Reportaje

Avance de The Bureau XCOM Declassified

Por Rafael Aznar
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The Bureau XCOM Declassified, el shooter táctico que 2K Marin lleva incubando desde hace varios años, está a punto de eclosionar y llenar de larvas alienígenas el territorio de Estados Unidos. Pese a lo inesperado del ataque extraterrestre, el país del Tío Sam está preparado armamentísticamente: después de que la Unión Soviética lanzara el Sputnik, se decidió promover una organización que velara por la defensa ante un hipotético ataque comunista. Aunque el enemigo no sea el previsto, ha llegado su hora.

ACTUALIZADO 18-7-2013: Hemos incluido un vídeo en el que se puede observar el desarrollo del que hará gala el juego.

La vida discurre de forma anodina para William Carter, un agente de la CIA que fue degradado a ver pasar las horas desde detrás de un escritorio. Tras el ataque japonés a la base de Pearl Harbor, decidió alistarse en la Armada, lo que le llevó a combatir en la Segunda Guerra Mundial, en la campaña del sudeste asiático. Sus méritos le valieron para ser reclutado por la agencia nacional de inteligencia, en 1948. Sin embargo, su meteórico ascenso se tornó pronto en desgracia: en 1959, mientras cumplía un misión de larga duración en Laos, un desgraciado incendió segó la vida de su familia. Desde entonces, vive al cobijo de la bebida y sentado en un despacho.




Sin embargo, el 28 de octubre de 1962 le llega la oportunidad de redimirse. Los alienígenas invaden la tierra con aviesas intenciones y Myron Faulke, el director de un nuevo programa de defensa conocido como The Bureau, le pide a Carter que se una al proyecto, en una suerte de repetición de aquella proclama bélica de “We want you” del Tío Sam. El objetivo es de los de echarse a temblar y rezarle mil oraciones a la deidad a la que más devoción se le profese: eliminar la invasión extraterrestre y ocultar su existencia a la sociedad. Carter acepta la oferta y ahí es donde comienza The Bureau XCOM Declassified, un título que alunizará en PS3, Xbox 360 y PC el 23 de agosto.

Reconversión industrial: de la estrategia al shooter

XCOM fue un destacado juego de estrategia, aparecido para PC en 1993. El planteamiento era tan corriente como hacer frente a una invasión alienígena, pero las refriegas eran de lo más desafiante de la época. Casi dos décadas después, 2K se ha tomado muy en serio el reto de resucitar una saga que había quedado en estado de criogenia. En 2012, vio la luz el genial Enemy Unknown, una adaptación del clásico a los tiempos modernos; un año después, llega The Bureau, una reinvención de la marca que abraza el género del shooter, sin olvidarse del todo de su ADN estratégico.

Conviene destacar lo bien que se le da a 2K auspiciar shooters especiales que se escapen de la cotidianidad que lastra al género de los disparos desde hace años. Franquicias como Bioshock, Borderlands o The Darkness dan cuenta de ello, junto con títulos aislados como Spec Ops: The Line. En este caso, el encargo de darle una vuelta de tuerca a la marca XCOM le ha correspondido a 2K Marin, el estudio que firmó Bioshock 2.


El juego que nos ocupa fue anunciado en el E3 de 2010 y, desde entonces, ha habido diversos vaivenes en su proceso de manufactura. Inicialmente, iba a ser un shooter en primera persona de nombre tan difuso como XCOM. En ausencia de un subtítulo identificativo, para diferenciarlo del Enemy Unknown de Firaxis, muchos añadían la apostilla de “a secas”. Desde entonces, hubo un largo silencio en torno al título, con varios retrasos, hasta que en 2013 resurgió de las profundidades mediáticas para bañarse en aguas bautismales y adoptar una nueva denominación: The Bureau XCOM Declassified. No fue el único cambio, pues el regreso a escena se produjo con forma de shooter en tercera persona.

El mejor ataque es un buen parapeto

El desarrollo del juego recordará, en cierta medida, a Gears of War, Mass Effect o Uncharted, pues los disparos y la búsqueda de coberturas compondrán la piedra angular del edificio. Ahora bien, todo será mucho más pausado, ya que, en buena medida, se mantendrá el componente estratégico típico de la saga. Ese aderezo táctico se traducirá en una experiencia diferente a la de otros shooters.


En todo momento, nos acompañarán dos soldados, a los que podremos dar órdenes, gracias al sistema Battle Focus. Cuando lo activemos, la acción se ralentizará hasta casi congelarse la imagen, lo que podremos aprovechar para indicar a los compañeros a qué punto queremos que se muevan, a qué blanco deben disparar o qué habilidad especial conviene que usen. Eso sí, aunque la acción transcurrirá a cámara superlenta, convendrá darse prisa en dar las órdenes, pues no se detendrá del todo y los enemigos podrán seguir disparándonos. Del mismo modo, no se podrá ir a lo loco, pues los alienígenas tardarán poco en convertirnos en un colador y, para más inri, no habrá regeneración de salud instantánea (sólo podremos usar un spray curativo cada cierto tiempo).



Podremos elegir entre cuatro clases de soldados para que nos acompañen, cada una de las cuales dispondrá de unos determinados poderes. El ingeniero podrá desplegar torretas láser, lanzar minas o dispersar a los enemigos mediante un flash. El comando podrá provocar a los enemigos para atraer la atención sobre sí, así como proyectar pulsos electromagnéticos. El soldado de reconocimiento será especialista en ataques a larga distancia y dispondrá de invisibilidad, para infiltrarse. Finalmente, la clase de apoyo será muy útil para la retaguardia.


Una de las características clave de The Bureau XCOM Declassified, siguiendo la idiosincrasia de la saga, es que los compañeros podrán morir en combate. Si eso sucede, lo mejor será buscarles pronto una tumba en un camposanto, porque no habrá posibilidad de resucitarlos. Además, eso nos obligará a reclutar a otros soldados, para entrenarlos desde cero (irán obteniendo las habilidades especiales a medida que suban de nivel), con el consiguiente lamento.

Medicina plúmbica para subsanar la infección

Como es habitual en el género, las armas de fuego serán las grandes protagonistas del juego. Dispondremos de diversas herramientas de la época, como el rifle M14, la escopeta M1893 o el fusil de francotirador M1903-A4. Por supuesto, también podremos arrebatar las armas a los extraterrestres y emplearlas contra ellos.


Habrá un sistema de experiencia, con diez niveles totales de progresión. Así, poco a poco, obtendremos habilidades especiales como la de hacer levitar a los enemigos, la de desplegar drones o la de controlar la mente de los aliens para que se ataquen entre ellos. En algunos casos, habrá ramificaciones que obligarán a elegir entre unas mejoras u otras.


Respecto a las misiones, las habrá de cuatro tipos. Las primeras serán las “major operations”, que equivaldrán a las misiones obligatorias para que el hilo argumental avance. Las segundas serán las misiones “News From the Front”, que ayudarán a contextualizar el ataque alienígena en diversos enclaves de Estados Unidos. Las terceras serán las típicas misiones secundarias. En cuanto a las cuartas, serán encargos que podremos asignar a nuestros soldados para que vayan por su cuenta y que, así, suban de nivel, de un modo similar al de la saga Assassin’s Creed.


Por lo pronto, nosotros hemos podido jugar las dos primeras misiones de la aventura. En la primera, había que huir del Redstone Mountain Research Center, una base del Departamento de Defensa que era atacada por los alienígenas. No quedaba otra que huir, mientras sorteábamos enemigos y decenas de cadáveres desperdigados por todo el complejo militar. En la segunda misión, el escenario variaba notablemente, pues tocaba investigar un avistamiento en un campus universitario.

Narrativa histórica de la Guerra Fría

The Bureau XCOM Declassified concederá una gran importancia al argumento. De hecho, 2K Marin ha optado por prescindir de modos multijugador y fiarlo todo al modo Campaña. Dentro del marco de la saga, el título será una precuela, pues estará ambientado en 1962 y permitirá conocer el origen de la organización XCOM, que en juegos previos era ya un ente más global y futurista. No obstante, pese a estar aún en pañales, la organización ya dispondrá de una versión inicial de la famosa base que vimos en Enemy Unknown, por cuyas estancias (despachos, enfermería, sala de control) podremos pasearnos libremente.


El componente humano tendrá un gran peso, no sólo por el dramático pasado de William Carter, sino también por la presencia de ciudadanos infectados, que podrán ser tanto hostiles como pacíficos. En muchas conversaciones, tendremos la posibilidad de elegir entre diferentes opciones de respuesta. Por lo general, podremos optar entre ser bordes o ser comprensivos con el interlocutor, al estilo de Mass Effect. No sabemos hasta qué punto tendrá incidencia sobre el devenir de la historia, pero la idea puede dar mucho de sí.


La ambientación del juego será otro de los puntos clave. Al desarrollarse en los años 60, en plena Guerra Fría entre Estados Unidos y la URSS, habrá infinidad de referencias a la época. Así, encontraremos retratos de John Fitzgerald Kennedy, proclamas anticomunistas, música de jazz… De hecho, la creación del Bureau será consecuencia del lanzamiento del satélite Sputnik por parte de la Unión Soviética, en un tiempo marcado por el concepto de la “destrucción mutua asegurada”, alusivo al miedo a una guerra nuclear que podía suponer el fin para las dos superpotencias mundiales.

Imágenes del pasado, en alta definición

El apartado estético de The Bureau XCOM Declassified estará imbuido siempre por un filtro que nos dará la impresión de haber viajado en el tiempo, hasta los años 60. Pese a ello, habrá una considerable continuidad visual del interfaz respecto a lo visto en Enemy Unknown. Por ejemplo, además de los enemigos, que serán viejos conocidos (sectoids, mutons, drones), cuando usemos el sistema Battle Focus, los escudos que muestran los lugares de cobertura, los porcentajes de tiro o los colores de las siluetas enemigas tendrán una apariencia muy similar a la que presentaban en el juego de Firaxis. No es casualidad, pues 2K Marin ha estado en contacto con el estudio de Baltimore para estos menesteres. También habrá algún que otro “autoguiño” a Bioshock 2, en la estética de algunos menús. Por lo que hemos probado hasta ahora, gráficamente, el juego cumple. Sólo hemos notado algo de “tearing” en los compases iniciales de la aventura. El juego no hace grandes alardes, pero tampoco desentona.



William Carter ya nos espera con impaciencia en su despacho del Bureau. Los alienígenas se han emperrado en conquistar la Tierra, pero este rudo agente de la CIA tiene cargado el trabuco para mandarlos de vuelta al espacio. El 23 de agosto será el Día D para los que se quieran unir a su noble causa. Ni en la URSS ni en Vietnam, en 1962 el gran enemigo de los Estados Unidos estaba en su propio territorio y su aspecto no era humano, precisamente.

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