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Shenmue III minijuegos
Reportaje

Impresiones de Shenmue III, el clásico que se adapta a nuevos sistemas

Hemos vuelto a jugar a Shenmue III, un juego que llegará muy pronto a PS4 y PC y que cuenta con muchísimos pequeños detalles que lo convertirán en un título único. Y sí, también no apto para todo tipo de usuario.

Decir que se acerca el lanzamiento de Shenmue III es algo que muchos creíamos imposible hace unos pocos años. Sin embargo, cada vez está más cerca, y en Gamescom 2019 hemos podido jugar una nueva demo del juego.

Supuestamente, es la demo que se lanzará dentro de unos días, y en ella hemos podido adentrarnos en los sistemas del juego para descubrir cómo alrededor de una simple misión de búsqueda de un objetivo se encuentran un montón de sistemas danzando.

Al final, Shenmue III es hijo de Shenmue II, tanto que es una continuación directa que comienza poco después del final del segundo juego, y es tan fiel a lo que tuvimos hace 20 años que asusta: encantará a los que disfrutaron con el original, pero también puede llegar a abrumar a un jugador inexperto en la saga.

Shemue III es como volver a casa

Como digo, Shenmue III se siente exactamente igual que el segundo. De hecho, abruma ver el reloj y saber que cada minuto que pasa cuenta no solo para nosotros, sino también para los habitantes de las aldeas que visitemos durante la aventura... y hasta los controles.

En la misión de esta nueva demo, debemos buscar a un hombre con una gran cicatriz en la cara. Partimos del dojo, y si queremos podemos volver a entrenar y a hablar con el maestro… o no, ya que nos da total libertad en este sentido. 

De la manera que sea, nos despedimos de Shenhua en los primeros minutos y comenzamos la aventura. Nos dirigimos a la villa para buscar al objetivo, pero antes de llegar nos encontramos con una tienda. En ella, podemos comprar diferentes objetos, también los valiosos tónicos de serpiente, que sirven para recuperar vida en una pelea.

La campaña principal de Shenmue III durará entre 35 y 40 horas

Sin embargo, la obsesión por el detalle de Suzuki provoca que Ryu no vaya especialmente bien de dinero, y si queremos comprar algo, tendremos que trabajar. El tendero nos da la oportunidad de, en un minijuego, cortar madera para conseguir dinero. Es un minijuego simple y monótono (como el trabajo), y la recompensa no es demasiado alta… pero repitiendo unas cuantas veces, nos da para hacernos con un par de tónicos.

Hecho esto, y viendo que Ryu se asombra de lo diferente que es la China rural de su Japón rural natal, nos dirigimos a la villa para empezar a buscar al hombre de la cicatriz. No sabemos dónde está, y tampoco viene indicado en un minimapa, por lo que debemos preguntar a los habitantes de la villa.

Algunos nos mandarán a paseo y otros nos dirán exactamente donde está, y antes de ir a por él, decidí dar una vuelta. Malgasté dinero en máquinas que dan premios, jugué un par de partidas a un juego de azar con una pelota y descubrí a una anciana ciega que canta y da bastante mal rollo.

Al fina, tras investigar por el pueblo a ver qué más podía hacer, decidí ir a por el hombre de la cicatriz y darle lo suyo. Hasta aquí, el camino había sido plácido, aunque con un control algo tosco en lo que a moverse se refiere, pero en la pelea descubrí que la cosa mejora.

Tras hablar con el misterioso hombre de la cicatriz, nos dice que cambiará información por una pelea y, cómo no, accedemos. El sistema de combate cuenta con cuatro botones para pegar puñetazos y patadas, uno para cubrirse, el gatillo para pegar golpes especiales y la posibilidad de cambiar de técnica (parada giratoria o codazo). 

Las peleas son desafiantes debido a que el contrario sabe pelear y no solo es un saco de golpes, como en tantos y tantos juegos, y realmente tendremos que mantener las distancias, cubrirnos y buscar el hueco adecuado para golpear si no queremos que nos pinten la cara.

Shenmue III

Y sí, la primera vez mordí el polvo, y como no me quedaban bebidas reconstituyentes, ni dinero porque había comprado bastantes elementos sorpresa en la maquina tragaperras, tuve que volver a trabajar partiendo troncos para comprar más tónico. Y así malgasté los últimos 10 minutos de demo.

Al final, Shenmue III consigue lo que quiere, que el jugador se dé cuenta de que el mundo está ahí porque existen, no para que el jugador se lo pase bien. De hecho, no creo que te lo pases bien explorando el mundo de Shenmue en el sentido estricto de término como un ‘’videojuego’’.

Es decir, en los anteriores juegos había sistemas como el autobús. Si llegábamos a la parada, en cualquier otro juego tendríamos al autobús esperando. En Shenmue, hay un horario, y si nos presentamos antes o después, tendremos que esperar.

No hemos podido ver nada así en esta demo (normal, fue una media hora y no dio tiempo), pero lo que sí pudimos ver es cómo hay pequeños detalles que están ahí y que podemos no ver en una primera o segunda pasada, pero sí en una tercera.

Conversaciones que no son obligatorias y que se desbloquean cuando realizamos ciertas acciones, la luz de la villa, el comportamiento de sus habitantes y, sobre todo, descubrir cómo todo da la sensación de estar vivo.

Hay varios pequeños detalles en esta demo, pero uno de los más evidentes es el comportamiento de unos críos. Si llegamos muy pronto por la mañana, veremos a los niños jugando en el parque, pero si nos entretenemos, damos una vuelta y hablamos con la gente, al volver habrán pasado unas horas (en el tiempo del juego, claro) y veremos a los niños tomando clases de artes marciales.

Si os gusta la saga, debéis tener el libro ''La Odisea de Shenmue''

Es solo un detalle que está ahí porque Suzuki es un obseso de esas pequeñas cosas que, juntas, crean la sensación de vida, y qué queréis que os diga, se agradecen. De hecho, parece mentira que con el presupuesto con el que cuentan para este juego se paren tantísimo en esos detalles. Eso si, también hay otros detalles que no son, para nada, positivos. Por ejemplo, preguntar a 10 personas en el ''dónde está el tipo de la cicatriz'' con la misma entonación y palabras, es algo que cansa.

El próximo 19 de noviembre llegará Shenmue III a PS4 y PC, y lo que demuestra cada demo es que el espíritu de Shenmue I y Shenmue II vive en esta tercera entrega. Y, claro está, para lo bueno y para lo malo eso hará que sea un juego único, y no sé si todos los jugadores podrán, o querrán, apreciar lo que Suzuki está moldeando.

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