Doom 64​   ​
Análisis

Doom 64, análisis del clásico de Nintendo 64 para PS4, Xbox One, Switch y PC

Por Alejandro Alcolea Huertos

Versión comentada: PS4

Este es nuestro análisis de Doom 64, la versión HD del clásico de id Software lanzado en 1997 para Nintendo 64. Se trata de un juego clásico cuya jugabilidad poco tiene que ver con la de la saga actual, pero que sigue manteniendo el estilo salvaje, la dificultad endiablada... y engancha como pocos.

Bethesda acaba de lanzar DOOM Eternal. Se trata de la secuela del DOOM de 2016 y, como os hemos contado en nuestro análisis, se ha convertido en uno de los mejores shooters de la generación. Sin embargo, esta semana "salen" dos Doom.

El estilo retro está de moda y una de las mejores cosas que podía hacer Bethesda para acompañar el lanzamiento de Eternal era ofrecer Doom 64. El juego clásico de Nintendo 64 llega como incentivo de reserva de Doom Eternal, pero también como juego que podemos comprar de manera independiente.

Es una especie de versión HD del clásico de id Software y, antes de ver cómo se juega y cómo se conserva hoy, vamos a ver de qué va.

Análisis de DOOM Eternal

La historia de la saga nunca ha sido lo más importante, al menos no hasta Doom 3 y, ahora, DOOM Eternal (en el DOOM de 216 también había historia, pero la mayoría estaba oculta en los códices).

En Doom 64 tenemos una historia. Bueno, más que una historia... una excusa para aniquilar demonios a través de 32 niveles (uno de ellos, por cierto, conecta con Eternal). La humanidad ha conseguido aniquilar casi a la totalidad de los demonios, pero hay un mal que ha sobrevivido y que está resucitando a los suyos.

El marine de Doom es el único superviviente de un grupo de élite para acabar con esos demonios que se resisten a ser aniquilados y... bueno, esa es la historia. A partir de ese punto toca aniquilar como si no hubiera un mañana.

Lo cierto es que, la fórmula de Doom no ha cambiado demasiado, y más allá de los saltos y que la historia se cuenta en cinemáticas, podemos decir que la esencia es la misma. Es decir: diversión con acción muy directa, sangre por doquier y un reto para cualquier tipo de jugador. Y dicho esto, aquí va nuestro análisis de Doom 64.

Doom "pixel-art" en pleno 2020

Evidentemente, cuando hablamos de Doom 64, no podemos hablar de pixel-art. En la época, Doom 64 era un juego 3D realmente impresionante en una máquina como Nintendo 64, con un movimiento todo lo suave que se podía lograr en la veterana consola de la Gran N y con un aspecto fantástico.

DOOM 64 original
Doom 64 original, arriba, vs Doom 64 2020
DOOM 64

Han pasado 23 años y el juego sigue siendo igual en lo visual, y eso tiene su encanto. Estos últimos tiempos se ha puesto de moda el estilo pixel-art en juegos como Celeste u Owlboy, entre muchísimos otros, y podemos meter en este saco, por qué no, a un Doom 64 que luce mejor que nunca.

Hay mejoras visuales en esta versión, con un lógico aumento de resolución en todas las consolas tanto para la imagen (con 4K en PS4 Pro, Xbox One X y PC) como para las texturas. Ahora, esas texturas y sprites no "tintinean", podemos ver claramente a los enemigos al otro lado de cada sala y el juego, aunque se nota que tiene sus años, tiene un encanto enorme.

Si nos metemos a valorar el apartado jugable, es extraño entrar a jugar a Doom 64 tras disfrutar de Eternal. Y es que, hay que olvidarse de los saltos, de los escenarios cargados de secretos evidentes (hay secretos claro, y puestos a mala leche como salas a las que se entra "empujando" una pared cualquiera) y de la acción frenética de las últimas entregas de la saga.

Aquí tenemos las teclas/botones de dirección y movimiento, el stock derecho para mover la cámara, el botón de disparo, el de accionar botones y los de cambiar de arma (L1 y R1 en el mando de PS4 para recorrer la lista de armas en una ruleta imaginaria).

DOOM 64

También hay que olvidarse de la historia. Ya os hemos contado por qué estamos combatiendo demonios en Doom 64, pero lo que importa aquí es llegar del punto A al B de cada uno de los más de 30 niveles mientras arrasamos con lo que se cruza en nuestro camino.

En cuanto a los enemigos, la inmensa mayoría regresan de Doom y Doom 2, y lo cierto es que la dificultad es elevada, sobre todo en los niveles más altos. Muy pronto conseguimos armas como la superescopeta o la gatling, muy útiles en nuestra aventura, así como habilidades como el puñetazo berserker, pero la movilidad es clave.

DOOM 64

Aunque parezca que esquivar proyectiles enemigos es fácil, la velocidad con la que se acercan y el estar rodeados en muchas ocasiones hará que muramos más de la cuenta. Pronto se le coge el tranquillo al juego y, ciertamente, no me ha fastidiado morir en los niveles más avanzados porque Doom 64 sigue siendo muy divertido (como Doom o Doom 2, vaya).

Además, te acostumbras muy pronto a cambiar el "chip" mental a la hora de apuntar. Ahora, tenemos una cámara libre para apuntar, pero en la época, lo único que había que hacer era cuadrar el arma en el plano horizontal para tener al enemigo a tiro. Daba igual que estuviera dos pisos por encima de nosotros, si estaba en la parte central de la pantalla y disparamos, le damos.

DOOM 64

Lo que sí me ha costado un poco más ha sido volver a las 3D de 1997. Y es que, hay muchas ocasiones en las que estaremos dando vueltas por los niveles sabiendo que tenemos que encontrar una palanca o tarjeta que nos de acceso a una puerta, pero terminamos desesperados dando vueltas en círculos hasta que encontramos una nueva vía.

Si ya habéis jugado tanto a este como a otros similares (Wolfenstein 3D o los Quake clásicos, sin ir más lejos), no tendréis este problema, pero jugadores que se aventuren en pleno 2020 en Doom 64 pueden, incluso, marearse en algunos niveles.

DOOM 64

Dejando eso a un lado, ya que es un tema muy personal, lo cierto es que analizar Doom 64 en pleno 2020 es complicado. Los videojuegos han evolucionado muchísimo desde entonces, pero volver a la época en la que el 3D estaba "empezando" en consolas y ver cómo se hacían las cosas antes, tiene un encanto especial.

DOOM 64

Tanto si tenéis Doom 64 gratis con la reserva de Eternal como si lo compráis por 4,99 euros en las diferentes tiendas digitales, no os vais a arrepentir. Hay que acostumbrarse al modo de recorrer los niveles, pero la acción sigue siendo salvaje y estamos ante una propuesta muy, muy divertida.

Valoración

Doom 64 en 2020 es un soplo de aire fresco. Es como tener una versión pixel-art del DOOM actual, aunque hay evidentes cambios a nivel jugable y de mecánicas. Teniendo en cuenta que es un juego con 23 años a sus espaldas, con lo que ello significa, os dará un muy buen rato de diversión.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Tiene su encanto a nivel visual. Ver los diseños de enemigos de DOOM y Eternal de hace 23 años. Sigue siendo muy, muy adictivo.

Lo peor

Los niveles pueden llegar a marear a ciertos usuarios. El objetivo está claro, pero muchas veces nos atrancamos buscando las llaves.

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