Digital Foundry analiza Assassin’s Creed Shadows en Nintendo Switch 2 y elogia su enorme equilibrio técnico, pese a los recortes

El análisis que Digital Foundry ha hecho de Assassin’s Creed Shadows, en su versión para Nintendo Switch 2, pone de relieve lo portentoso de esta adaptación.
Con el port de Assassin’s Creed Shadows para Nintendo Switch 2, ha quedado probado que Ubisoft domina el hardware más reciente de La Gran N.
Lo hizo con una versión previa de Star Wars Outlaws; y los buenos resultados dieron una idea de lo que iban a lograr con esta nueva adaptación.
Ahora son los expertos de Digital Foundry quienes analizan los logros de este port, sus carencias, y el balance del juego más reciente de la franquicia.
Nintendo Switch 2

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Digital Foundry aplaude el port de Assassin’s Creed Shadows para Switch 2
En su análisis de Shadows, Digital Foundry dictamina que el resultado está lejos de igualar lo visto en PS5 o Xbox Series X; pese a ello, es un port ejemplar que demuestra la valía de sus creadores.
El rendimiento del juego deja claro que la base visual procede de la versión de Xbox Series S, plataforma en la que Ubisoft ya había realizado una "poda" de efectos.
El equipo ha aplicado recortes adicionales para ajustar sombras, reflejos, densidad de vegetación o calidad de texturas, siempre con la intención de conservar la esencia de esta entrega.
Una de las claves ha sido el DLSS. La técnica de reconstrucción permite elevar la nitidez final de la imagen partiendo de resoluciones muy bajas: alrededor de 648p en modo dock y apenas 400p en portátil.
De ese modo, se alcanza un nivel muy digno, que incluso supera a veces la estabilidad del reescalado TAAU de Series S, en escenas con movimiento o destrucción de escenarios.
No todo es positivo. En el modo dock, la tasa de frames es irregular, sin mantenerse en los 30 fps y con una sensación de tirones persistente en exploración y combate.
En cuanto al apartado visual, el título prescinde de elementos como el Ray Tracing o el cabello de simulación de hebras. La oclusión ambiental, las sombras y los reflejos sufren ajustes aún más severos.
La vegetación, uno de los elementos más característicos del original, reduce densidad y animaciones, lo que da lugar a vacíos ocasionales y un mundo menos vibrante.
En modo portátil, la situación mejora. La menor resolución del panel oculta mejor los recortes, la imagen es más compacta y el VRR hace un excelente trabajo de rendimiento.
A pesar de todas estas limitaciones, con Assassin’s Creed Shadows Ubisoft consigue trasladar un gran juego de mundo abierto, repleto de sistemas complejos y destrucción dinámica, a un hardware portátil sin perder su esencia.