A Way Out
Análisis

Análisis de A Way Out, una aventura exclusivamente cooperativa

Por Daniel Quesada

Versión comentada: Xbox One

Leo y Vincent son los "colegas a la fuerza" del nuevo juego concebido por los creadores de Brothers: A Tale of Two Sons. A Way Out es la historia de una fuga, pero también el de una alianza tanto dentro como fuera de la pantalla.

Si hay un género saturado en la actual generación de consolas (y en la anterior, y en la anterior) ese es el de los juegos de aventura. Ya sea en un tono más pausado o a base de tiros, parece que ya se han tocado todos los palos y queda poco por inventar.

Y, de repente, llega A Way Out y nos recuerda que el límite está en nuestra imaginación. El nuevo título de Hazelight hace algo que, de puro simple, a nadie se le había ocurrido: presentarnos una aventura en tercera persona que SOLAMENTE se puede jugar en multijugador. Tenemos siempre a dos héroes en movimiento y no vale que la consola controle a uno de ellos. Siempre son necesarios dos jugadores humanos.

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Desde luego, no es la primera vez que una aventura nos plantea un enfoque cooperativo similar (desde títulos como Resident Evil 5 y 6 hasta clásicos como The Lost Vikings), pero siempre existía la posibilidad de que la IA se encargara del personaje de apoyo o de que pudiéramos controlarlos por turnos. También hay casos como los Gears of War, en los que el cooperativo es solo una modalidad más. A Way Out se lanza a la piscina y nos obliga a cooperar con otro "humano" para jugar. Comercialmente, es una jugada arriesgada, ya que podría frenar las ventas de cara a quien no quiera "enmarronarse" con la búsqueda de otra persona o los usuarios que crean que puede salirles demasiado caro. No pasa nada, el responsable del proyecto (un Josef Fares que ha dado mucho que hablar con su "fuck the Oscars") y su equipo han pensado en todo.

Cómo se juega con A Way Out

Cuando arrancamos la aventura, descubrimos que no hay más que un modo de juego, el modo Historia. Este se puede jugar en cooperativo de forma local o bien en cooperativo online. El cooperativo local no tiene misterio: necesitas dos personas sentadas en un sofá, cada una de ellas con un mando y una sola TV en la que la acción se ve con pantalla partida. Podéis verlo en detalle con nuestro gameplay de A Way Out en el que Álvaro Alonso (¡gracias, majete!) y un servidor nos enfrentamos a los primeros minutos de la aventura y os comentamos nuestras impresiones:

Pero, ¿qué hay del juego online de A Way Out? En ese caso, lógicamente, necesitamos a dos personas con dos consolas o PCs, cada una en su casa, pero (y aquí está la gracia), solo hace falta que uno de los dos compre el juego. Mediante el sistema Friend Pass que incorpora A Way Out, el jugador principal puede invitar al segundo jugador para que descargue el juego completo gratis. Eso sí, ese segundo jugador necesitará que, cada vez que se inicie la partida, el jugador principal le mande un código generado al azar que le permita acceder a la partida con él y solo con él. Ojo, ambos jugadores deben tener PS Plus o Xbox Live Gold para poder jugar.

Podemos usar el sistema Friend Pass con un número ilimitado de personas, pero esas personas siempre necesitarán que les facilitemos un código para poder jugar. Una fórmula inteligente, ¿verdad? Nos recuerda a aquellos tiempos en los que Mario Kart DS nos permitía invitar a otros corredores sin tarjeta...

También queremos comentar que, en el momento de preparar este análisis, los servidores aún no estaban disponibles, así que solo hemos podido probarlo en juego local. Actualizaremos la valoración si hubiera cualquier incidencia con el juego online en las próximas horas o días.

Aclarado este punto, es importante matizar que, independientemente de que juguemos en modo local u online, casi siempre lo haremos con pantalla partida. Que ambos jugadores vean lo que está haciendo su compañero es parte crucial de la experiencia, aunque ambos personajes estén a mucha distancia o no estén cooperando entre sí.

A Way Out

Precisamente, la pantalla partida o split sceen es uno de los elementos más creativos de A Way Out, ya que va cambiando dinámicamente en función de la situación. Por ejemplo, a veces dará más espacio a un personaje cuando la acción que él esté ejecutando sea más importante, llegará a dividirse en tres cuando algún NPC importante entre en escena... Y en contadas ocasiones prescindiremos de ella para mostrar una sola imagen, cuando los héroes estén juntos, como en esta barca. Hay que reconocer el mérito de Hazelight al diseñar un sistema como este que, tras un primer minuto de confusión por nuestra parte, acaba sintiéndose como natural y casi imperceptible. Esto se conjuga con algunos juegos de cámaras muy dinámicos durante ciertas secuencias de acción (nos da que alguien en el equipo es fan de David Fincher), que hacen que no paremos de estar alerta ante los constantes cambios de la jugabilidad. Pero qué maleducados somos... ¿Todavía no os hemos presentado a Leo y Vincent?

La gran evasión

La historia de esta aventura cooperativa se centra en Leo y Vincent, dos reclusos que nunca antes habían hablado pero que finalmente acaban coincidiendo en un plan de fuga que les permita huir de la prisión y culminar su plan: acabar con Harvey, un poderoso traficante que provocó con sus tejemanejes que ambos acabaran entre rejas. Leo (cuyo rostro es el del hermano de Josef Fares, por cierto) es un delincuente de perfil más "callejero" e impulsivo, mientras que Vincent se presenta con una trayectoria más de guante blanco. Parece una persona más sosegada y cabal. Juntos, deben cooperar para salir de prisión... Pero eso solo será el primer paso de una aventura que los llevará mucho más allá y en la que hay tiroteos, persecuciones y unas pizcas de investigación.

El control es muy sencillo: los personajes pueden moverse libremente y, cada vez que haya un objeto interactivo cerca, aparecerá marcado con un punto naranja. Al acercarnos a ese punto, nos tocará pulsar un botón para utilizarlo. A veces, será necesario que ambos personajes lo hagan a la vez, así que os descubriréis diciendo a la vez "venga, a la de una, a la de dos y a la de tres". ¡No bromeamos, es importante que, si jugáis online, uséis el chat de voz! Así, la cooperación es mucho más radical y creativa que en Brothers: A Tale of Two Sons, el anterior juego de este estudio, que también dio que hablar por su jugabilidad.

Uno de los puntos fuertes de A Way Out es que el desarrollo cambia constantemente. Tan pronto estaréis huyendo en una moto como parapetándoos en un tiroteo o buscando cómo reparar una camioneta. A pesar de ello, tanto los momentos de acción como los de puzzle presentan un control muy simplificado y una curva de aprendizaje muy básica, en lo que evidentemente es un intento de que cualquier usuario, sea hardcore o no, se atreva a jugar. Este diseño tiene sentido de cara a que podamos comunicar con facilidad nuestras intenciones al segundo jugador, pero lo cierto es que los jugadores más experimentados echaréis en falta un desafío mayor. No es que el enfoque sea "casual", pero a los veteranos nos queda el poso de que se nos presenta la punta del iceberg que podría haber sido.

A Way Out

Esto también se debe a que la aventura no es particularmente larga, que digamos. Si ambos jugadores tienen un poco de experiencia, pueden completarla en unas 6 horas o 7, como mucho. Esta duración se puede alargar un poco por la constante presencia de minijuegos (podemos picarnos a lanzar la herradura, jugar al "Conecta 4" o en una máquina recreativa tipo Pong. Son extras divertidos que se agradecen, pero son relativamente simples y no alteran nada del desarrollo. Algo que es muy importante tener en cuenta de cara a la duración es que hay más de un final... Y no os decimos nada más. Haceos un favor y jugadlo hasta el final.

En cuanto al rendimiento técnico, incluso jugado en una Xbox One X o una PS4 Pro no es nada del otro jueves en comparación con bestias como Assasin's Creed Origins o God of War, pero desde luego no flaquea en ningún momento y presenta un buen equilibrio entre ofrecer un nivel de detalle realista y medir sus fuerzas para el esfuerzo extra que supone para la consola o el PC recurrir a la pantalla partida. Frente a unos escenarios más bien simples, destacan unos rostros de Leo Caruso y Vincent Moretti muy detallados y expresivos... Dentro de que son dos tíos que tienden a fruncir el ceño como seña de identidad.

Volviendo a los protagonistas, tenemos que hacer hincapié en la historia y en la relación de personajes. Todo el desarrollo está construido para que, como jugadores y como espectadores, asimilemos la evolución en la relación de los personajes. Conoceremos más sobre su pasado, sobre sus familias, sus motivaciones... Hay mucho de "bromance" en A Way Out, pero la historia no se queda en eso. En ese sentido, aunque Josef Fares ha comentado en alguna entrevista que este juego no se parece a juegos como los de Telltale Games en el sentido de que el jugador tiene más elección sobre la historia, en el fondo no es cierto. Por ejemplo, perder durante los abundantes quick time events no significa nada, ya que tendremos que repetir la acción hasta hacerlo bien. Además, la historia sigue un camino totalmente lineal y prefijado hasta ese último tramo en el que, como decíamos, podemos llegar a más de un final. Esto no es algo malo per se (de hecho, habrá quien prefiera este desarrollo más lineal y narrativo), pero no está de más aclararlo.

A Way Out

Hay ciertos momentos en los que los dos jugadores han de ponerse de acuerdo sobre el siguiente paso a dar (¿atamos a unos granjeros para robarles el coche o los distraemos para hacerlo?), pero más allá de esa variación puntual en la jugabilidad, el resultado de la siguiente escena será el mismo. En cualquier caso, estos momentos sirven para destacar la personalidad de los héroes. Hacer las cosas "al estilo Leo" implica ser más agresivo, mientras que actuar "al estilo Vincent" significa actuar con cautela y picaresca.

En cuanto al apartado sonoro, hay que destacar una banda sonora muy cinematográfica y adecuada, que no tiene ninguna partitura especialmente memorable, pero que se adapta perfectamente a la acción. Las voces, por cierto, están en inglés con subtítulos en castellano. Puede ser un freno para algunos usuarios (los diálogos son bastante comunes), pero lo cierto es que las voces son muy buenas y tiene sentido escucharlo en V.O. debido al origen (y, por tanto, el acento) italoamericano de los protagonistas, especialmente de Leo. Aun así, habría estado bien que Electronic Arts, la distribuidora del juego, hubiera corrido con los gastos de un doblaje al castellano, sí.

El precio de A Way Out es de 29,99 euros y llega tanto en formato físico como en digital, así que resulta muy apetecible para aquel que quiera probar algo diferente sin arriesgar demasiado con la cartera. Además, es la nueva cabeza de lanza de los EA Originals, una línea de juegos de Electronic Arts con un enfoque menos orientado al "blockbuster" y más a la experimentación, como ya demostró el preciso Fe.

En definitiva, A Way Out se convierte en uno de los juegos más importantes del arranque de 2018. No tiene una calidad técnica o jugable espectacular ni es tan largo o rejugable como otras aventuras... Pero aún así tiene una marcada personalidad e incluso alguna chispa puntual de genialidad. Os garantizamos que terminaréis hablando largo y tendido sobre las experiencias que viviréis en él. A fin de cuentas, ¿no es quedarse marcado en nuestra memoria el mejor objetivo posible para un videojuego?

Valoración

Parte de una idea valiente y la defiende hasta el final con un enfoque muy inteligente. Peca de ser demasiado corto y, a veces, demasiado simple en la jugabilidad, pero es una de esas experiencias que hay que probar.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Todo lo que rodea al sistema de cooperación está muy bien diseñado. Los personajes y la narrativa son muy interesantes.

Lo peor

Demasiado corto. Ciertas rutinas están demasiado "controladas" para que la historia avance y eso frena la sensación de que improvisamos la aventura.