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Chicory Análisis  PS5 PS4 PC
Análisis

Análisis de Chicory: una historia pintoresca para PS5, PS4 y PC

Versión comentada: PS5

En nuestro análisis de Chicory: una historia pintoresca os contamos qué nos ha parecido lo nuevo de Greg Lobanov, el creador del soberbio Wandersong, una aventura diferente que, de nuevo, apuesta por un enfoque distinto pero siempre buscando un mensaje positivo.

En 2018, tuve la suerte de descubrir Wandersong, un "pequeño" juego indie protagonizado por un bardo que usaba su voz para ayudar a los demás y resolver todo tipo de situaciones, desde alguien que no supera la muerte de un ser querido a unos pacíficos monstruos a los que los humanos atormentan. Un juego que me encantó por el mensaje tan positivo que lanzaba, su humor, y en general, porque era "bastante payaso"... como yo mismo. Por eso, le tenía muchas ganas a su nueva propuesta.

Y como os voy a contar en este análisis de Chicory: una historia pintoresca para PS5, PS4 y PC, esta nueva aventura es bastante más madura, por momentos seria (tanto en el fondo como en la forma), aunque sin olvidar el humor y muchas de las cosas que hicieron grande a Wandersong, empezando por la creatividad que destila todo el juego.

La historia de Chicory es bastante sencilla. En el universo del juego, existe la figura "El Artífice", el portador de un pincel especial que da color y vida al mundo. Nosotros asumimos el papel del asistente de Chicory, la actual artífice, un personaje con apariencia de perrete que al principio no tiene nombre, se lo ponemos nosotros... y "debe ser" el de tu comida favorita (todos los personajes tienen nombre de comida).

Así, prácticamente al comienzo del juego, encontramos el pincel tirado en el suelo y el artífice desaparecido, mientras que empiezan a suceder cosas extrañas: el mundo ha perdido su color y unos lúgubres árboles, y sombras, han empezado a extenderse por el mundo. En un alarde de valentía, cogeremos el pincel y partiremos en busca del artífice, en un viaje repleto de lecciones.

Análisis Chicory PS5 PS4 y PC

No contaremos mucho sobre la historia porque es parte de la gracia, pero a lo largo de la aventura nos cruzaremos con multitud de personajes que, en muchos casos, son un reflejo de problemas con un poso muy real, y que van desde la depresión al sentimiento de inferioridad, o no tener claro nuestro papel en la vida.

Para ayudarles, o simplemente progresar en la historia, tendremos que "tirar de pincel", que es una de las mecánicas principales del juego y que, en cierto modo, nos ha recordado a esa pequeña, e injustamente maltratada maravilla, llamada Okami, y que es algo que está muy presente en los juegos de Greg Lobanov: la creatividad.

Así, si en Wandersong podíamos crear música con la voz del bardo y unos diales con distintas notas, aquí podemos dar rienda suelta a nuestra vena creativa con el pincel, y todo lo que podemos hacer con él, dado que la parte creativa de Chicory gira en torno a una suite de dibujo como pueda ser "Paint". Como hemos adelantado, el mundo ha perdido el color, y nosotros podemos devolverle el color y hacer, en ese sentido, lo que nos de la gana.

Tienes libertad total para pintar cada pantalla que compone el mapa de Chicory: una historia pintoresca, y es un proceso sencillo: con el stick derecho movemos el puntero para colocarlo sobre la zona que queremos pintar,  podemos elige el grosor del brochazo, el color (entre cuatro, que van cambiando según la zona) y la forma con la que quieres pintar (círculos, corazones...) con tan sólo pulsar un botón (y otro para borrar lo pintado). Podéis ver algunas de estas opciones aquí debajo...

Puedes hacer zoom en la pantalla para pintar con mayor precisión, o dejar presionado el botón de pintar para que el color emane sin freno e inunde la pantalla poco a poco, sin miramientos. Son herramientas sencillas, pero que permiten dar rienda suelta a tu creatividad, al artista que llevas dentro y dibujar sobre el juego lo que quieras... incluso "eso" en lo que las mentes sucias están pensando y que todo el mundo dibuja "por los loles".

Así puedes hacer que toda la pantalla sea verde en unos segundos... o reservar ese color para el césped, las copas de los árboles, el marrón para los troncos... e ir pintando cada elemento uno a uno. Por decirlo mal y pronto, el mundo de Chicory es tu lienzo, y haces con él lo que quieras. O lo que te dejen, porque algunos habitantes te pedirán cosas concretas como que pintes su casa con algunas indicaciones o les personalices una camiseta, un donut comestible...

Opinión Chicory PS5 PS4 y PC

De este modo, a medida que progresamos conseguimos nuevas opciones para nuestro pincel, desde tramas o texturas distintas (lineas, puntos...) o incluso podremos crear nuestro propio estilo a la hora de derramar pintura (por ejemplo, podemos pintar cualquier cosa, como si fuera un sello). 

Muchas de estas nuevas formas de pintar las conseguimos abriendo los regalos que hay diseminados por el mundo, y que nos invitan a explorar e interactuar con todo para llegar hasta ellos. En este sentido, la forma en la que progresamos por el mundo nos ha recordado a los Zelda clásicos de 8 y 16 bits, incluido el reciente A Link's Awakening, ya que tienes que ingeniártelas para llegar hasta el punto al que quieres llegar.

Opinión Chicory PS5 PS4 y PC

Conversando con los personajes, o llamando a casa desde la cabina, nos darán pistas, como tener que "acudir a tal sitio que está al norte de". Pero a menudo, al llegar a las proximidades de esos lugares, tendremos que utilizar el pincel con alguna de las habilidades que hemos adquirido previamente, o aprendiendo algunos nuevos trucos. Por ejemplo: algunas plantas crecen al ser pintadas, y generan un "puente"... que quizá luego tengamos que borrar para poder pasar de nuevo.

Es sólo un ejemplo, pero estos trucos pueden consistir en utilizar pintura fotoluminiscente (que brilla en la oscuridad) para avanzar por oscuras cuevas, pintar paredes o suelos para revelar mensajes o pistas ocultas de puzles, utilizar esferas que explotan al ser pintadas (revelando pasadizos) o bucear por las zonas pintadas al más puro estilo Splatoon 2 para sortear zonas muy estrechas por las que no cabemos de otro modo.

Y no sólo: aquí no tenemos botón de salto, pero de nuevo, gracias al pincel podemos ingeniárnoslas para saltar (pisando unas determinadas plantas que nos catapultan), o incluso transportarnos por ramas. En este sentido, Chicory no es un juego que sea siempre obvio ni que te lleve de la mano, pero te da las herramientas y pistas necesarias para que, si te quedas atrancado, siempre puedas seguir avanzando. Tampoco es un juego difícil... pero no te dice absolutamente todo.

No es la única similitud con Zelda. El mundo de Chicory está compuesto, además, por pantallas estáticas, y una vez conseguido el fotomapa (una cámara de fotos que además muestra lo que hemos desbloqueado del mapa), podemos ver nuestro progreso, e incluso activar o no la pintura que hemos derramado en cada una de las pantallas, como podéis ver en esta imagen de abajo (tranquilos, es del primer tercio del juego, no está todo).

Valoración Chicory PS5 PS4 y PC

La cámara de fotos, además, hace las veces del modo foto que cada vez más juegos tienen, y aquí nos permite tomar instántaneas con distintos filtros (algunos muy psicodélicos), eligiendo la pose y expresión de la protagonista y hacer zoom sobre una zona concreta de la imagen... Es un modo sencillito, pero completamente funcional.

Modo Foto Chicory

Pero, a pesar de todas estas similitudes y referencias a Zelda, no es un juego como cualquiera de las entregas de la inolvidable saga de Nintendo. Sí, hay puzles, exploración, coleccionables (en forma de gatos escondidos, basura que podemos recoger, decenas de prendas de ropa que conseguimos abriendo regalos o realizando tareas para los habitantes del mundo, etc.)... pero ahí acaban las similitudes.

Prueba de ello es que la acción en Chicory brilla casi por su ausencia. Aquí no tenemos espadas, ni armas de ningún tipo, salvo el pincel, que es nuestro principal recurso ofensivo en los únicos momentos de acción de juego: los combates contra los jefes finales.

El juego está estructurado en capítulos, y al final de cada uno de ellos, nos aguarda un jefe cargado de simbología. Tanto por su forma, como por los ataques, como lo que encarna. Suelen ser duelos sencillos, en los que debemos evitar ataques, usar el pincel para pintar o borrar algunas partes, del enemigo, y seguir esquivando. 

Chicory no tiene barra de vida como tal, pero si recibes muchos impactos, el juego se detendrá unos instantes, puede que te pregunte si quieres cambiar alguna cosa por si te resulta difícil, y el duelo continuará donde lo dejaste. Y es que, como todo en el juego, Chicory: una historia pintoresca no pretende ser una experiencia frustrante, y busca que todo el mundo pueda completarlo sin problemas.

Chicory PS5 jefe

Y así llegamos a la pregunta del millón: ¿es Chicory para PS5, PS4 y PC un juego divertido? Pues depende de tus gustos. No voy a engañaros si os digo que el desarrollo me ha resultado algo más lento que el de Wandersong, pero es una sensación puramente personal.

A veces lo único que debemos hacer es hablar con un personaje hasta agotar todas las opciones de diálogo (o elegir entre varias respuestas); en otras ocasiones, descubrir cómo llegar a un punto del mapa usando nuestras habilidades o pistas que nos hayan dado; también tendremos que pintar en lienzos y otros lugares (y puedes hacerlo todo lo bien o mal que quieras, que el juego no te evaluará como artista)... etc.

Chicory PS5

Y es que esa es quizá la clave del juego: depende de lo que te guste pintar, disfrutarás más o menos el juego. Sin ningún tipo de duda, Chicory: Una historia pintoresca es un juego que quiere y busca que los jugadores expresen su vena artística... aunque si no lo haces, tampoco pasa nada y podrás avanzar y disfrutar de su mensaje. 

Pero, probablemente lo disfrutarás infinitamente más si te gusta dibujar, y quieres echarle tiempo a la hora de replicar un cuadro o, simplemente, ser "el director de arte" del juego y definir el colorido de cada rincón del juego. Es decir, puedes implicarte con todo lo relacionado con el pincel tanto como quieras. ¿Otro elemento más de la simbología del juego? Puede...

Cosas que hemos descubierto jugando con el DualSense

Mando DualSense de PS5

Con novedades como la vibración háptica o los gatillos con resistencia variable, el gamepad DualSense de PS5 ofrece nuevas sensaciones de juego que aumentan la inmersión. La consola solo viene con un mando, así que necesitas otro para jugar en multijugador local.

Eso sí, para este análisis de Chicory: Una Aventura Pintoresca hemos jugado con la versión de PS5, para disfrutar de algunas de las mejoras de esta versión, como son los gatillos adaptativos (ofrecen resistencia sutil a la hora de pintar, por ejemplo), o la vibración háptica, que también se nota al pintar y realizar otras acciones (junto al altavoz del mando, por el que salen unos logrados efectos que recrean desde los "chofs" de los goterones de pintura al desplazamiento del pincel).

Eso sí: cuidado al jugar con DualSense. Podemos usar el touchpad para pintar, y es quizá lo que más preciso resulta, aunque el más mínimo roce hará que el puntero del pincel "se vaya a parla". Quitando eso, el control con el stick puede resultar algo menos preciso, aunque con práctica se consiguen resultados... ¿notables? 

Análisis Chicory Una Historia Pintoresca PS5 PS4 PC

Como decimos, explotar la parte artística dependerá de lo que te guste el dibujo en sí, y del tiempo que quieras invertir. Lo que está claro es que, indistintamente de lo que te guste pintar, Chicory: Una Aventura Pintoresca es una pequeña preciosidad

El estilo artístico, incluso en blanco y negro, es de esos que entran por los ojos. Los personajes son muy expresivos, el diseño de los jefes finales sobresaliente y el mapeado está plagado de rincones bastante pintorescos y bonitos, a los que puedes dotar con personalidad extra según las combinaciones de colores y tramas y estilos con los que que quieras pintar, incluidos algunos efectos como la pintura que se ilumina en la oscuridad. 

Análisis Chicory Una historia pintoresca PC

Quizá la música, un elemento central en Wandersong, y compuesta aquí por Lena Raine (Celeste) queda en un segundo plano, con melodías menos contundentes o llamativas en general, quizá por no competir o distraernos en la parte "de pintar". Donde sí que no ponemos ninguna pega es en la traducción de los textos, que están genialmente adaptados a nuestra forma de hablar (no faltan los "chiqui", "sipis", dejes de algunas regiones de la península...).

Calcular cuánto da de sí Chicory en términos de horas de juego, de nuevo, es complicado, porque si te paras en cada pantalla a pintarla como si fuera la Capilla Sixtina, la duración puede hacerse eterna. Pero un jugador normal, puede completar la aventura en unas 15-20 horas o unas cuantas más si te dedicas a completar todas las tareas opcionales (no sólo encontrar las prendas de ropa, sino hablar con personajes que te piden combinaciones específicas), pintura aparte. Ah, y puedes invitar a un amigo a pintar juntos de manera colaborativa.

Como venimos diciendo, Chicory: Una Aventura Pintoresca es un juego interesante, con cosas que decir y que te permitirá explorar tu vena artística y creativa... algo que muy pocos juegos hacen (con permiso de Dreams, por ejemplo). Así que, a poco que te atraiga el dibujo y los juegos con mensaje, no dejes de darle una oportunidad... porque probablemente caigas rendido a sus pies.

Valoración

Como anteriores juegos de Lobanov, Chicory encuentra un interesante equilibrio entre su historia, que gira en torno a problemas muy humanos, y la exploración de nuestra capacidad artística a través de la pintura. Un juego "atípico", que probablemente te conquistará más cuanto más te guste pintar, aunque igualmente se disfruta sin centrarse en ella.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Las opciones que se abren con el pincel: sencillas, pero "adictivas". El mensaje general del juego. Su simpatía en los diálogos. Es un juego bonito.

Lo peor

Puede hacerse algo lento. Sin acción, salvo en los jefes finales. Que no te llame lo más mínimo pintar. Dominar el pincel requiere tiempo

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