Análisis de Double Dragon Revive, una correctita resurrección de un clasicazo del beat 'em up

Análisis de Double Dragon Revive, un nuevo intento de resucitar la franquicia de los hermanos Lee que aporta ideas interesantes, pero un rendimiento anticuado.
Antes de que Final Fight o Streets of Rage modernizaran las peleas callejeras, Double Dragon estuvo ahí para sentar un nuevo estándar del beat 'em up. Casi 40 años después y tras varios intentos de reseteo previos, Double Dragon Revive trae a PS5, Switch y PC una nueva interpretación de las aventuras a puñetazos de Billy y Jimmy Lee.
Un argumento bastante simplote (la banda de villanos conocida como Shadow Warriors parece buscar la fuente de poder del sousetsuken, el estilo de lucha de los hermanos Lee) sirve como excusa para presentar un beat 'em up clásico a rabiar en sus fundamentos, aunque con alguna idea de cosecha propia.
Básicamente, tenemos ocho niveles con avance lateral aunque tenemos algo de margen de maniobra en profundidad y, a veces, la cámara gira para ofrecer otras perspectivas.
La misión de cada nivel es sencilla: avanzar dando puñetes a todo el maleante que nos encontremos, hasta coronar cada recorrido con el correspondiente jefe final. Es posible jugar en solitario o con otro jugador, tanto en modo local como online.
Tenemos cuatro personajes para elegir, aunque dos de ellos se desbloquean avanzado en la historia. Por un lado, claro, tenemos a Billy y Jimmy, que tienen un desempeño muy parecido, aunque quizá Jimmy es algo más contundente y Billy, más equilibrado.
Aparte, tenemos a la sempiterna Marion, que hace mucho tiempo dejó atrás su papel de damisela en apuros para convertirse en una luchadora rápida, aunque menos dañina. Por último, tenemos a Ranzo, que tiene espectaculares movimientos de ninja.
El desarrollo de los niveles es totalmente lineal, salvo por pequeños momentos de bifurcaciones y se presentan todos los clichés del género: la fábrica con cintas transportadoras, el metro, el edificio de lujo con el consabido tramo de ascensor...
Eso sí, hay que reconocer que no para de cambiarse de ritmo por dos elementos bien jugados. Por un lado, las armas que nos encontramos, que son variadas y útiles: cuchillos, mazos, látigos...

Por otro lado, tenemos las zonas de ataque contextual: si golpeamos a un rival cerca de un contenedor de basura, lo tiraremos dentro. Si estamos cerca de una farola, podemos balancearnos para caer con un golpe demoledor... Hay muchos secretillos útiles en los escenarios que hacen que las coreografías nos parezcan muy variadas.
Cada luchador tiene un botón de ataque débil, uno de fuerte y un ataque especial (la típica "patada huracán" en el caso de los hermanos), que viene bien para cuando estamos rodeados y no consume energía ni salud.
También podemos saltar, cubrirnos, fintar y ejecutar presas, que pueden hacer mucho daño pero nos dejan expuestos un instante.
Para rematar, tenemos los orbes dragón, que vamos rellenando a medida que acumulamos combos o ejecutamos acciones variadas. Cuando tenemos un orbe lleno, podemos ejecutar un ataque definitivo, que muestra unos planos de cámara espectaculares y hace mucha pupita a los rivales del área.

Por tanto, se nota que la dinámica de juego propia de Double Dragon se ha modernizado bastante y sin duda resulta mucho más efectiva ahora, prácticamente al nivel del notable Double Dragon Gaiden... pero hay otra pata que cojea más.
Entendemos que en un afán por aportar variedad (y en homenaje a momentos como los vistos en Double Dragon II), varios niveles tienen tramos más cercanos al plataformeo, donde hemos de saltar entre barrancos y trampas mortales.
Ahí la experiencia se vuelve más forzada e incómoda, principalmente porque la cámara está demasiado alejada y porque la perspectiva a veces no deja claro dónde estamos saltando exactamente.
También frustran un poco algunos jefes finales en los que la dificultad pasa de golpe a ser estratosférica, principalmente porque tienen una barra de salud excesiva. Aún así, reconocemos que nos dan la oportunidad de ver pistas o bajar la dificultad si hemos de continuar y un jefe se resiste demasiado.
En cualquier caso, la media del juego es muy entretenida y ofrece algunos momentos muy espectaculares, sobre todo cuando ejecutamos los mejores combos o lanzamos a los rivales por enormes caídas.
Además del modo principal (cuyos niveles podemos revisitar como queramos una vez nos pasemos el juego), tenemos una serie de desafíos para jugadores más expertos (también son multijugador), como eliminar a un número de enemigos o conseguir un combo concreto en un tiempo determinado.
En el apartado técnico, los gráficos son meramente cumplidores, pero es evidente que están anticuadísimos, con unos modelos de personajes que bien podrían ser de la generación PS2 y unos escenarios que a veces son impactantes y a veces resultan feúchos a más no poder.

Los movimientos de los luchadores sí convencen más y sus diseños resultan interesantes, con muchos guiños a situaciones y personajes icónicos de la saga, como el mastodóntico Abobo.
La música hace un buen papel al animar con su ritmo rockero (mención especial a una chulísima versión de tempo lento para el tema principal de la saga) y tenemos algunos gritos en inglés que contribuyen al flipe.
Todo esto se remata con algunas escenas de corte a base de imágenes estáticas de estilo manga (¿por qué no han usado ese estilo para el propio juego?) que aportan algo de lore, pero que resultan algo lentas de más.
Llegamos a las conclusiones y os reconocemos que, a raíz de los tráileres mostrados, teníamos el listón muy bajo para este juego.
En ese sentido, reconocemos que no está tan mal y que, en lo jugable, aporta ingredientes divertidos a la fórmula Double Dragon. Además, sus desafíos y personajes extra animan a echar algunas partidas más.

Aún así, es evidente que se trata de un juego limitado tanto en lo visual como en lo jugable y se queda por detrás del ya citado Double Dragon Gaiden (aunque son dos estéticas muy diferentes) y, sobre todo, muy lejos de los titanes actuales del género como Streets of Rage 4 o el maravilloso Absolum.
Con todo, si sois veteranos de la saga, disfrutaréis de los numerosos guiños y referencias y, si simplemente queréis repartir algo de estopa callejera, el juego cumple bien con su labor. Sobre todo, si os juntáis con un hermano a jugar, que de eso va el juego...
Valoración
Nota 68
Lejos de ser el desastre que nos temíamos, Double Dragon Revive es una digna entrega para la saga que aporta alguna idea curiosa a un desarrollo muy clásico. Está anticuado y no puede competir con los titanes del género, pero te agradará si eres un superviviente de las peleas de los Lee.
Lo mejor
La variedad de armas y acciones contextuales. En general, la jugabilidad mejora los estándares de la saga.
Lo peor
Las zonas de plataformeo son bastante pobres. Gráficos anticuados. Algún jefe final duro de más.
Plataforma comentada: Nintendo Switch
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Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
