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El acosador nocturno
Análisis

Crítica de Acosador nocturno: a la caza de un asesino en serie, ya en Netflix

Crítica de Acosador nocturno: a la caza de un asesino en serie (Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer), una miniserie documental de 4 episodios, ya en Netflix.

Nueva entrada en el catálogo de Netflix para el subgénero del true crime: en esta ocasión vamos a hablaros de Acosador nocturno: a la caza de un asesino en serie (Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer), una miniserie documental compuesta por cuatro episodios de cuarenta y cinco minutos de duración (tres horas aproximadamente en total) disponible en la plataforma desde hoy mismo.

Creada por Tiller Russell, el director de otras piezas documentales ligadas a tramas criminales como The Last Narc, Operation Odessa o The Seven Five se centra en el mediático caso de un asesino muy particular con un modus operandi difícil de rastrear y la lucha incansable de una pareja de policías por dar con él.

En el año 1985 una serie de allanamientos de morada, agresiones sexuales y asesinatos desconcierta a los cuerpos y fuerzas de seguridad hasta que los inspectores Gil Carrillo y el popular Frank Salerno comienzan a conectar los crímenes.

A pesar de las reticencias iniciales de sus compañeros, las pruebas incriminatorias dejan claro que buscan al mismo hombre: uno capaz de agredir sexualmente a niños y dejarlos escapar con vida, matar violentamente a una pareja de ancianos y cometer toda clase de atrocidades como violaciones y torturas como sacarle los ojos a sus víctimas o decapitarlas. Un coche robado les pone la pista del sospechoso.

No obstante, una información aportada a la prensa desde una fuente oficial, deja al descubierto parte de la investigación, frustrando las posibilidades de dar con él... al menos hasta que la policía consigue identificarlo y arrestarlo con la ayuda de la ciudadanía. El largo proceso judicial dicta su destino.

En cierto sentido, guarda concomitancias con otras obras documentales como Ted Bundy: Falling for a Killer, disponible en Prime Video o la imprescindible serie El asesino sin rostro, en HBO. Pero, en esta ocasión adoptamos el punto de vista de los investigadores, sobre todo el del policía de origen mexicano Gil Carrillo y su implicación emocional en el caso, dada la cercanía de los asaltos a su propio domicilio.

Sin embargo, hay algo que diferencia a Acosador nocturno de las dos anteriores: se centra mucho menos en las víctimas y se regodea bastante en los detalles escabrosos valiéndose incluso de recreaciones que resultan no solo perturbadoras, sino que rayan el mal gusto.

Tampoco hay una voluntad de bucear demasiado en la infancia o la vida del asesino, violador y pederasta, del que apenas se dan unas pinceladas. De esta forma, nunca profundiza en su fascinación con el mal o su relación con el satanismo (llegado a un determinado punto de su crescendo criminal dejaba la marca del pentagrama invertido como seña de identidad). En ese sentido, es bastante sensacionalista y pasa una y otra vez por las mismas imágenes, muchas de ellas pertenecientes a los expedientes reales en las que se muestran los escenarios y a las víctimas masacradas.

Cuando sí acierta de pleno es al introducir fragmentos de la conversación del asesino con Phillip Carlo, que posteriormente lanzaría el libro "The Night Stalker: The Disturbing Life and Chilling Crimes of Richard Ramirez" basándose en sus declaraciones. Y también cuando muestra la disparidad de objetivos de la prensa y la policía y sus conflictos de intereses saldados en ocasiones casi a la fuerza.

Acosador nocturno avanza a buen ritmo y propone una maratón interesante para los amantes del género true crime aunque los más acérrimos seguidores probablemente ya conozcan el caso y sus particularidades. Los thrillers como la serie Mindhunter nos han enseñado a pensar en los asesinos en serie como personas inhumanas pero con cierta lógica en sus actos, de forma que se puede establecer un patrón de actuación, pero este "acosador nocturno" no parecía dejar fuera de peligro a nadie: ni por estrato social, ni por etnia, ni por rango de edad o sexo.  

De hecho, la barbaridad de los hechos descritos y la arbitrariedad con la que se perpetraron, debería ser más que suficiente para ponernos los pelos de punta, algo que la serie no consigue si siquiera con los primeros planos de la dentadura destrozada por las drogas del asesino y su efectismo en la realización. Es desagradable, desde luego, a más no poder, pero habría necesitado un mayor grado de profundización y sobre todo, darle más espacio a los supervivientes y a las familias de las víctimas.

Valoración

Cuatro episodios componen la miniserie que retrata la caza del asesino apodado como "el acosador nocturno" después de haber dejado un reguero de víctimas y de cadáveres en Los Ángeles, San Francisco y Orange. Escalofriante y demencial, el documental se centra en su crueldad y la ausencia de un patrón fijo que dificultó mucho su captura.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

Si eres fan de los documentales true crime y no conoces el caso tiene tantas particularidades que es imposible que no lo encuentres interesante.

Lo peor

Tanto por la realización como por el tratamiento del material, resulta muy morboso y busca ser perturbador de una manera repetitiva y desagradable.

Y además