Gamestop podría traer Tales of Hearts R a occidente

Tales of Hearts R, el remake para PS Vita de la entrega de Nintendo DS que nunca llegó a occidente, podría llegar de la mano de una exclusividad de Gamestop según su página oficial, aunque la información al respecto ha hecho una bomba de humo y sólo quedan capturas de su existencia.

La saga Tales of nunca ha sido demasiado famosa en nuestras tierras por recibir un seguimiento digno por parte de sus responsables, llegando a pasar años entre el lanzamiento de alguna de sus iteraciones en Japón y su llegada a occidente, si es que se llegaba a producir. Aunque Bandai Namco lleva un par de años luchando contra ello, malacostumbrándonos y todo podríamos decir, a Tales of Hearts R aún no se le ha visto el pelo fuera del país del sol naciente, algo que peude que cambie muy pronto.

Tales of Hearts R es el remake para PlayStation Vita de Tales of Hearts, la entrega que vio la luz en Nintendo DS en el 2008 y que nunca llegó a estrenarse en Europa. La versión para la portátil de Sony, disponible desde hace un año en Japón, trae consigo un importante lavado de cara a nivel técnico y nuevo contenido en forma de diálogos y en la incorporación de un nuevo miembro a nuestro equipo, Kalsedoni.

Los rumores sobre un posible desembarco europeo de Tales of Hearts R llegan de la mano de GameStop, en cuya web podímos encontrar la ficha del juego (ya ha desaparecido), acompañada de la etiqueta 'Exclusiva de GameStop'. Su fecha de lanzamiento suena extraña y más provisional que otra cosa: el 31 de diciembre.

Como suele pasar en estos casos, Bandai Namco aún no se ha pronunciado al respecto y todavía no tenemos muy claro si se trata de un error humano, un error informático o una broma pesada. Lo que sí es cierto es que Tales of Graces F y Tales of Symphonia Chronicles, dos títulos (tres teniendo en cuenta que el último abarca dos juegos), sí han terminado llegando a buen puerto en occidente, mientras que por otra parte Tales of Hearts R y Tales of Innocence R, ambos de PS Vita, no parece que vayan a compartir su dicha a corto plazo. Crucemos los dedos.