Futurama
Reportaje

Problemas y soluciones en la financiación de videojuegos en España

Por José L. Ortega

La industria de los videojuegos en España está en época de adaptación y de crecimiento. Una fase de errores y aciertos, en la que se espera que haya poco de lo primero y mucho de lo segundo. Pero siempre hay que equivocarse para encontrar el camino correcto. La financiación en los videojuegos en España es una de las grandes necesidades del sector. Y todos los que forman parte de tal conglomerado, deben poner de su parte. Empezando por las instituciones públicas.

Los datos que muestra el Libro Blanco 2017 presentado por DEV muestran cifras que hablan por sí solas. De media, el 91 % del capital social  de  las  empresas procede únicamente de los socios fundadores. Eso nos pone ante unos proyectos que todavía no han podido atraer a suficiente inversión externa.

Capital social DEV

Esto provoca que el 92 % de las empresas españolas financia su operativa con medios propios, y el 48 % también lo hace autofinanciándose con los ingresos de su propia actividad. Entre los perfiles inversores, los que tienen más presencia son los más cercanos a los socios fundadores. Destaca la mayor presencia de la banca con respecto a otros inversores tradicionalmente más cercanos al sector, como los publishers o el capital riesgo especializado.

El libro blanco de las mujeres en los videojuegos

"La industria del videojuego en España está aun en pañales. Hay poco mentalidad como empresa, pero si es cierto que hay unos creativos espectaculares. La Industria es aun pequeña, pero poco a poco van llegando nuevas iniciativas que son de agradecer. Hay esperanza y pasión y eso es algo que no hay en otros sectores", nos dijeron los responsables de Baobabs Mausoleum en una reciente entrevista.

En este aspecto entran en juego las ayudas de financiaciones públicas. El mayor impacto está representado por las ayudas autonómicas. Aunque en  España existen excelentes iniciativas de incubación y aceleración, el peso de la contribución de estos programas es residual, debido a que su número no es aún suficiente para atender a los numerosos proyectos empresariales.

Distribución empleo por CCAA

Por otro lado, la captación de capital extranjero es todavía un reto para el sector que solo representa el 12% del capital social de las empresas españolas.

Esto acarrea que el modelo de autopublicación sea el más utilizado, pero es un riesgo enorme. Especialmente en una industria tan diversificada y con tantos propuestas nuevas cada año procedentes de cualquier rincón del globo. Las cifras alertan de que más del 80 % de las empresas españolas publicaron dos o menos juegos en 2016, lo cual les pone en riesgo de no obtener retornos y, por tanto, de ver comprometida su viabilidad.

"El problema es que en nuestro país creemos que todavía no existe una visión empresarial en el desarrollo de los videojuegos. En España se crean títulos por pasión, y una vez desarrollados, sin los conocimientos o herramientas empresariales adecuadas, muchos de estos proyectos se quedan en tierra de nadie. Una mayor ayuda estatal ayudaría a que las empresas privadas en España vieran el potencial real que tiene la industria en nuestro país. Lo cierto es que sin ayuda de un publisher, o una empresa que invierta dinero, lanzar un videojuego por autopublicación es una labor costosa en todos los sentidos", afirman desde Estudio Ábrego, responsables del prometedor Noahmund.

Noahmund

En 2016 había más de 900 juegos en proceso de desarrollo. El 36% de las empresas desarrolló solo un juego, el 30% dos juegos y el 22% entre tres y nueve juegos.

Como una bocanada de optimismo llegan las ayudas de 6,25 millones de euros que se repartirán en el sector del videojuego para impulsar la industria del ocio electrónico en España.

El gobierno repartirá 6,25 millones de euros para impulsar la industria en España

Estas ayudas pueden ayudar a dirigir a un entorno en el que los desarrollos de videojuegos se muevan más por la cordura que por las ansias de tratar de destacar con numerosas producciones que acaban por no llegar a ningún puerto.Se financiarán programas de hasta 150.000 euros y habrá un comite independiente creado específicamente para aprobar esas ayudas, destinadas a empresas con un volumen de facturación de hasta 2 millones de euros y una antigüedad de al menos 6 meses vida, ya sean pymes o autónomos.

"Es cierto que en los últimos años la industria española está creciendo y publicando títulos de bastante éxito pero aún así le queda mucho por recorrer. Hoy en día es muy difícil encontrar ayudas e inversión en España y al final te ves obligado a tirar de crowdfunding o de inversión extranjera. Y en algunos casos, incluso acudir a ambas. Esperemos que la reciente ayuda del fondo europeo ayude a cambiar la situación de la industria del país", piensan desde Fourattic, estudio que acaba de lanzar Crossing Souls al mercado.

Esperanza e ideas lanzadas desde estudios de desarrollo españoles que acaban de publicar -o van a hacerlo próximamente- sus trabajos al mercado. Tras mucho sufrimiento. El problema parece identificado. Ahora solo queda determinar la forma en la que combatirlo para que la industria española del videojuego mantenga su crecimiento.