Crítica de Zoomers, una serie ágil y descarada que busca conectar con el público joven

Crítica de Zoomers, la serie de Federico Mayorca y Guille Van Dreï para la plataforma Prime Video en la que hay un retrato de la llamada generación Z. Estreno el 3 de octubre.
Seis episodios de media hora de duración aproximadamente componen la serie Zoomers, creada por Federico Mayorca y Guille Van Dreï para Prime Video. Se trata de una serie fresca, muy simpática y desenfadada que no por ello se contenta con la etiqueta de comedia juvenil al indagar en otros temas como las enfermedades de salud mental o la aceptación de la tragedia.
Entre sus mejores virtudes está la forma escogida de narrar la historia, que sigue las andanzas de un joven que acaba de ingresar en una universidad en Salamanca y tiene que enfrentarse al reto de socializar en el colegio mayor en el que tiene que instalarse. Desde el primer momento se aprecia la importancia del montaje y del ritmo que se le imprime a la historia.
La idea es trascender más allá de lo esperable (los malentendidos, las dificultades para hacer amigos, los amoríos y las fiestas) para mostrar a una juventud mucho más saludable de lo habitual en series similares (los personajes se cachondean directamente de la visión que dan Élite o Euphoria).
Por otro lado se presta atención a esa especie de fatalismo que cargan sobre sus hombros los nacidos en el periodo comprendido entre mediados de los 90 y principios de los 2000, como si no hubiera un horizonte esperanzador para ellos.
No hay futuro. Se acabó. No hay secuela. Se ha muerto el escritor.
Javier está muy desubicado, aunque tiene un plan: seguir su terapia on-line y tachar los ítems de una lista de objetivos para su año escolar (sí, un poco al estilo de Yo nunca). Así iremos acompañándolo mes a mes y alcanzando sus metas.
Arranca su carrera de Márketing una semana después que el resto de sus compañeros y le asignan como compañero de piso en el colegio mayor en el que se hospeda a Andrés, un chico que no sale de su cuarto y se pasa el día jugando y grabándose para sus redes sociales.
Pronto empieza a relacionarse con sus compañeros: la brillante Martina, muy proeucpada por su rendimiento académico y sus logros con el fin de independizarse de su familia; la alocada Lorena, que financia sus estudios con su propia línea de negocio y tiene un alto concepto de sí misma o Joao, una suerte de don Juan hippie.
Ninguno de ellos sabe hasta qué punto Javier está marcado por su pasado reciente porque él oculta sus sentimientos bajo una capa de cinismo importante. No ha conseguido aún lidiar con su duelo personal para poder pasar página y llegado a un determinado momento, de hecho, se quiebra experimentando una ansiedad creciente.
El arte de salir por la tangente
¿Universitarios y colegios mayores? Es probable que, a la luz de las producciones audiovisuales mayoritarias, estéis esperando orgías, consumo masivo de drogas, novatadas, delincuencia y hasta un cadáver, si se tercia.
Zoomers demuestra que se puede hablar de una generación marcada por la palabra "crisis" que ha pasado por un crack inmobiliario, varias hecatombes económicas, las consecuencias de la inestabilidad climática o la pandemia de Covid-19 sin pasarse al lado más tenebroso: los conflictos pueden ser más sencillos y creíbles y asegurar cierto grado de diversión y reflexión.
Para que esto sea así es importante tener un reparto que sepa vehicular los mensajes y el casting es muy bueno y carismático con Biel Rossell Pelfort (La Mesías), la mexicana Azul Guaita (Como agua para chocolate) y Berta Castañé (Bienvenidos a Edén) encabezando el reparto. Entre los adultos destaca la presencia del humorista y presentador Héctor de Miguel, conocido como Quequé.
Zoomers está dirigida por Óscar Pedraza (Patria) y creada y escrita por Federico Mayorca y Guille Van Drei, junto a Luis Gamboa, Zebina Guerra y Andrea Torrano. Y puede que sea esa la clave de su innegable frescura, esa diversidad de puntos de vista al abordar a los personajes.
La serie muestra muchos lugares emblemáticos de Salamanca, además, integrándolos en la propia narrativa y mostrando el día a día de los alumnos en las clases y fuera de ellas. Lo mismo "la vida cañón" no es más que eso: una de las etapas más chulas de la vida, aunque no sea perfecta y a veces traiga consigo emociones muy fuertes..
Valoración
Nota 70
Una serie con ritmo y enjundia que se desarrolla a toda velocidad mostrando a una generación desencantada de base por haber vivido varias crisis consecutivas y sentir que no tiene futuro.
Lo mejor
Lo fresco que resulta su sentido del humor y la agilidad del montaje. El protagonista es muy carismático.
Lo peor
En el plano dramático es bastante menos potente aunque apunte a conflictos muy reales como el peso de las sucesivas crisis sociales.
