Crítica de Las irresponsables, una alocada comedia de la directora de El cuerpo en llamas

Crítica de Las irresponsables, la nueva comedia dirigida por Laura Mañá basada en la obra de teatro homónima de Javier Daulte y protagonizada por Laia Marull, Betsy Túrnez y Àgata Roca. Estreno el 25 de julio.
La carrera de la directora catalana Laura Mañá, directora de Las irresponsables, es bastante ecléctica. En televisión ha destacado por su labor biográfica con obras como las TV movies Clara Campoamor, la mujer olvidada (2011), Concepción Arenal, la visitadora de cárceles (2012) y Federica Montseny, la mujer que habla (2021), además del exitoso true crime El cuerpo en llamas en 2023 en Netflix.
En cine, sin embargo, ha apostado fuerte por la comedia desde su debut en el año 2000 con Sexo por compasión, que participó en los festivales de Sundance y Toronto y se alzó con numerosos premios en festivales como Málaga, Guadalajara o Miami.
En 2003 llegaría una excepción con el thriller Palabras encadenadas obtuvo el Premio Méliès a la mejor película europea en Fantasporto y los premios a la mejor fotografía y banda sonora en el festival de Málaga.
En 2010 estrenó La vida empieza hoy, premiada por la crítica en Málaga y en el festival de Tolosa. Y ya en el año 2020 estrenaría Te quiero, imbécil y en 2022, Un novio para mi mujer, remake del éxito argentino, estrenado en cines por Universal y disponible en Prime Video.
Una vez más, con Las irresponsables tira de un humor muy especial, en la medida en que está basada en la obra de teatro del reconocido dramaturgo argentino Javier Daulte. La versión catalana, dirigida por Silvia Munt, se estrenó en octubre de 2021 convirtiéndose en uno de los éxitos del retorno a los teatros post-pandemia.
Y la razón es obvia: es una de esas historias de personajes en las cuales se reflexiona sobre el cariño, la amistad y lo que se espera de la vida. También sobre el lado oscuro que todos tenemos y que a veces se manifiesta en forma de egoísmo y pequeñas maldades con las que podemos herir a los demás.
Un fin de semana agitado
Nuria, Lila y Andrea se disponen a pasar un fin de semana juntas fuera de la ciudad en una verdadera mansión dotada de un sistema de domótica inteligente que el novio de Nuria le presta para que la disfrute.
La casa está repleta de obras de arte y de objetos de lujo carísimos de lo más excéntricos. Su grupo de WhatsApp se llena de buenas intenciones… pero en realidad a las tres les da pereza acudir a la cita.
Lila está deprimida porque acaba de romper con su pareja por una discusión sobre su futuro y está obsesionada con la aplicación del móvil a través de la cual espía su paradero a todas horas. Andrea está lidiando con un tremendo enfado por ser reemplazada como entrenadora de su equipo de fútbol, al que ha guiado hasta alcanzar la primera división.
Después de la primera noche todo cambia... las confesiones, emociones y deseos compartidos alrededor de la mesa les demostrarán que la complicidad entre amigas es la mejor excusa (y oportunidad) para hacer realidad sus impulsos más irresponsables.
Las irresponsables pone sobre la mesa lo cínicos que nos hemos vuelto en estos cuatro años desde que pensamos que algo habría cambiado tras la pandemia. Las conexiones humanas que valorábamos tanto en aquel momento, el saber pedir perdón, el aprender a demandar ayuda, consuelo, escucha activa... apoyo, en última instancia, ahora ya no nos parece tan importante.
Nos hemos vuelto más descreídos y distantes en nuestras relaciones sociales y ya no nos fiamos ni de las buenas intenciones ni de las palabras porque en muchos aspectos (casi todos) hemos vuelto a la casilla de salida.
La película en sí misma no tiene nada de malo, aunque tampoco destaca: es correcta, tan teatral como su origen hacía presagiar, apacible de algún modo porque no tiene una gran capacidad de ser provocadora ni resulta rompedora por original.
Es fácil adelantarse a la trama y sólo se desmelena un poco en sus instantes finales, cuando por cierto hace acto de presencia el personaje interpretado por Jordi Sánchez.
Por lo demás, los mensajes que lanza llegan a un público con la piel tan dura que tienen complicado calar. Laia Marull, Àgata Roca y Betsy Túrnez defienden muy bien sus personajes, con ésta última siendo quizás la que tiene una vis cómica más acentuada.
Destaca el cameo de Berto Romero del arranque y el poderoso mensaje que empapa toda la trama de liberación de estas mujeres de todas las cargas que llevan consigo: desde tener que justificar un puesto de trabajo, a liberarse de la dependencia emocional o tener que agradar a quien te miente. El placer de ser conscientemente irresponsable y no pensar en las consecuencias.
Valoración
Nota 50
Comedia ligera a la que le cuesta romper hasta llegar al desenlace. Se deja ver y tiene algún mensaje feminista bien lanzado.
Lo mejor
El mensaje de las tres marías: la caca, la mierda y la porquería. La celebración de la amistad y de saber pedir ayuda cuando la necesitas.
Lo peor
Es muy notorio que la película está basada en una obra de teatro, le habría venido más movimiento y recursos cinematográficos propios.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
