Reportaje

Demon´s Souls - Análisis retro

Por Martín Amechazurra Falagán
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Demon´s Souls inició una saga que nos ha traído muerte tras muerte, y que luego ha evolucionado en títulos como Dark Souls o Bloodborne.

Demon´s Souls, el antecesor de Dark Souls (uno de los mejores juegos de rol) y primer juego de la serie "Souls". Fue lanzado en febrero de 2009 para PS3 y a mediados de 2010, llegó a Europa. Inspirado por títulos anteriores de FromSoftware, como los juegos de la saga King´s Field, Demon´s Souls nos envía al oscuro reino de Boletaria para tratar de salvarlo de los demonios que lo asolan... si sobrevives para contarlo.

Influenciado por otros juegos como Ico y Dragon Quest, o mangas como Berserk y JoJo´s Bizarre Adventure, Hidetaka Miyazaki pretendía darle una vuelta de tuerca a la saga King´s Field y crear un producto fresco. Miyazaki consideraba que la dificultad de su juego no tenía la intención de frustrar al jugador, o convertir en imposible su tarea, sino transmitir la sensación de peligro y tensión que contenía el mundo a la jugabilidad de éste. De esta manera, morir era el comienzo, pero cuando derrotabas al jefe que te mataba siempre, la victoria era mucho más dulce.

La trama seguro que le suena a más de uno. El reino de Boletaria ha sido rodeado por la niebla y nadie sabe qué es lo que ocurre dentro de ella. El protagonista es enviado para acabar con los problemas de este reino y tendrá que recolectar las almas de demonio (Demon´s Souls) que poseen los diversos jefes del juego para poder llegar hasta El Anciano y salvar al reino. Explorar, derrotar a los jefes y vencer al malo final. Si fuera tan fácil hacerlo como decirlo...

Uno de los puntos fuertes del mundo de Demon´s Souls es su ambientación y la gran cantidad de información que se podía encontrar sobre el reino. Sus escenarios oscuros e impresionantes van ligados a la dificultad del juego y te mantienen en tensión en todo momento. En definitiva, crea una experiencia que te atrapa. Desde los NPCs hasta los jefes finales, todos los elementos del juego tejen un mundo común donde parece que todo pretende matarte (y la mayoría de las veces es así).

Otro punto a tener en cuenta es la manera en la que el título de FromSoftware jugaba con nosotros. Seguro que más de uno ha derrotado una y otra vez al Ídolo de los necios sin matar antes al acólito que lo revivía (el cual encima trataba de engañarte si le hablabas). ¡Y no hablemos de Yurt! Este "amable" personaje, al rescatarlo, te devolvía el favor matando a todos los NPCs que hubiera en el nexo, si no le matabas antes a él. Demon´s Souls disfrutaba sorpendiendo al jugador y te convertía en el responsable único de tus logros (o fracasos).

Pero por encima de todo, lo más importante de Demon´s Souls era el personaje. Nada más empezar el juego podíamos modificar la clase y los atributos del protagonista a nuestro antojo. La manera de jugar cambiaba enormemente según lo que eligieras. Con el personaje como eje de la aventura, había que tener cuidado con elegir correctamente las armas y el equipamiento que mejor encajaran con el arquetipo que habíamos creado. Obviamente, no te sirve de nada tener un guerrero con armadura pesada si vas a luchar desde lejos con el arco.

Y ésto nos lleva a los combates. Luchar en Demon´s Souls era algo que requería paciencia. Si te lanzabas de frente a luchar con lo primero que vieras, lo más probable es que eso fuera lo último que vieras. Había que tener en cuenta el tipo de enemigo al que te enfrentabas y la estrategia a utilizar, además de ser consciente de los atributos y cualidades de tu personaje. No es muy buena idea enfrentarse desde lejos a un mago si eres un guerrero con espada, por ejemplo. Si te los tomabas a la ligera, hasta el combate más sencillo podía acabar contigo.

El mundo (Y el personaje) también cambiaban según tus actos o tus logros. Esto era conocido como las tendencias. Si morías a menudo y te dedicabas a matar NPCs, la tendencia del mundo se volvía negra, haciendo todos los combates más difíciles pero con mayores premios. Por otra parte, matar a los fantasmas que te invadieran y a los jefes, o derrotar a ciertos enemigos que sólo aparecían con una tendencia negra pura, te permitía alcanzar una tendencia de mundo blanca, con enemigos más sencillos pero peores tesoros. La tendencia del mundo determinaba ciertos eventos que, unidos a la tendencia personal del personaje, podían darte objetos únicos y especiales.

Además, el mundo estaba conectado siempre con el de otros jugadores... si así lo deseabas. Durante los viajes por Boletaria, uno podía encontrar mensajes dejados por otros personajes en los que avisaban de peligros, o la mancha de sangre que poco antes había sido un jugador vivo. También podíamos ver fantasmas, que representaban a otros jugadores que estaban en la misma zona que tú. Con ello, los jugadores podían decidir unirse al mundo de un fantasma para ayudarle en su aventura usando una piedra azul... o acabar con él para recuperar tu cuerpo si usabas la piedra negra en Soul Form.

El primer título en la serie "Souls" es una de las joyas de la generación pasada. Si bien Sony no supo ver el potencial del juego en un primer momento, su salida de Japón resultó ser un éxito que inspiró la creación del genial Dark Souls. Tras el éxito de Bloodborne el año pasado, FromSoftware nos trae la siguiente entrega de su saga más emblemática, Dark Souls 3, el día 12 de abril de este mismo año para PS4, Xbox One y PC. ¡Aquí tenéis nuestro avance de Dark Souls 3! ¿Estáis preparados para morir?

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