Crítica Arcane temporada 2 acto 1: la serie de League of Legends regresa pisando fuerte y sin dar un solo respiro

Crítica de Arcane temporada 2 acto 1, el regreso de la animación más potente de Netflix, que da otra nueva master class de cómo adaptar un videojuego como League of Legends siguiendo sus propias reglas.
Arcane fue una de las mejores series del 2021 en Netflix. La adaptación animada del popular videojuego League of Legends sorprendió a todo el mundo gracias a algo que pocos imaginaban: esta producción iba más allá de una simple traslación de juego a serie.
La complejidad narrativa y el mimo audiovisual que quedó plasmado en cada capítulo han mantenido a Arcane por encima de otras adaptaciones como Dragon Age: Absolución o Tomb Raider - La leyenda de Lara Croft. Arcane juega en las grandes ligas y tiene la intención de seguir haciéndolo.
Riot Games no ha sucumbido al hype y ha dado tiempo al estudio de animación francés Fortiche para que entregue una segunda y última temporada a la altura de las expectativas. La espera ha concluido y es hora de volver a Runeterra con estos tres episodios que componen el primer acto.
En mi crítica al tercer acto de Arcane, que cerró la primera temporada hace tres años, señalé que la serie había conseguido cautivar a todo el mundo por ser mucho más grande y ambiciosa de lo que cualquier fan del videojuego hubiera podido imaginar.
La partida no había hecho más que comenzar, dije. Y desde el primer fotograma, del primer capítulo, del primer acto de Arcane temporada 2 queda claro que Fortiche y Riot Games quieren seguir jugando... sin perder ni un solo segundo.
Arcane con "A" de ambición
La partida de League of Legends continúa y de qué forma. Arcane arranca justo dónde nos dejó Jinx, con el consejo de Piltover sumido en el más absoluto caos; pero el ritmo solo se permite unos pocos minutos de metraje para descansar.
Piltover y Las Líneas se lamen las heridas en una realidad en donde ambos bandos quieren su trozo del pastel, generando que la brecha entre los buenos y los malos se desdibuje por completo. Las intrigas políticas de los de arriba y abajo son el motor que mueve la narrativa de este primer acto.
La sombra de la guerra amenaza con volar todo por los aires mientras se deja claro que aquello que esperábamos del regreso de Arcane se va a cumplir, multiplicado por dos. El tercer capítulo de este acto inicial no deja lugar a dudas: esto va a ser muy grande.

Porque no olvidemos cómo se llama esta serie... Lo arcano aún debe descifrarse y mientras las batallas por el poder se desencadenan, todo lo relacionado con el Hextech gana importancia hasta un punto que no esperas, generando en el proceso una avalancha de incógnitas.
Y mientras unos se pegan y otros investigan, Arcane hace lo que mejor se le da, entrelazar todo mediante unos personajes que crecen, evolucionan y cambian. Pese a que no ha habido descanso, Fortiche no se para a tomar aliento y da a todo el plantel la presencia en pantalla que merece.
Tenemos más conflictos, alianzas, nuevos secundarios con gancho gracias al tremendo poder creativo del universo de Runeterra y se profundiza en el propio "core" de la región de Piltover y Zaun, mientras se ofrecen referencias y guiños a los fans del LoL.

El duelo entre Vi y Jinx se mantiene engrasado, dejando un par de momentos para el recuerdo, pero es Caitlyn quien se crece como personaje. La tiradora gana mucha complejidad y se sacude el polvo para reivindicarse como personaje principal... muy principal.
Hailee Steinfeld como Vi, Ella Purnell, que repite en el papel Jinx, tras triunfar en otra sobresaliente adaptación como ha sido Fallout, y Katie Leung dando vida a Caitlyn siguen aportando un enorme empaque a sus campeonas, que también disfrutan de un doblaje al castellano excelente.
Lo único que puede llegar a generar cierta inquietud en el espectador son las dudas que causa ese nuevo arco más centrado en la magia y menos en todo lo que ha desarrollado la serie ya, pero este primer acto parece asentar bien las bases de lo que está por venir. ¿Dará tiempo a atar todo?
Por poner otro "pero", el grupo que se forma en torno a Vi y Caitlyn parece tener una gran importancia al comienzo del acto, pero el guion rápidamente se deshace del resto de personajes para seguir centrándose en las campeonas... al menos, de momento.
Animación y sonido al servicio del espectáculo
Por supuesto, lo que ha aupado a Arcane a la posición de éxito en la que se encuentra la serie ahora mismo no es solo una buena trama, sino también el uso de un exquisito lenguaje cinematográfico capitaneado por una animación llena de personalidad y arrojo.
El color vuelve a impregnar cada plano. Fortiche busca ser convencional cuando toca, pero no se conforma y repite jugada trazando bellos cuadros llenos de simetrías y trasteando con momentos mucho más experimentales.
Y no hablo solo de planos, sino de una animación cambiante que busca dejarnos con escenas como la lucha que protagonizaron Ecko y Jinx en el puente. Arcane temporada 2 cuenta con esto y no tiene miedo a cambiar y a probarse con escenas de estética "comiquera" o a carboncillo.

Cierto es que ese factor sorpresa y disruptor de la primera temporada se ha perdido, pero este acto presenta grandes momentos, especialmente cuando la acción toma el control. Aquí es donde la serie vuelve a exhibir todo su músculo técnico con auténticas virguerías y coreografías.
Estas quedan engalanadas con una banda sonora cañera llena de ritmo, "beats a todo trapo" y con ese toque macarra e industrial que tan bien pega con la estética barriobajera de Las Líneas. Woodkid vuelve con un nuevo tema potentísimo y Heavy is the Crown llega con una cover marca de la casa.
Los momentos en donde Arcane es más Arcane son constantes y están llenos de iconografía, aunque puede que la repetición en la fórmula quite peso a algunos de ellos. Por suerte, la narrativa no pierde fuelle, pese a buscar los focos del más puro espectáculo en varias ocasiones.
La espera ha merecido la pena
La segunda temporada de la serie de Netflix se ha hecho de rogar, pero después de haber visto los tres primeros episodios hay que dejar claro que la espera ha merecido la pena. Arcane ha vuelto bajo la misma apariencia con la que se despidió.
Pese a que un acto inicial puede pecar de conservador para asentar las bases de lo que está por venir con un inicio algo más lento, Arcane temporada 2 no arranca, sino que continúa pisando el acelerador como si estos tres últimos años no hubieran tenido lugar.
Esto no es un primer acto de una segunda temporada, esto es un cuarto acto de una serie que en su conjunto promete ser mucho más grande y ambiciosa de lo que esperábamos... y eso que ya íbamos avisados. Arcane ha vuelto. Que la partida continúe.
Valoración
Nota 85
Arcane está de vuelta y no ha perdido aquello que la situó como un referente dentro de las series de animación. Netflix y Fortiche ofrecen un primer acto lleno de ritmo, nuevos conflictos y momentos que los fans de League of Legends sabrán apreciar con la certeza de saber que queda lo mejor.
Lo mejor
El ritmo no afloja. Evolución de los personajes. La animación y la banda sonora. La promesa de ver a un campeón clave.
Lo peor
El factor sorpresa de la primera temporada desaparece. Hay una nueva trama que genera algunas dudas por cómo afectará a futuro.

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.
