Análisis

Crítica de Rush

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Rush narra la rivalidad que mantuvieron en 1976 dos grandes pilotos de Fórmula 1: el británico James Hunt y el austriaco Niki Lauda, sobre todo durante la temporada en la que este último sufrió un gravísimo accidente que casi le costó la vida.2013 - DIRIGIDA POR: Ron Howard - PROTAGONIZADA POR: Chris Hemsworth, Daniel Brühl, Olivia Wilde, Natalie Dormer, Lee Asquith-Coe, Alexandra Maria Lara, Joséphine de La Baume, Jamie Sives, Jay Simpson y Pierfrancesco Favino. En cines a partir del 20 de septiembre.

Ron Howard firma una de las mejores películas del año
tomando como inspiración el
épico duelo real entre 
Niki
Lauda 
James
Hunt,
 que llegó a poner en
serio riesgo la vida del primero en el año 76 cuando un aparatoso
accidente le expuso a un infierno dentro de su propio coche. Solo
seis semanas después volvía a los circuitos para tratar de
revalidar su título de campeón del mundo.

Los encargados de derrochar
adrenalina al volante son los actores 
Daniel Brühl (Intruders) Chris
Hemsworth
 (Thor:
el mundo oscuro
) que, por
cierto, han sabido trasladar a la perfección a sus respectivos
personajes y no solo por su transformación física sino por la
interiorización de sus respectivas maneras de ser y de comprender
un deporte tan arriesgado como la Fórmula 1 en los años 70, momento
en el que, como narra la película, morían dos de cada veinticinco
pilotos al año.


Sus
compañeras de cartel también brillan con luz propia aunque en
papeles muy secundarios: ellas son 
Olivia Wilde (El ladrón de
palabras
), Natalie Dormer (Juego de tronos), y Alexandra Maria
Lara
(Imagine).

Entre las grandes virtudes de Rush, la lucha entre Niki Lauda y
James Hunt
, está la de saber transmitir la pasión por este
deporte midiendo los tiempos con precisión y sin dejar de lado la
historia personal de los pilotos y su idiosincrasia desde su
presentación cuando apenas son unos recién llegados a la
competición en F3. No solo les separan historias personales muy
diferentes sino también sus objetivos vitales. Y sin embargo, les
hermana el fino cordón de su amor por la conducción y su fragilidad
en las pistas de carreras.

El
conjunto es de lo más coherente y mesurado en cuanto a ritmo
conduciendo al espectador a la carrera final que define el vencedor
del mundial del 76.

El
culpable de que el espectador esté pegado a la butaca sin darse
cuenta de que dos horas han volado: el magnífico guión del dos
veces nominado al Oscar Peter Morgan (360: juego de destinos, El desafío: Frost
contra Nixon, The Queen
), el riquísimo montaje de Daniel P.
Hanley
y Mike Hill y el trabajo de dirección de arte y
de fotografía que nos transporta a los años 70 a la vez que nos
transmite muchísima información sobre cada momento (la climatología
que precede a las carreras, la frescura de las victorias o el
sinsabor de las derrotas).

Más
allá de los acontecimientos deportivos se plasma con meridiana
claridad la enorme diferencia entre las formas de comprender su
profesión de dos fantásticos pilotos: el eficiente y cerebral Lauda
frente al arriesgado y pasional Hunt.

Y
profundizando más en sus respectivos roles, cómo cada uno tiene que
ser como es para alcanzar la gloria: ni a Hunt pueden obligarle a
"sentar la cabeza", ni Lauda puede dejar a un lado sus cálculos
para poder ganar. Son dos estilos de vida, de conducción y de
visión de futuro totalmente antagonistas.


Mención aparte merecen, por una parte, la
fabulosa banda sonora de Hans Zimmer que nos arrastra con
sus composiciones al contagio de la fiebre por la velocidad, la
minuciosa recreación de los circuitos de carreras (caracterización
de los personajes, coches F1, escuderías, marcadores, sistemas de
radio, etc.) y el apartado de sonido que nos hace vibrar en las
butacas con el rugido de los motores.

Estamos ante uno de los títulos más sorprendentes
de esta temporada estival que está a punto de finalizar y ni
recomendación es que no os la perdáis en pantalla grande porque
merece la pena. Ojo al memorable trabajo de Daniel
Brühl
, un actor que no ha dejado de sorprender desde que
protagonizara en 2003 Good bye, Lenin! y a quien
veremos pronto en El quinto poder.

Valoración

Con una puesta en escena deslumbrante, Ron Howard consigue hacernos sentir la emoción de la F1 sin dejar de lado la evolución de los personajes ni el in crescendo de la historia. Una cita obligada para acudir al cine a disfrutar de la velocidad.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

El duelo interpretativo de Chris Hemsworth y Daniel Brühl y la recreación de los años 70.

Lo peor

La dureza de la secuencia del tratamiento de NIki Lauda para limpiarle los pulmones.

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