Las aventuras del doctor Dolittle
Análisis

Crítica de Las aventuras del Doctor Dolittle, con Robert Downey Jr.

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Las aventuras del Doctor Dolittle, dirigida por Stephen Gaghan y protagonizada por Robert Downey Jr., Harry Collette y Carmel Laniado. En cines a partir del 24 de enero de 2020.

Actualizar una obra como la que alumbró Hugh John Lofting en "The Story of Doctor Dolittle" allá por 1920, se antoja un reto difícil. En 1967 Richard Fleischer dirigió El extravagante doctor Dolittle, protagonizada por Rex Harrison y en los 70 se realizaría una serie de animación para la televisión. Aunque el personaje se exprimiría con especial profusión desde finales de los 90, con la versión libérrima del por entonces actor estrella del humor Eddie Murphy que protagonizaría dos películas para el cine a las que seguirían hasta tres secuelas directas a vídeo, ya con un reparto mucho menos conocido, en 2006, 2008 y 2009.

Los mejores descuentos de Amazon en cine y series

Independientemente del medio o el enfoque adoptado para abordar la temática, la de un doctor capaz de comunicarse con animales, el resultado ha sido siempre el mismo: simplón, muy infantil y falto de profundidad. Son los mismos problemas que padece Las aventuras del doctor Dolittle, a pesar de que trate de hilvanar algún que otro mensaje ecologista como el del respeto a los animales, a la biodiversidad y por supuesto, la condena de la caza indiscriminada, a los malos tratos y a la propiedad de otros seres vivos.

Después de perder a su valiente y aventurera esposa siete años atrás, el excéntrico John Dolittle, un reputado doctor y veterinario, se encierra en sí mismo y tras los muros de su mansión con la única compañía de sus amigos los animales, que deciden libremente acompañarlo.

Pero cuando la joven reina cae gravemente enferma, Dolittle tiene que dejar, muy a su pesar, su vida de misántropo para embarcarse en un épico viaje a una mítica isla en busca de una cura, recuperando su sentido del humor y su coraje a medida que se cruza con viejos adversarios y mientras descubre maravillosas criaturas.

Le acompañarán el joven Tommy Stubbins, lady Rose y sus fieles amigos el orangután Chee-Chee, la ardilla Kevin, la avestruz Plimpton, el perro Jip, el loro Poly, la jirafa Betsy, el pato Dab-Dab, el oso polar Yoshi y muchos más.

Llama la atención que el guión y el acabado final de la película sean tan endebles si tenemos en cuenta el talento reunido a uno y otro lado de la cámara. Para empezar, el director y coguionista es Stephen Gaghan, ganador del Oscar por el libreto de Traffic y, por qué no decirlo, insólito fichaje para hacerse cargo de una película de este género y tono. De la fotografía de Las aventuras del doctor Dolittle se encarga Guillermo Navarro, que también tiene una estatuilla por su maravilloso trabajo en El laberinto del fauno y la banda sonora corre a cargo de Danny Elfman. En ninguno de los tres aspectos se puede decir que sobresalga en absoluto.

El principal reclamo comercial para ver la película es tener como protagonista a Robert Downey Junior en el primer papel en el que deja en el retrovisor el UCM tras haberse metido en la armadura de Iron Man en Vengadores: Endgame por última vez. Lo acompaña, con su voz, su excompañero de reparto Tom Holland, pero es que ¡ojo al equipazo que conforma el reparto vocal! Emma Thompson, Octavia Spencer, Marion Cotillard, Rami Malek, Ralph Fiennes y Kumail Nanjiani, entre otros, le prestan sus voces a las criaturas que se pasean por la pantalla en algún momento.

Respecto al reparto de carne y hueso, sobresale nuestro recién nominado al Oscar por Dolor y gloria Antonio Banderas, Jim Broadbent y Michael Sheen además de los jóvenes Harry Collette y Carmel Laniado.

Entonces, ¿qué es lo que falla en Las aventuras del doctor Dolittle y lo que hace que el conjunto sea tan débil? Lo primero que hay que señalar es que la aventura no permite al espectador "meterse" en la historia. Las decisiones que toman los personajes parecen arbitrarias y no se rigen por la lógica. Cuando John Dolittle decide que para curar a la reina es necesario el fruto de la isla del Edén, la audiencia no tiene una sola pista de qué diantres es eso ni dónde está... ni siquiera por qué es tan importante. Y tampoco es que haya demasiado interés en contarlo a posteriori, lo que lo lleva todo al terreno de la irrelevancia.

Las claves de los cinco grandes mensajes ecologistas de Las aventuras del doctor Dolittle

En segundo lugar, por extraño que parezca en un actor tan carismático como Robert Downey Jr., su personaje no tiene fuerza. Debe ser que echamos en falta su tono sarcástico de papeles como Sherlock o Iron Man, pero el caso es que el rol de viudo ermitaño no le pega ni con cola y como el humor tampoco funciona especialmente bien, se echa en falta ese toque que le daría más dinamismo a la historia y aligeraría el metraje, que en algunos pasajes resulta un poco pesado.

Las aventuras del doctor Dolittle

Los efectos digitales tampoco son para tirar cohetes, que digamos. Hay que tener en cuenta que todas las criaturas se han creado mediante CGI, lo cual es una verdadera pasada, pero quizás habría sido más sensato restringir ciertas apariciones para no comprometer la calidad de las imágenes. Aquella en la que Dolittle se introduce en el palacio real a lomos de la avestruz es de las que peor ejecutadas están (asombroso que se muestre en el tráiler), pero hay otras muchas a las que se les puede achacar lo mismo. Con todo, hay también algunas secuencias hermosas, que casi son postales que se pueden enmarcar. Lástima que sea tan irregular o no se haya tenido el pulso necesario en el montaje para prescindir de aquello que más chirría.

En resumidas cuentas, Las aventuras del doctor Dolittle cumple como película de aventuras corriente, pero aporta pocas novedades y no consigue erigir un nuevo universo en el que sea fácil encariñarse de los personajes. Va muy justita e invita a una reflexión: si el guión de una película no es bueno, da igual cuánto engalanes en reparto o encarezcas la producción... es imposible que salga algo interesante. Las honestas ideas ecologistas y los valores que enarbola: la amistad, la lealtad, el respeto, el amor, se merecían un escaparate más digno y una resolución más emocionante.

Valoración

La nueva versión del doctor Dolittle es muy infantil y mejorable en el plano estético. El talento del reparto y del equipo técnico no hace justicia a la historia, que se queda bastante corta y es, por decirlo suavemente, una aventura que no aporta gran cosa.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

De largo, juntar de nuevo a Downey Junior y Tom Holland aunque solo sea por sus voces y contar con intérpretes tan maravillosos como Ralph Fiennes.

Lo peor

Que su mensaje ecologista queda diluido por malas decisiones como optar por recreaciones en 3D poco creíbles y una integración del CGI demencial.

Y además