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The Pathless review PS4, PS5 y PC
Análisis

Análisis The Pathless para PS4, PS5 y PC - Una memorable aventura para despedirte de PS4 (o estrenar tu PS5)

Versión comentada: PS4

The Pathless es el nuevo juego de Giant Squid, el estudio liderado por Matt Nava, responsables de la aventura submarina ABZU, y uno de los miembros clave en el diseño del recordado Journey de ThatGameCompany. Ahora, vuelve con una aventura totalmente distinta a lo que ha hecho hasta ahora, pero que sin duda es su mejor y más ambicioso juego, con el que ha mirado a gigantes como ICO, Shadow of the Colossus u Ocarina of Time, para crear algo que recuerda a ellos... pero que a la vez tiene suficiente personalidad propia. Pero ¿cómo es The Pathless? ¿Merece la pena?

Frente a la inabarcable lista de aventuras con gran nombre que se lanzan este año, empezando por Spider-Man Miles Morales o continuando con Assassin's Creed Valhalla, hubo una que me atrapó desde el mismo día que se anunció a principios de verano. Quizá por ser un título original, quizá por ser obra de un estudio que me llama o simplemente por su estética. Pero lo cierto es que The Pathless ha sido uno de los juegos que más me llamaban la atención de este 2020. Y ahora que ya lo he finiquitado, puedo decir que no estaba equivocado.

Como vamos a repasar en este análisis de The Pathless para PS5, PS4 y PC (lo he jugado de principio a fin en versión PlayStation 4), se trata de una aventura que recuerda a otras muchas, como los inolvidables ICO o Shadow of the Colossus, y con destellos que te traerán a la mente clásicos como Ocarina of Time... pero al mismo tiempo, logra introducir mecánicas, ideas y detalles  para que al jugarlo sintamos que es algo distinto. Y algo que mola muchísimo, además.

The Pathless nos cuenta la historia de la última Cazadora, una misteriosa arquera que se desplaza a reino olvidado para traer de vuelta la luz, robada por nuestro antagonista, el asesino de dioses, quien ha sometido al protector del reino y sus cuatro vástagos y les domina con una especie de maldición que corrompe su ser. Pronto descubriremos el enorme poder del asesino, y lo que es capaz de hacer, y sin apenas pistas o ayudas, poco a poco iremos descubriendo qué pasos debemos dar para restaurar el orden.

La historia de The Pathless no es especialmente profunda, y es una excusa para soltarnos en su mundo, y poco a poco, a nuestro ritmo, ir descubriendo el juego. En los 10 primeros minutos ya está todo sobre la mesa: nos vence el asesino de dioses y descubrimos que, para liberar al mundo de su amenaza, primero debemos liberar a cuatro guardianes. Pero, a diferencia de otras aventuras, en The Pathless apenas tenemos ayudas, indicadores, un mapa general para saber a dónde ir o letreros o guías que nos vayan diciendo qué hacer. Parte de la esencia de The Pathless está en descubrir y probar.

The Pathless review

De primeras, nada más empezar, contamos con un escuetísimo tutorial, que nos explica algunas de las mecánicas y controles básicos, como saltar o usar el arco, el único arma del juego, y poco después estaremos descubriendo que, al disparar a una suerte de símbolos flotantes diseminadas por el escenario, recuperamos la energía necesaria para hacer sprint y mantenernos más tiempo corriendo (acción que realizamos con L2).  

Estas dos acciones, correr y disparar el arco, hacen que movernos por el mundo abierto del juego de The Pathless (dividido en cuatro zonas, a las que vamos accediendo por orden), sea a la vez algo nuevo y distinto, y una experiencia altamente fascinante por las estampas que deja mientras pasamos a la velocidad del rayo por bosques y otros parajes.

En cierto modo, la mecánica para recorrer el mundo de The Pathless es como un pequeño juego de ritmo, dado que debemos mantener presionado L2 para correr y presionar alternativamente R2 el tiempo justo para fijar el arco en el símbolo flotante al que estemos mirando o esté más cerca, esperar unas décimas para ver como el contorno del símbolo se rellene y soltar el botón para que nuestra flecha impacte y recuperemos energía para seguir la carrera (si no se rellena el contorno del símbolo, la flecha no dará en el blanco). Todo, mientras controlamos el avance con el stick izquierdo.

Es decir, nosotros no controlamos ni el punto de mira del arco, ni la puntería, que es automática. Es un sistema sencillo, pero que funciona bastante bien en todo momento, incluso en los puzles más complicados, donde el arco juega un papel central.

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A esta mecánica básica se añade otro elemento clave a lo largo de la aventura: el águila que nos acompaña en The Pathless. No sólo nos puede coger y elevar del suelo (acción que mejoramos a lo largo de la aventura para que aumente la altura a la que puede subirnos pulsando X), sino que también entra en la dinámica del desplazamiento, y podemos disparar a los emblemas mientras volamos para desplazamos por el mundo sin tocar el suelo. Y no es el único cometido del águila... pero no adelantemos acontecimientos.

Una vez que sabemos cómo movernos por el mundo del juego, obtendremos otra pieza clave en nuestro equipo, una máscara que revela una dimensión espectral, y que nos permite, entre otras cosas, atravesar paredes o ver los puntos de interés. Este objeto será de gran ayuda, ya que nos permitirá localizar los dos elementos clave para progresar en nuestra aventura: los emblemas y las torres. De este modo, estemos donde estemos, al pulsar triángulo la máscara actuará como un sónar, y nos mostrará con manchas rojas estos puntos de interés (aunque también pueden mostrar otros de los que hablaremos más adelante).

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Los emblemas son un elemento central en del desarrollo de The Pathless, y son una especie de llaves atrapadas en todo tipo de mecanismos y puzles, que suelen integrar antorchas, espejos, dianas interruptores y otras variables vistas hasta la saciedad en otras aventuras. Pero aquí, lo cierto es que son bastante ingeniosos e integran incluso el uso del águila, que nos ayuda desplazando algunos elementos (como los espejos por raíles o acarreando pesos para activar interruptores, pulsándolos a distancia...).

No vamos a entrar a detallar ninguno, pero casi siempre obligan a pensar cómo utilizar todas las habilidades que tenemos para resolver el puzle. Hay casos especiales, como zonas donde la maldición es más fuerte, y no podemos usar el águila para resolver el puzle. Pero ya os adelantamos que incluso hay situaciones especiales, que giran única y exclusivamente en torno al águila.

Al conseguir estos emblemas, debemos llevarlos a las torres para desbloquearlas y traer de vuelta la luz. En total, debemos realizar este paso tres veces, en tres torres distintas, en cada área del juego. Así, en la primera zona del juego, cada torre sólo requiere un único emblema para poder activarse, pero a partir de ahí, tendremos que conseguir dos emblemas por cada torre para que vuelva a brillar. Sólo entonces, cuando activemos tres torres, podremos enfrentarnos al jefe de esa zona.

Esto no quiere decir que antes no podamos encontrarnos con el jefe de cada zona: de hecho es algo que puede pasar a menudo, sobre todo al principio, cuando no tenemos claras todas las mecánicas. En todo momento veremos una enorme bola de fuego moverse por el escenario, lenta, pero imparable. Si no hemos activado las tres torres, el entrar en contacto con esta bola de fuego, dará comienzo un pequeño enfrentamiento con el jefe... pero se trata de uno sin acción.

En todos estos cruces sucede lo mismo: el viento nos separa del águila, que cae presa de la maldición, y su cuerpo se cubre de una sustancia roja que le impide volar o ayudarnos. Como si de Metal Gear Solid se tratara, tendremos que llegar hasta el águila sin que nos detecte el monstruo (a grandes rasgos, sin movernos cuando la luz que emana de la cabeza del monstruo nos esté dando). Es una mecánica sencilla, pero que da variedad a su desarrollo.

Al recuperar al águila expulsamos al jefe del lugar en el que estamos y da pie a otro de los momentos más emotivos de The Pathless: la interacción con el águila. Para limpiar al águila de la maldición, debemos limpiar su pecho y alas, lo que también ayuda a que su conexión mejore. Ver como Cazadora y águila se hacen arrumacos es, a poco que te gusten los animales, enternecedor. Y no es el único momento con esta sensibilidad que veréis a lo largo de la aventura...

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Si, por el contrario, hemos activado las tres torres, el jefe será vulnerable, y podremos meternos sin miedo en la enorme bola de fuego... para dar comienzo a una persecución en la que tendremos que disparar a puntos clave del monstruo para detenerlo, mientras evitamos un festival de proyectiles, explosiones y fuego. Son momentos en los que, de nuevo, tendremos que correr, disparar a los emblemas y estando cerca del jefe, disparar a sus puntos débiles. Son escenas intensas, muy impresionantes y con una explosiva belleza plástica. 

Una vez parado en seco, comenzará el duelo de verdad. No vamos a contar nada, pero de nuevo, son quizá los momentos más espectaculares de todo el juego, y que en algunas ocasiones nos han recordado a algunos de los grandes juegos mencionados anteriormente. Además, pueden contener algunas sorpresas o secciones en los que cambia por completo la dinámica... pero insistimos, preferimos que lo descubráis vosotros mismos, porque estos duelos encierran algunos de los mejores momentos de The Patheless.

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Y por supuesto, después queda el combate final, los títulos de crédito... y vuelta a la isla. Sí, porque completar The Pathless puede llevar unas 7-8 horas, dependiendo de lo que te atasques en encontrar los emblemas o superar algunos de los puzles relacionados... pero ni de lejos habrás visto todo lo que ofrece el juego. En cada zona hay bastantes más emblemas para recoger (al vencer al jefe de cada área, aparece un pilar donde depositarlos), y recuperarlos todos guarda una sorpresa.

No sólo eso: también hay pequeños retos y pruebas que podemos superar, desde desafíos en los que tendremos que demostrar nuestra pericia para llegar de un punto A a un punto B usando sólo el arco, o linternas que aparecerán al realizar algunas tareas, desde pasar por unos grupos de mariposas en un tiempo limitado o encender antorchas que sólo vemos en la dimensión espectral, por poner un par de ejemplos. Parece que hay poco por hacer, pero lo cierto es que a cada paso, en cada rincón, podemos encontrar algo. No es un mundo vacío, aunque pueda parecerlo.

Además, hay algunas zonas con puzles especialmente intrincados que cuentan con su propio trofeo, "lore" que podemos encontrar y conocer más de la historia del juego, o el último mensaje de los espíritus de las víctimas caídas a manos del asesino de dioses. Conseguir todo esto puede llevar otras tantas horas o más, y eso sin meternos ya en desbloquear todos los trofeos, algunos por realizar acciones específicas como estar en el aire durante un minuto si tocar el suelo.

Todo, regado por una enorme, variada y espectacular banda sonora a cargo de Austin Wintory, el compositor de Journey, The Banner Saga o Abzu, entre otros, que retumba con poderosos sonidos tribales en los momentos de acción, y toca la fibra sensible en momentos emotivos, gracias a la magistral ejecución de la orquesta sinfónica de Macedonia o sus impresionantes coros (sí, Troy Baker también está en el ajo). Resulta imposible no emocionarse ante algunos temas.

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Pero, quizá, el sonido no casaría también con lo que pasa en pantalla si no fuera por su cuidada parcela artística. El agreste mundo de The Pathless es variado, bello y, como otras grandes aventuras, destila una calma desasogante. La estética recuerda por momentos a Breath of the Wild, pero aquí no hay más enemigos que los guardianes, y aunque el peligro no acecha en cada esquina, no es un lugar en el que vayas a estar tranquilo, en parte por la enorme bola de fuego, en parte porque estarás en constante movimiento en pos de los emblemas. Es un juego que entra por los ojos, pero que no se queda en lo puramente artístico.

El tono "cartoon" le sienta de fábula, tanto al diseño de la protagonista como al de los enemigos, el entorno o las criaturas vivas que lo pueblan (aparte del águila hay otros animales). Todo reforzado con un poderoso colorido y una simbología asociada (en todos los combates con los jefes predomina el rojo y el naranja, por ejemplo) y destilando en todo momento una sensibilidad y cariño por la naturaleza que es otra de las constantes de Giant Squid. Artisticamente, The Pathless tiene una fuerza poderosa, tiene "algo" que lo hace sumamente atractivo.

Sin duda alguna, una experiencia muy recomendable, que seguirás rumiando y rememorando incluso después de acabártelo, y es algo que tiene doble mérito si tenemos en cuenta que Giant Squid no es un estudio especialmente grande. El juego lo edita Annapurna Interactive, que tiene un ojo único para elegir grandes títulos con muy buena narrativa (What Remains of Edith Finch, por ejemplo...) y lo tendremos la semana que viene en edición física para PS5, de la mano de Meridiem Games.

Eso sí, como todo en esta vida, no es perfecto. Si bien The Pathless cuenta con actualización gratuita para PS5, por limitaciones y embargos a la hora de usar la nueva consola de Sony, lo hemos jugado de principio a fin en PS4 Pro. Y aunque el desempeño es notable y luce de muerte en PS4 Pro, no podemos decir que tal se comporta en la nueva consola, y qué características tiene al jugar con el Dualsense.

En cualquier caso, The Pathless tiene un buen desempeño en PS4 Pro: corre a 60 fps dinámicos, y hay momentos puntuales en los que esta tasa cae levemente y se aunque se nota, las busquedades no son ni excesivas, ni el juego petardea en exceso... No es nada grave, ni nada que ocurra cada dos por tres, pero ahí está.

Desde el punto de vista del diseño, puede que no le guste a todo el mundo la ausencia de objetivos claros, el que no haya un camino claro por el que seguir en cada momento... y habrá a quien le encante. Si conectas con esta parte más "de exploración", y con la forma de moverte por el mapa, vas a disfrutar explorando su mundo. Eso sí, hay un detalle que interrumpe la exploración y que puede resultar incómodo: la gran bola de fuego puede interponerse en nuestro camino más veces de las que nos hubiera gustado, teniendo que repetir siempre el minijuego del escondite. ¿Grave? No, pero es algo que podía estar mejor ajustado.

The Pathless review

Hay otro par de detallitos jugables que podrían estar mejor, y que no vamos a señalar para no reventar nada a nadie, pero son momentos en los que cambia la dinámica, y sin ningún tipo de explicación o tutorial, pueden traducirse en que repetirás más de una vez la secuencia hasta dar con la clave. Nada grave, porque en The Pathless no hay muertes como tal (como mucho, nos expulsan de una zona, y sólo tenemos que regresar) ni tiempos de carga. Además, puedes salvar la partida en cualquier momento, y cuando la retomes aparecerás en el punto exacto donde lo dejaste. 

Pero, sin duda, lo peor de The Pathless es que te vas a quedar con ganas de más. Y, eso, aunque parezca negativo, en el fondo es algo que habla muy bien del mundo, de los personajes y de la jugabilidad de The Pathless. Porque, quien sabe si una aventura más larga, o estirada artificialmente, habría dejado algo menos memorable... Sin duda, una gran aventura para despedirse de PS4, o dar la bienvenida a PS5.

Valoración

The Pathless coge ideas de grandes aventuras, y las adapta a su fórmula para crear algo distinto, con identidad propia. Puede que no sea muy largo, pero es uno de esos títulos que recordarás durante mucho tiempo por su estética, su gran parcela audivisual, sus jefes o la mecánica para movernos por el entorno, que es altamente satisfactoria.

Hobby

87

Muy bueno

Lo mejor

Su original modo de movernos. Su capacidad para recordarnos a Shadow of the Colossus o Breath of the Wild, y tener su identidad. La BSO. Los jefes.

Lo peor

Se hace corto. Ciertos momentos, como "el escondite" con los jefes, pueden resultar repetitivos. En PS4 Pro no mantiene la tasa constante a 60 fps.

Y además