Crítica de Devil May Cry: la serie de Netflix es un "jackpot"… siempre que la veas sin pensar demasiado en los juegos

Crítica y opiniones de Devil May, la serie estilo anime basada en el videojuego de acción de Capcom y creada por Adi Shankar que acaba de estrenarse en Netflix.
Netflix ha encontrado un pequeño filón en las series basadas en videojuegos, como bien demuestra el éxito y las buenas críticas que han recibido series como Arcane, Castlevania o Cyberpunk:Edgerunners. Y ahora es el turno de Devil May Cry, una serie basada en el popular hack'n slash de Capcom.
Esta adaptación de las aventuras del cazademonios Dante ha sido obra de Adi Shankar, el productor a quien también le debemos otras series basadas en videojuegos que utilizan el estilo anime como Captain Laserhawk: A Blood Dragon Remix, la ya mencionada Castlevania o la futura serie de Assassin's Creed para Netflix.
La serie se compone de ocho episodios, de unos 30 minutos de duración cada uno, que han sido animados por Studio Mir, el estudio de animación surcoreano conocido por Avatar: La Leyenda de Korra y X-Men '97, entre otras muchas otras.
Tras habernos tragado la serie de Devil May Cry como quien engulle un pedazo de pizza, en esta crítica os contamos si merece la pena verla o si debería arder en el infierno.
Crítica de Devil May Cry, la serie de Netflix basada en el videojuego de Capcom
Devil May Cry nos cuenta la historia de Dante, un joven de pelo plateado y espíritu rebelde que se dedica a cazar demonios gracias a su fuerza sobrehumana. Cuando un misterioso personaje con la apariencia de un Conejo Blanco orquesta una invasión, Dante debe pararle los pies mientras se enfrenta a una soldado de nombre Mary que odia a los demonios.
Tomado esta premisa, tenemos ocho episodios cargados de acción explosiva; como en los juegos, Dante pelea utilizando una espada y un par de pistolas (aunque aquí no son las icónicas Ebony & Ivory), lo que unido a su estilo gamberro, da pie a unas secuencias de acción tan espectaculares como entretenidas.
Y aunque también hay espacio para momentos calmados y desarrollo de personajes, es una serie con buen ritmo que no resulta aburrida en ningún momento. El ritmo siempre ha sido uno de los problemas de Castlevania, así que nos agrada ver que aquí han logrado esquivar esa bala.

Pero el punto fuerte de Devil May Cry es la fantástica animación obra de Studio Mir, que nos deja con una secuencias de acción que vais a querer volver a ver por lo buenas que son a todos los niveles. Han entendido muy bien que uno de los aspectos clave del videojuego son las coreografías imposibles con música cañera de fondo, y en ese sentido la serie no decepciona.
Fuera de las escenas de acción, la calidad de la animación tiende a ser bastante consistente… excepto cuando se trata de mostrar demonios en pantalla. Para estos casos han recurrido al 3D, un recurso tan habitual como poco agraciado en el mundo del anime, que desmerece lo bien realizadas que están las escenas con animación tradicional.
Si sois seguidores de los juegos, seguramente os ha extrañado la premisa. Y, como probablemente ya sospecháis, la serie de Devil May Cry no forma parte del canon. En su lugar, cuenta una historia completamente nueva utilizando elementos conocidos, como personajes, enemigos o incluso melodías de todos los juegos, desde el primer Devil May Cry hasta Devil May Cry 5.

De hecho, incluye homenajes a Devil May Cry 2 (la oveja negra de la saga) e incluso a unos cuantos videojuegos de Capcom.
Y el resultado es un batiburrillo que a veces funciona… y otras no tanto. Es como si hubiesen metido en una batidora toda la saga Devil May Cry y este fuese el resultado. Nos gusta, por ejemplo, lo que han hecho con Lady, que mantiene la mayoría de señas de identidad de su personaje y, al mismo tiempo, es mucho más molona (aunque nos sobra un poco que diga tantos tacos).
También nos ha gustado mucho el personaje del Conejo Blanco, que es una creación completamente nueva de la serie. Pese a que su aspecto puede dar pie a pensar que se trata del típico enemigo cómico, ha resultado ser un grandísimo villano y uno de los puntos fuertes de la trama.

Lo que no nos ha gustado tanto es lo que han hecho con los demonios y su trasfondo, principalmente porque contradice no sólo a los juegos, sino también a lo que establece la propia serie. Ese es quizás el gran problema de Devil May Cry: que en cuanto te paras a pensar, te das cuenta de la gran cantidad de incongruencias que hay respecto a los videojuegos.
Esto provoca que la serie se vaya desinflando de cara al final, porque empieza muy bien, pero a medida que progresa la historia van saliendo a la luz más y más inconsistencias.
Y la verdad es que nos parece un tanto pretencioso que se haya optado por hacer esto en lugar de respetar el material que ya existe. Es decir, en un caso como la serie de Castlevania lo podemos entender y hasta lo celebramos porque la historia de los juegos era muy inconexa y no tenía sentido adaptarla.

Pero con Devil May Cry, una saga con personajes y lore muy bien definidos, habría sido mejor idea adaptar cualquiera de las historias conocidas o aprovechar la ocasión para expandir alguno de los huecos que hay en la vida de Dante.
¿Y qué hay del propio Dante? El cazademonios es el elemento más importante, pero también el más difícil de adaptar, pues hay versiones muy distintas del personaje en cada juego. La serie apuesta por un Dante joven, similar al de Devil May Cry 3, de ahí que sea muy gamberro y despreocupado (a veces incluso demasiado), pero con un puntito de integridad.
Y la verdad es que creemos que han hecho un buen trabajo y nos lo hemos pasado muy bien con el Dante de la serie, pese a que imaginamos que no todo el mundo estará satisfecho con esta versión del personaje, especialmente quienes esperen un Dante más estoico y reservado como el del primer Devil May Cry.
Sin embargo, incluso en el personaje de Dante encontramos incongruencias, más concretamente en su voz. En la serie, el actor que interpreta a Dante es Johnny Yong Bosch, que para quien no lo sepa, es la voz de Nero en Devil May Cry 4 y 5.
Y vaya por delante que Johnny hace un trabajo estupendo y tiene una voz que nos encanta, pero os podéis imaginar el cacao que supone escuchar a Dante con la voz de su sobrino. Es muy probable que este cambio se deba a que Capcom parece estar intentando distanciarse de Reuben Langdon, el actor que ha puesto voz a Dante en los últimos juegos.
Pero si ese es el caso, probablemente habría sido mejor idea coger a un actor completamente nuevo, como sí se ha hecho con Lady y otros personajes de la serie que parecen en los juegos. En otras palabras: no acabamos de entender esta decisión… como tantas otras.

Como último apunte sobre las voces y ya para concluir, destacar que Kevin Conroy, el actor conocido por ser la voz de Batman en múltiples trabajos y que desgraciadamente nos dejó en 2022, interpreta a un personaje en la serie y tiene un merecido homenaje al final de los créditos en todos los episodios.
En resumen: la serie de Devil May Cry de Netflix es entretenida y no podemos negar que la hemos disfrutado, pero si sois fans de la historia que se cuenta en los juegos, os recomendamos verla con el cerebro apagado si no queréis pillaros un cabreo de los gordos.
En resumen: si no conocéis los juegos, la serie de Devil May Cry es un festival de espadazos, tiroteos y demonios muy disfrutable. Y si los conocéis… lo mejor que podéis hacer es verla sin pensar demasiado en la historia.
Valoración
Nota 76
La serie de Devil May Cry de Netflix es entretenida y no podemos negar que la hemos disfrutado, pero si sois fans de la historia que se cuenta en los juegos, os recomendamos verla con el cerebro apagado si no queréis pillaros un cabreo de los gordos.
Lo mejor
Las molonas escenas de acción y la calidad de la animación. Dante, un gamberro en toda regla. Lady y el Conejo Blanco, las sorpresas de la temporada.
Lo peor
Se pasa la historia y el lore de los juegos por el forro. En ocasiones abusa del 3D.
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Álvaro Alonso
Redactor
Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.