Fantasy Island
Análisis

Crítica de Fantasy Island, la nueva apuesta de Blumhouse

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Fantasy Island, la nueva apuesta de Blumhouse dirigida por Jeff Wadlow (Verdad o reto) y protagonizada por Michael Peña, Lucy Hale, Maggie Q y Michael Rooker, entre otros.

Fantasy Island pertenece a ese subgénero del terror que más que provocar miedo te acaba produciendo carcajadas así que, aunque solo sea por ser tan buena como mala película, no podemos sino reconocerle su mérito...

Si nos ponemos duros y nos la tomamos en serio (cosa que la propia cinta no hace consigo misma), entonces sí que tenemos que achacarle graves problemas como el de desaprovechar una ocasión de oro para realizar una película tenebrosa acerca de la naturaleza humana. Y que no os llame a engaño: hay una buena película dentro de esta cinta de entretenimiento que no se ha atrevido a ser algo más allá de eso.

Fantasy Island es una producción de Blumhouse (estudio encargado de proyectos como El sótano de Ma (2019), Verdad o reto (2018), Déjame salir (2017), Feliz día de tu muerte (2017), Múltiple (2016), El regalo (2015), o las sagas de La noche de las bestiasInsidious y Sinister) y Sony Pictures. Se trata de un remake de la serie homónima de terror del mismo título emitida en televisión desde el 77 hasta el 84 con Ricardo Montalban y Hervé Villechaize como protagonistas.

Y aquí va el primero de sus errores: se dirige a un público al que este dato le da un poco igual, es decir, que el adolescente medio que irá al cine en busca de un par de sustos será ajeno a los "códigos secretos" de la película porque es improbable que hayan visto la serie. Esto hará que algunos guiños y detalles les pasen por completo desapercibidos y tendrán una oportunidad menos de disfrutar de este exquisito disparate.

La película Fantasy Island, parte de la idea de que hay una isla remota en la que los sueños se hacen realidad. Un misterioso hombre llamado Sr. Roarke se encarga de que sus huéspedes hagan realidad sus deseos en su lujoso resort. Solo hay dos reglas: puede cumplirse una única fantasía y ésta tiene que llegar a su "final natural", sea éste el que sea.

Sin embargo, lo que podría ser una experiencia de lo más placentera, acaba convirtiéndose en la peor de las pesadillas de los cinco invitados que llegan allí esperanzados, viéndose obligados a desentrañar el extraño misterio que rodea las instalaciones si quieren escapar con vida.

Fantasy Island habría sido un fantástico trampolín para hacerle pensar al espectador algo así como "cuidado con lo que deseas porque las fantasías te pueden conducir a lugares muy oscuros".

Fantasy Island

Hay muchas más posibilidades que quedan en un segundo plano y que bien habrían merecido atención, como la superación de los remordimientos, pasar página cuando uno pierde a un ser querido o la búsqueda de la redención personal cambiando el pasado... Pero no es una de esas historias que busquen conmover a la audiencia y está a kilómetros de cualquier intención de hacerla pensar en algo productivo.

Prueba de ello son los bandazos del guión en el tramo final, en el que todo cabe, aunque ni un solo giro tenga consistencia respecto al comienzo. ¿Qué te persiguen seres sobrenaturales y letales? No, importa, hay que pararse a pensar qué hacer... y nada de desembarazarse de los tacones y el rimmel... Da la sensación, incluso, de que los secundarios no están sujetos a ningún trabajo de dirección actoral y que no saben qué hacer ni dónde meterse. Ni rastro de Jeff Wadlow (Verdad o retoKick-Ass 2) que en esos momentos debía estar tomándose una caipiriña o soñando con Ve-ne-ssssue-la.

Fantasy Island

El resultado, en fin, es más festivo de lo previsto porque solo puedes tomarte Fantasy Island a chufla. Hasta el diseño de producción es de andar por casa con algunos planos cuyos efectos especiales dan vergüenza ajena.

Más sorprende que hayan "engañado" a ciertos miembros del elenco para participar en esta película: sin duda, Michael Rooker (El hijo) o Maggie Q (serie Nikita) se merecen algo mucho mejor.

Llegados a este punto, algunos os preguntaréis por qué no tiene un suspenso como una catedral... Y la respuesta es muy simple... ¡Porque te ríes mucho viéndola! Sí, es chorra, cutre e impredecible por ilógica pero, ¿acaso alguien esperaba otra cosa?

Valoración

Con un puñado de buenas ideas desaprovechadas y resonancias de la serie de televisión en la que se basa, Fantasy Island resulta muy irregular, aunque también involuntariamente divertida en su tramo final.

Hobby

50

Regular

Lo mejor

El arranque y algunas líneas maestras del guión en torno a la posibilidad de tener una segunda oportunidad, recuperar a un ser querido o la redención.

Lo peor

Es una película tramposa que se saca varios conejos de la chistera de forma consecutiva en un final ilógico y absurdo en el que nada concuerda.

Y además