-hace-experimentos que sufre una enfermedad genética de la sangre. Es una de esas extrañas enfermedades que apenas gozan de estudios relevantes o significativos. Por lo tanto, él se erige como la persona que puede llevar a cabo dicha investigación.

Decidido a encontrar una cura, un tipo que ha ganado el Premio Nobel llega a la conclusión de que la mejor forma de enfrentarse a la enfermedad es mezclar tu genética con la de un murciélago. Pero no un murciélago neoyorquino, no. El murciélago tiene que ser de una cueva concreta de Costa Rica, por aquello de las leyendas vampíricas o no sé qué.

Esto realmente no queda muy claro, pero a lo que vamos… Como en los cómics de Marvel, la película de Morbius replica el origen de estar enfermo y querer encontrar una cura. Por el camino, se olvida —obligatoriamente— de la trama en la que el doctor anhela la genética del Hombre Araña. Aquí no existe el superhéroe, entonces no se puede contar.

Lo vemos lidiando con el hecho de haberse (auto) convertido en un vampiro y necesitar la sangre para sobrevivir. Tiene sangre artificial —creada por él— para ir tirando del paso, pero por un motivo que desconocemos no es suficiente. Por lo visto, es como la batería de un móvil: se va gastando conforme el uso.

¿Conclusión? En la película de Morbius el villano no quiere ser malo. De hecho, no es ni antihéroe ni villano. Es simplemente… un tipo que estaba enfermo, quiere curarse, la lía pardísima, se transforma en un vampiro, necesita sangre para sobrevivir y pelea contra otro vampiro que sí es malo, porque se ha venido muy arriba y baila.

Dejando de lado el origen del denominado «Vampiro Viviente» y la representación de los poderes, nada de lo que sucede en esta película tiene sentido, quiere tenerlo o tiene una base arraigada en las viñetas. En resumen: no es una buena adaptación. Y tampoco creo que pretenda serlo, aunque no quiera alejarse en determinados momentos.

De hecho, no me siento orgulloso de decir que es una de las películas de superhéroes peor conducidas de los últimos años. Es caótica, rápida, frágil, indecisa, insulsa. Podría haber sido perfectamente una de las muchas películas de superhéroes que se hicieron entre los 90 y los 2000, cuando todavía no sabíamos lo alto que podíamos volar.

Morbius es una película que falla en todo lo que propone y en cómo lo propone. Es uno de esos exámenes para los que no has estudiado, que te inventas el noventa por ciento del temario y que desearías no firmar como tuyo. Pero debes hacerlo. Mereces una mala nota, el suspenso y aprender de tus errores. Mejorar.

En resumidas cuentas, el estreno de Morbius quizás haya convencido a una minoría de espectadores que no esperaban nada y eso es exactamente lo que les han dado. Reconozco que yo no esperaba nada, pero tampoco algo que ofreciera una visión terriblemente alejada del material original.

Porque una de las cosas que más me duelen no sólo es hablar así de una película de superhéroes, género que amo por encima de muchos, sino la sensación de haber desperdiciado una bala con este personaje y este proyecto.

A fin de cuentas, un espectador general, aquel que no conoce al Morbius de los cómics de Spider-Man, se habrá llevado una imagen equivocada de este villano. Y tengo la sensación de que nos va a seguir pasando si los estudios siguen pensando que nosotros, los amantes de los superhéroes, vemos sus películas como si fueran pan caliente: lo compramos absolutamente todo.

Y además

Morbius (2022)

Lanzamiento:

Argumento:

Morbiuses una película de Sony Picturesperteneciente al conocido como Universo de personajes Marvel de Sony Pictures centrada en uno de los villanos de los cómics deSpider-Man, cuyo guion realizanMatt Sazama yBurk Sharpless y que cuenta con la dirección deDaniel Espinosa (Life, El niño 44, El invitado). Protagonizada por Jared Leto (La casa Gucc...