Ir al contenido principal
La Guardia
Análisis

Crítica de La Guardia, serie inspirada en las novelas de Mundodisco de Terry Pratchett

Crítica de La Guardia (The Watch), serie inspirada en las novelas de Mundodisco de Terry Pratchett que llegará a Movistar+ vía Seriesmanía el próximo 16 de abril de 2021.

Ni más ni menos que 41 novelas conforman la saga literaria de Mundodisco del prolífico escritor británico de fantasía y ciencia-ficción Terry Pratchett que vieron la luz entre 1983 y 2015. En su espíritu, la voluntad de parodiar nuestro mundo creando uno nuevo cargado de humor en el que se toman prestados conceptos y personajes propios de los universos creativos de Tolkien, Lovecraft o Shakespeare, entre otros, así como de la mitología, la tradición oral y las leyendas.

De esos volúmenes, “¡Guardias! ¿Guardias?” (1989), “Hombres de armas” (1993), “Pies de barro” (1996), “¡Voto a bríos!” (1997), “El quinto elefante” (1999), “La verdad” (2000), “Ronda de noche” (2002), “Regimiento monstruoso” (2003), “¡Zas!” (2005), “Snuff” (2011) y “A todo vapor” (2013) son los que desarrollan el llamado arco narrativo de la "Guardia Nocturna".

The Watch o en castellano La Guardia es una serie compuesta de ocho episodios inspirada de forma muy libre en los personajes creados por Pratchett y, por tanto, es un nuevo intento de trasladar su obra al lenguaje audiovisual como ya han hecho antes series tales como Johnny and the Dead, Higfather, The Colour of Magic, The Light Fantastic, Going Postal o, más recientemente, Good Omens.

Esta coproducción de BBC Studios y Narrativia para BBC America creada y escrita por Simon Allen (Das Boot (El submarino), Los mosqueteros, New Tricks) y dirigida por Craig Viveiros, Emma Sullivan y Brian Kelly llega a España el 16 de abril de 2021 a través del canal Seriesmanía de Movistar+ a razón de un episodio por semana.

La acción transcurre en Ankh-Morpork, la metrópoli más concurrida del Mundodisco: un mundo plano, situado en algún lejano lugar de un conjunto de universos paralelos, sostenido por cuatro elefantes que se apoyan a su vez sobre el caparazón de una gran tortuga estelar llamada Gran A’Tuin.

En esa decadente y caótica ciudad, una curiosa milicia de proscritos conocida como la Guardia parece ser la única autoridad capacitada para mantener a raya el crimen y la corrupción que reina en las calles. Otra cosa es que lo consigan... 

Los "gremios" del crimen se han adueñado del lugar de modo tal que asesinos, alquimistas y ladrones se reparten el pastel delante de sus narices bajo el laxo gobierno de Lord Vetinari. Salen indemnes mientras cumplan unas reglas y no alteren el frágil equilibrio estipulado.

Reclutados y liderados por el capitán Sam Vimes (Richard Dormer, a quien recordaréis como Beric Dondarrion en Juego de tronos), un histriónico policía pasado de rosca que vive la mayor parte del tiempo borracho, los miembros de la Guardia tienen que llevar a cabo una misión: recuperar un misterioso libro rojo robado de la Universidad Invisible y tratar de salvar a la ciudad de una catástrofe de dimensiones épicas.

Lo primero que hay que señalar es que el visionado de La Guardia es un desembarco muy abrupto en el universo Mundodisco: si no has leído los libros, estás fuera de juego durante bastante tiempo hasta que te familiarizas con la galería de personajes principales y te acostumbras a ver criaturas fantásticas de todo tipo y condición en pantalla (desde trolls hasta mujeres lobo o minidragones). 

Por el contrario, si los has leído, debes tener muy claro que no vas a ver una adaptación fiel, sino una serie inspirada en los personajes de Pratchett que vuela por libre a menudo. Los integrantes del grupo son el novato Zanahoria (Adam Hugil, 1917), un pelirrojo ingenuo que fue adoptado por los enanos y criado en sus minas cuando quedó huérfano; Angua von Überwald (Marama Corlett, Guardianes de la Galaxia), letal descendiente de una influyente estirpe de hombres-lobo; Lady Sybill Ramkin (Lara Rossi, Flesh and Blood), una noble guerrera tan feroz como el dragón que está criando y lleva consigo a todas partes; Cheery (Jo Eaton Kent, Los Romanov), un inteligente forense de género no-binario desterrado por su familia; y el Sargento Detritus, un troll de buen corazón cuya voz corresponde a Ralph Ineson (La bruja).

La Guardia se esfuerza por honrar el sentido del humor de la obra original echando mano de todo tipo de recursos: bromas metalingüísticas, rótulos, sobreimpresiones y, claro está, las propias líneas de diálogo alocadas de todo este universo fantástico. No siempre funciona y hay que echarle algo de paciencia pero, tal y como indica el final del primer episodio "al principio se hace pesado, pero luego engancha".

Es un arranque algo errático porque cuesta entrar en la propuesta, habida cuenta de que no hay una presentación de los personajes, pero solo por el esplendoroso diseño de producción (menuda explosión de color, qué riqueza de vestuarios, qué locura de escenarios...), la ambición y la osadía de sumergirse en aguas tan procelosas, hay que quitarse el sombrero. El reparto lo goza y eso se nota en la química que hay entre ellos y en lo que se han atrevido a extremar a sus personajes: Dormer es el ejemplo arquetípico de esto. Se regodea en su interpretación y hace que sea un privilegio disfrutar de su trabajo. 

Puede que en general La Guardia sea menos potente de lo que cabría esperar si tenemos en cuenta la cantidad de recursos invertidos en ponerla en pie, pero lo que es de temer es la respuesta del público fiel al corpus literario: dista mucho de alcanzar su calidad y no satisfará a los fans más acérrimos de Mundodisco porque apenas lo reconocerán.

Valoración

Solo razonablemente satisfactoria, La Guardia arranca a lo loco, lo que dejará tan descolocados a los fans de Mundodisco como a quienes se acerquen por primera vez a este universo.

Hobby

67

Aceptable

Lo mejor

La puesta en escena y la histriónica interpretación de Richard Dormer (Beric Dondarrion en Juego de tronos). Su tono desenfadado, gamberro y caótico.

Lo peor

El comienzo es bastante desconcertante y se tarda en pillarle el punto al sentido del humor. Quien espere fidelidad al original va a alucinar.

Y además