Crítica de La cita, un thriller resultón con un montaje muy bien planificado

Universal

Crítica de La cita (Drop), la nueva película de Christopher Landon en clave de thriller con Meghann Fahy y Brandon Sklenar como protagonistas. Estreno en salas el 11 de abril.

¿Buscas una película de intriga que te atrape en su red y te vaya llevando de giro de guión en giro de guión? Si la respuesta es afirmativa, tenemos buenas noticias porque Christopher Landon es especialista en la materia, como ya demostró en Feliz día de tu muerte, Feliz día de tu muerte 2 o Este cuerpo me sienta de muerte.

En esta ocasión el libreto escrito por Jillian Jacobs y Chris Roach juega menos con el humor, pero definitivamente no renuncia del todo a él, aunque se conjuga con elementos dramáticos e incluso políticos... A más de un espectador le traerá a la cabeza Vuelo nocturno por la similitud el tono y la premisa principal. La fórmula resulta familiar, pero la puesta en escena está muy estilizada. 

Estamos ante una de las películas más atractivas de cuantas llegan a la taquilla este fin de semana, siendo una propuesta comercial pero también que rezuma amor por el cine. Lo demuestra la forma en la que Landon le saca partido a la planificación del rodaje, los movimientos de cámara, el montaje y las herramientas de las que va echando mano, desde sobreimpresiones hasta juegos de luces.

La idea es "meternos" en la cabeza de la protagonista y trasladarnos sus miedos, su estado de ánimo y su humanidad. En este sentido, la entrega de Meghann Fahy (de cuyo trabajo también disfrutamos en la segunda temporada de The White Lotus) es total.

A través de su pantalla

Violet planifica con ilusión su primera cita en años, pero se siente muy ansiosa ante la expectativa de conocer al fin en persona a Henry, un periodista que está parece estar colado por ella. La razón es que es una superviviente de una relación de maltrato que terminó en tragedia y cuyo recuerdo la amenaza de forma constante, aunque haya canalizado su energía ayudando a otros mediante terapia.

Tras dejar a su hijo Toby a cargo de su hermana, se dispone a disfrutar de una romántica cena. Pero sus planes van a explotar por los aires muy pronto. Poco después de llegar al elegante restaurante en el que han quedado, comienza a recibir una serie mensajes de alguien que, de primeras, parece estar tomándole el pelo.

Utiliza una aplicación que solo permite enviar mensajes a personas situadas en un radio de 15 metros, así que se trata de alguien que está dentro del propio restaurante, ¿el camarero quizás? ¿Alguno de los comensales que aparentemente están cenando a su alrededor? ¿La recepcionista?

Cuando trata de descubrir a la persona que la está molestando, los mensajes se vuelven más amenazantes e incisivos: tiene que seguir unas órdenes concisas si no quiere que un asesino profesional ataque a su familia y termine con la vida su hijo. Y entre ellas se encuentra la de acabar con la vida de su cita.

Landon demuestra en La cita una gran imaginación para resolver el trabajo de dirección y un perfecto dominio del espacio: los dos principales escenarios en los que se desenvuelve la acción, que son el restaurante y la casa de Violet, se exploran en barridos insinuantes, con una enorme variedad de planos y siempre teniendo en cuenta la psique de la protagonista. 

Cuando la vemos superada por las instrucciones a seguir tenemos primerísimos planos, cuando se trata de contextualizar su zozobra, se abre el plano, se juega con la temperatura de la luz y se pasa a inquietantes flashbacks que nos van revelando el desenlace de su primera relación sentimental.

Y cuando se pasa al apartado de las sospechas, se adueñan de la pantalla las miradas, los gestos, los detalles e incluso algunos subrayados mediante la intensidad de la iluminación sobre las personas que destacan entre el resto.

En una película de estas características lo más difícil es rematar bien la faena, dejando satisfecho al espectador exigente que necesita que el juego del ratón y el gato esté bien justificado y que las piezas encajen.

En este sentido no desentona, pero sí que se alarga demasiado con una serie de secuencias algo más locas en el plano de la acción que no terminan de ser tan eficientes como el resto del metraje. En pocas palabras, la claustrofobia le sienta bien a la trama. Cuando la protagonista cambia de escenario, la cinta se vuelve demasiado física y loca y pierde algo de pegada.

Con todo y con eso, sabe increpar al espectador, mantener su interés y lanzarle de manera constante información y pistas con las que jugar a ser detective por unos minutos. Goza de buen ritmo gracias a su travieso montaje y deja constancia de que a este director no hay que dejar de seguirle la pista, porque nunca decepciona. Hay algo atemporal en este tipo de relatos cuando se hacen bien.

Valoración

Nota 75

Landon entrega un nuevo thriller cargado de tensión. intriga y buen pulso que mantiene la atención de los espectadores hasta el final. Podría haberla rematado de una manera un poco menos fantasiosa, pero con todo funciona bastante bien.

Lo mejor

La premisa inicial, la elaborada puesta en escena y realización y el ritmo del montaje.

Lo peor

No está especialmente bien rematada, se le va un poco de las manos al final.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

Mostrar comentarios