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The Liberator
Análisis

Crítica de The Liberator, el experimento animado de Netflix en el cine bélico

Crítica de The Liberator, la miniserie de Netflix que adapta una historia real de la Segunda Guerra Mundial con un interesante experimento visual.

Netflix continúa su estela de producir contenido original y apostar por historias que quizás no habrían encontrado un hueco en otras plataformas. También está demostrando su creciente interés por la animación, ya que el servicio de streaming sigue aumentando su presupuesto para producciones en este medio... y con esta combinación de elementos llegamos a The Liberator, la miniserie bélica estrenada en Netflix el 11 de noviembre

The Liberator es una miniserie de cuatro episodios, de unos 45 minutos de duración cada uno, creada por Jeb Stuart y dirigida por Greg Jonkajtys. Esta serie original de Netflix nos sumerge de lleno en la Segunda Guerra Mundial, ya que adapta The Liberator: One World War II Soldier’s 500-Day Odyssey, de Alex Kershaw, centrándose en el Regimiento de Infantería 157 del ejército americano y su oficial al mando, Felix Sparks. 

Esta miniserie, y el libro en el que se basa, relata las historias reales de este batallón, que resulta una peculiar combinación de "cowboys" y "rangers, estadounidenses descendientes de inmigrantes mexicanos, y nativos americanos. A lo largo de los cuatro capítulos de The Liberator, conocemos los orígenes del grupo y varias de las misiones por las que pasa el batallón y sus miembros durante 500 días desde su llegada a Italia hasta la liberación del campo de concentración de Dachau, convirtiéndose en uno de los batallones más condecorados de la Segunda Guerra Mundial.

En su versión original, el reparto de la serie cuenta con las voces de los actores Bradley James, Martin Sensmeier, Jose Miguel Vasquez, Ross Anderson, Billy Breed, Finney Cassidy, David Elliot, Sam Gittins, Kiowa Gordon, Bryan Hibbard, Pedro Leandro, Tatanka Means, Matt Mercurio, Billy Rayner y David Shields.

Para empezar nuestra crítica de The Liberator, por supuesto que tenemos que hablar de su apartado visual. Cuando hace unas semanas se anunció su inclusión en el catálogo de Netflix y se desvelaron los primeros tráilers e imágenes, lo que más llamó la atención es su acabado gráfico y la revolucionaria técnica que se usó para lograrlo. 

The Liberator

Esta técnica incluye una mezcla de metraje en acción real, grabado con actores en escenario azul, con ciertos toques de animación 2D y animación y modelado CGI para los vehículos y la creación de escenarios. La propuesta en papel en principio suena muy curiosa y muy bien, pero el resultado en muchas ocasiones deja bastante que desear.

Y es que precisamente la mezcla no resulta convincente más de una vez, con escenarios que resultan muy vacíos y artificiales donde los personajes no consiguen integrarse del todo. De la misma manera, el tratamiento de estos mismos personajes casi recuerdan más a la rotoscopia que utilizaba Ralph Bakshi en sus películas que a una animación 3D, pareciendo que únicamente se les ha pasado un filtro por encima para que conseguir un efecto "cómic". Irónicamente, al intentar mantener un aspecto realista de la animación contando con actores, el efecto resulta mucho más artificial y limitado, con lo que se pierde mucha de la actuación y expresividad que podrían haber aportado estos durante la grabación. 

Como experimento, y teniendo en cuenta que es la primera producción con esta técnica, resulta de lo más interesante para contarnos una historia realista que requiere una serie de recreaciones históricas en cuanto a entornos, pero por desgracia el resultado gráfico de The Liberator no llega a las expectativas de lo que estaban proponiendo. 

Quizás The Liberator se habría beneficiado de ser una producción bélica en acción real llana y simplemente, porque el apartado visual en ocasiones llega a distraer cuando no cumple del todo. Precisamente hablando de la parte bélica de esta miniserie de Netflix, también tenemos que detenernos a hablar de la trama, por supuesto. 

Vamos a comenzar avisando que esta serie de Netflix no va a revolucionar el género bélico, ya que nos ofrece una historia al uso, muy masticadita y con tropos que ya hemos visto en otras películas similares. Además, el ritmo pausado de los primeros capítulos hace que sea difícil mantenernos enganchados a una historia en la que en más de un momento parece que no pasa nada en absoluto. Sí que hay que decir que los dos últimos capítulos de la miniserie levantan poco a poco, añadiendo un poco más de acción y carga emocional, lo que consigue que nos interesemos más por los personajes y las penurias por las que pasan.

The Liberator

Que no ofrezca nada nuevo no es necesariamente malo, ya que para los fans del cine bélico resulta un relato interesante de un punto clave de nuestra historia reciente los personajes principales resultan lo suficientemente carismáticos. Por supuesto, es una producción americana, sobre su historia, con lo que podemos esperar que los americanos sean muy, muy buenos y el protagonista un ejemplo a seguir. 

The Liberator intenta mostrarnos la mejor parte del ejército americano, en especial del oficial Sparks, hasta tal punto que parece que nos avasallan con buenismo con la increíble inclusividad de su batallón. A pesar de que desde luego el 157 es un grupo muy diverso, con miembros de diferentes razas, la historia de The Liberator sigue centrándose en un protagonista blanco y no aporta mucho más sobre el resto de miembros, que resultan casi anecdóticos y no terminan de diferenciar esta miniserie de otros relatos sobre la Segunda Guerra Mundial.

Si sois de los que os gusta una historia bélica al uso, sin duda disfrutaréis de The Liberator, aunque tengáis que ir preparados para las casi cuatro horazas pausadas que se vienen en cima, y desde luego hay que alabar el interesante experimento visual que propone al utilizar la animación como un medio para contar historias adultas y alejadas del cine familiar. 

Valoración

The Liberator se proponía como un interesante experimento visual mezclando metraje en acción real, animación 2D y CGI pero que no consigue convencer. El acabado visual dista de ser impecable y la historia bélica que nos propone no resulta original dentro del género, con un ritmo muy lento para mantenernos enganchados.

Hobby

63

Aceptable

Lo mejor

La ambientación y el tono de un drama bélico. El experimento audivisual en sí mismo mezclando diferentes estilos y acabados de animación, 

Lo peor

El acabado visual no consigue convencer con la mezcla de estilos. El ritmo lento de los capítulos en los que a veces parece que no pasa nada. 

Y además