Análisis de Orbitals, la fórmula casi perfecta para disfrutar de Switch 2 en compañía

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Análisis y valoración de Orbitals, el juego cooperativo que te hará disfrutar mientras te estrujas el coco en Switch 2 junto a otra persona.
En estos tiempos locos en los que los videojuegos buscan una identidad que los destaque y el horizonte parece más incierto que nunca, es enormemente refrescante encontrarse con propuestas como Orbitals, que llega al fin para Switch 2 de la mano de Shapeform y Kepler.
Si habéis visto algún tráiler, no os habrá dejado indiferente. Primero, por su estética, un expreso homenaje a los animes de finales de los 70 y los años 80.
Y segundo, por su propuesta jugable: no se puede superar esta aventura en solitario, es necesario hacerlo con un segundo jugador, cooperando para avanzar.
Los juegos de Josef Fares como A Way Out o It Takes Two ya habían apostado por ello, pero Orbitals tiene su propia dinámica y ambientación, que lo convierten en una experiencia capaz de poneros a prueba en un momento y haceros rodar de la risa en otro.
El argumento bebe de las aventuras espaciales tan propias de la época. Maki y Omura son dos jóvenes amigos que viven en una colonia espacial.
Están entre los pocos supervivientes de un cataclismo ocurrido 15 años atrás y ahora han de encontrar una serie de reactores para escapar de una enorme tormenta cósmica.
Unos space cowboys
Esto provoca que tengamos que movernos en cuatro ámbitos jugables. Por un lado, recorriendo la estación espacial, mientras hablamos con sus habitantes, interactuamos con las mascotas o probamos algún minijuego.
Por otro lado, dentro de nuestra nave, donde encontramos algunas herramientas para recoger y decidimos quién pilotará y quién usará el cañón de artillería.
Después, toca precisamente eso: manejar la nave por el espacio para alcanzar el siguiente objetivo.

Al hacerlo, de nuevo manejamoss a Maki y Omura por separado para visitar extraños mundos (desde eriales congelados hasta verdes vergeles) en los que se nos reta a tramos de plataformeo, exploración y muchos puzzles.
Normalmente, esos puzzles se basan en usar algunas de las cuatro herramientas que vamos consiguiendo: un cañón de agua, un láser concentrado, un gancho y un extraño rayo capaz de poseer ciertas entidades.
Aunque las zonas interactivas suelen estar bien marcadas (asas amarillas para el gancho, un icono de agua para el cañón, etc.), tenemos que dar bien al coco para entender cómo seguir avanzando, con el componente extra de que los niveles se han de superar cooperando sí o sí.
Así, puede que a uno le toque desplegar una plataforma para que el otro avance y pulse un interruptor, cargar un robot a distancia con el rayo tras un cristal mientras el otro lo acompaña en paralelo, manejar de forma remota un robot que genere un escudo al compañero...
Las combinaciones son enormes y, en muchos casos, extremadamente originales, lo que hará que os maravilléis por partida doble: primero, porque a alguien se le haya ocurrido un puzzle así; y segundo, porque vosotros hayáis entendido a la vez cómo hay que seguir avanzando.

Todo esto lleva a situaciones frenéticas y rocambolescas en las que la vida de uno de los personajes dependerá del otro jugador y un fallito haga que caiga al vacío mientras el “culpable” se parta de risa.
La leyenda de los héroes galácticos
Lo bueno es que tenemos “vidas” infinitas y nuestros personajes reaparecen siempre en el último tramo a superar (nada de repetir secuencias interminables de saltos y puzzles), por lo que no resulta frustrante atascarse ligeramente en una zona.
El ritmo es muy variado, con momentos en los que vemos la acción en pantalla partida, otros en los que vemos a ambos personajes en profundidad y en una sola pantalla...
Además, hay tramos que se basan en pruebas musicales para seguir el ritmo, duelos contra jefes finales... Nunca sabes qué nuevo desafío te va a esperar a continuación.
De propina, suele haber pequeñas bromitas como animales con los que interactuar o algunos minijuegos para desbloquear cuando volvamos de una misión, lo que nos puede llevar a pequeños desafíos competitivos para distraernos.
Cómo se juega en cooperativo a Orbitals
¿Y de qué forma pueden participar dos? El sistema más evidente es mediante un cooperativo online, si los dos jugadores tienen su propia Switch 2 y el juego (o el segundo tiene un pase de amigo, que es gratuito); pero también se puede usar Gameshare, para que el segundo jugador no necesite tener el juego, solo su consola. Esto se puede aprovechar online pero también en local.
Lo interesante de esto es que, como Gameshare se basa en streamear la partida, el segundo jugador no necesita tener una Switch 2, le basta con una Switch 1 y podrá jugar sin problema. Por último, también es posible jugar en local en una sola consola, usando cada jugador un par de joy-con.
Por si queda alguna duda: no, no hay forma alguna de jugar en solitario, ya que todo el juego está diseñado para superarse en compañía.

Los desafíos van desde lo simple y divertido hasta algunos más avanzados que van a requerir vuestra habilidad tanto moviéndoos rápido como dándole al coco, a veces sobre la marcha.
Nunca llega a ser excesivamente difícil, pero algunos desafíos os pueden llevar vaaaarios reintentos, especialmente a la hora de coordinaros con el compañero para superar una determinada secuencia en orden.
Hablar, ya sea via Gamechat o “en vivo”, es fundamental para ponerse de acuerdo en la estrategia. Superar el juego Orbitals lleva cerca de 10 horas, así que tendréis tiempo para acostumbraros a vuestros “tics” jugables.
Lo cierto es que Orbitals ayuda mucho a que la experiencia sea aún más divertida gracias a su apartado técnico y ambientación.
Miyazaki estaría orgulloso: los gráficos de Orbitals
Como decíamos, la influencia estética bebe claramente de los años 70 y 80 (también algo de los 90), con evidentes referencias a las obras de Studio Ghibli, pero también guiños por aquí y por allá a otras obras: correr como Arale en Doctor Slump, diseños inspirados en los de Rumiko Takahashi...
Incluso se ha contado con una leyenda como Hidetoshi Yoshida, un veterano de hitos como Bubblegum Crisis o Patlabor, para ayudar con el diseño y el storyboard del juego, y de las numerosas escenas de vídeo, creadas a base de animación tradicional, se ha encargado Studio Massket, responsables del video de ending de Cyberpunk Edgerunners, entre otras obras.
El resultado es una estética auténtica, que huye de un estilo amerimanga impostado y realmente se percibe como algo extraído de tres o cuatro décadas atrás.
Al margen de las escenas de vídeo, los gráficos usan, como era de esperar, un fuerte cel-shading combinado con filtros de granulado y aberración cromática que dan un cierto tono “degradado” a la estética, como se estuviéramos viendo una animación antigua.

Pero no se trata solo de trucos superficiales: las animaciones de los protagonistas y los personajes que encuentran están cuidadosamente exageradas para dar ese aire de animación desatada, viva, de los animes clásicos.
Los escenarios también están plagados de detalles, animalillos en movimiento e influencia ciberpunk.
La única pega puede darse en algunos momentos en los que buscar el siguiente objetivo puede ser algo engorroso en pantalla partida, pero el conjunto compensa con creces el problema.
El apartado sonoro no se queda atrás, con un tema principal del juego cantado por Mami Akuyama, toda una leyenda para los seguidores de Gundam.
Las voces están magníficamente dobladas al castellano, con el enorme acierto de colocar en los roles protagonistas a Clara Schwarze e Iván Priego, voces de Akane y Ranma chico en el reciente remake de esa serie. Incluso se permiten algunas florituras como dar un contundente acento catalán a uno de los personajes que vamos encontrando en el juego.

La opinión de Hobby Consolas sobre Orbitals
Todo esto ayuda a que entren mejor los numerosos comentarios y chascarrillos de los héroes mientras superan obstáculos o se respawnean tras una muerte, lo que hace que la experiencia en su conjunto sea muy desenfadada y llena de humor blanquito.
Hay momentos para el drama y el misterio, sí, pero la aventura tiene un tono muy familiar.
Así, Orbitals se convierte en una de las mayores alegrías recientes para Switch 2 y es una muestra más de que no hay nada como el trabajo más artesanal. Se nota cuando un juego está hecho desde el cariño y pensando en el jugador y, en ese sentido, esta experiencia está en otra órbita.
Valoración
Nota 90
Una aventura hecha con mimo y buen gusto, que os garantiza varias carcajadas y momentos para el recuerdo junto a un compañero. De lo más interesante para Switch 2 en este año.
Lo mejor
La originalidad de los desafíos, su sentido del humor y su cuidadísima ambientación. La variedad de alternativas para jugar en multijugador.
Lo peor
Algún puzzle puede parecer algo obtuso si no se busca bien en el escenario. Las cargas son un pelín largas de más.
Plataforma comentada: Nintendo Switch 2
Orbitals
Lanzamiento
3-9-2026
Género
Acción, Aventura, Plataformas
Compañía
Shapefarm
Pegi
12
Número de jugadores
2
Multijugador
Sí
Idioma de los textos
Español
Idioma del audio
Castellano
Idioma de los subtítulos
Español


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