Luke Cage Netflix Critica
Reportaje

Luke Cage temporada 1 - Crítica de la serie de Marvel y Netflix

Por Jesús Delgado
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Luke Cage se ha estrenado ya y, tras verla entera, os traemos la crítica de la nueva serie de Marvel y Netflix protagonizada por Mike Colter, Simone Missick, Mahersala Ali y Alfre Woodard sobre el superhéroe conocido como Power Man

Luke Cage ha aterrizado en Netflix. Como os prometimos, tras verla al completo, procedemos a presentaros nuestra crítica de esta serie de Marvel y Netflix que ocurre cronológicamente tras los hechos narrados en la segunda temporada de Daredevil y la llegada del Punisher. La serie de Luke Cage sigue las peripecias del héroe que da nombre al programa y que está interpretado por Mike Colter. Cage será el superhéroe que llega a Harlem para sacudir los cimientos y "sacar la basura" del barrio. 

Como recordaréis este personaje se presentó en la segunda serie de Marvel y Netflix, Jessica Jones. En dicha serie se revelaron algunos detalles sobre su pasado, aunque este y su relación con su difunta esposa Reva solo fueron explorados en la superficie. El motivo de esta falta de desarrollo se encuentra precisamente en la serie que nos ocupa y que acabar por exponer todo cuanto hemos de saber de Cage.

Así, Luke Cage arranca tras su último encuentro con Jones, con Luke habiéndose trasladado a Harlem, en donde sobrevive con trabajos de poco lustre mientras trata de pasar desapercibido. Para ello, vive como un currito anónimo, pasando bajo el rádar para que nadie sepa de su existencia. Sin embargo, cuando el crimen organizado y la luchas entre bandas acaben por salpicarle a él y a sus allegados, Cage habrá de salir de las sombras y luchar contra el mal que corrompe el emblemático barrio de Nueva York, enfrentándose al líder mafioso de la zona: Cornell "Cottonmouth" Stokes

Y hasta aquí la premisa de la serie. La crítica os la vamos desbrozando en los siguientes epígrafes. 

La serie del "Héroe de Alquiler"

Para empezar hemos de apuntar varios detalles importantes de Luke Cage. Es primero de ellos es un enorme interrelación con el resto de series de Netflix y también con las películas. A diferencia de sus antecesoras, Luke Cage tiende cables con todo: con Jessica Jones y Daredevil (ojito a los cameos y los guiños a estas series) y a su vez con las películas llamando a los héroes por su nombre, Tony Stark (e Iron Man), Thor, Capitán América, etc... Esto significa que, finalmente, los problemas entre la división de cine y televisión parecen haberse solventado y que al final iremos a algún tipo de convergencia, aunque sea lejana. Eso sí, no esperéis que todos estos héroes alguna vez estén juntos. 

Estas menciones, claro, implica una ausencia de total de complejos. De hecho, Luke Cage no tienen ningún miedo en todo su desarrollo en señalarnos que estamos en una serie ambientada en el mundo de los superhéroes "pero a pie de calle". Esto implica que los "súpers" están de alguna manera asumidos como recursos existentes en este mundo, aunque aún no aceptados por la población. Con esta idea, la serie de Cheo Hodari Coker (productor y creador del show) no tienen ningún problema en mezclar drama humano con elementos sobrenaturales.

Todo ello, no en vano, bebe de los cómics originales de Luke Cage, partiendo de una premisa parecida a la de los cómics de los 70 (de los que os hablamos en el artículo dedicado a la historia de Luke Cage). Buena parte de la estética y planteamientos de esta historia se debe precisamente a la etapa original del héroe. Ahora bien, sus presupuestos visuales y estéticos son más actuales que retro. Lo cual no implica que no veamos en momentos puntuales, a modo de easter eggs, a Luke con su look setentero de camisa amarilla chillona, o a Misty Knight (Simone Missick) con su traje rojo y el pelo afro. Y ya os avisamos que no son los únicos guiños al cómic. Motes y referencias a las tramas originales son algo habitual a lo largo de toda la temporada. Si los pilláis todos seréis unos fieras.

Detalles de vestuario y de escenario, no lo olvidemos, hacen referencia también a estos cómics. Hay cierto look retro, buscado expresamente, con el fin de hacer referencia a la serie-B. Esto, aunque os pueda parecer cutre, es sencillamente genial. De hecho, cuando veais el traje de Diamondback no penséis que es cutre. Fijaos cómo parece la serpiente de la que toma nombre y cómo era su aspecto en los cómics. Y algo parecido deberíais hacer cuando veáis cómo Luke recibe sus poderes. 

Paralelamente, y debido a que se toma el cómic como referencia, la serie se aleja de las otras series de Netflix cambiando el escenario y la temática. De este modo, al igual que el cómic original, la serie entra dentro del género de blaxploitation, como obra moderna y actual de este. A su vez, esta temática implica que el escenario, Harlem y sus habitantes, son a su vez un protagonista importante de la trama, con vida propia y que refleja una realidad social, propia del contexto en el que se mueve el héroe. 

Y como la blaxploitation no solo se refiere a moda y a cine, sino también a música, Luke Cage se apoya sobre una potente banda sonora. De hecho, uno de sus puntos fuertes es precisamente éste, el cómo los temas musicales sirven para dar ambiente y atmósfera a escenas y momentos claves. Cabe destacar, como os contamos en el artículo en el que os dábamos ideas para ver Luke Cage, que precisamente muchas secuencias musicales se grabaron y son actuaciones en directo, realizadas expresamente para la serie. ¡Un lujazo que no debemos perder de vista, ni de oído! La selección de temas funk y soul son una auténtica gozada, demostrando el alma melómana de sus productores. 

Pasión sobre discurso

Dicho todo esto, hemos de admitir una cosa. La historia es posiblemente la más floja hasta la fecha. Por un lado adolece de cierta ingenuidad que tan solo no perdonarán los más estrictos e intransigentes críticos, que se olvidan que esto es una serie de superhéroes destinado a entretener  no un drama de realismo checo con ínfulas historiográficas y artísticas. La serie se permite ser condescendiente e inocentona en ciertos aspectos. En buena medida porque Luke Cage no quiere ser una historia oscura, sino un relato de esperanza. No en vano, bastante dura es la vida en el barrio de Harlem, como para encima añadirle más dosis de drama innecesario, el opio para los amantes de la trilogía "adulto, realista y oscuro". Después de todo, no olvidemos que esto va de un "hermano" a prueba de balas y con la fuerza de una bola de demolición. Un protosuperman negro que resuelve los problemas del barrio a mamporros, tras haber pasado por una "silla eléctrica" que le dio sus poderes y que esta premisa ya es durita de por sí, con una lectura soterrada que os dejamos a vosotros mismos analizar. 

Ahora bien, según os decimos esto, también os decimos que la serie se articula con una inteligencia soberbia. De hecho, parece dos series en una. Una primera parte que llega hasta el capítulo 6, que bien podría servir de conclusión, y una segunda que se enmarca entre el episodio 7 y el 13. De hecho, esta idea, más que les pese a algunos, huele a distancia a la escuela de los cómics, dividiendo la serie en dos grandes arcos argumentales. Este recurso hace muy fácil  su visionado. Ya que al dividir en dos la serie, a pesar de la interrelación de sendas tramas, permite al espectador ir digiriendo las pistas y los detalles de la historia, sin atragantarse. Que, además, el ritmo no decaiga en ningún capítulo y que no haya ni un solo episodio accesorio o innecesario, demuestra un gran saber hacer por parte de sus guionistas y productores. 

Además, Luke Cage también marca una diferencia frente a Jessica Jones y Daredevil. El género y el tema. Jessica Jones fue una drama de detectives protagonizado por una mujer, en el que se daba inversión de roles. Daredevil es, en cambio, una serie de policías y abogados, con un vigilante enmascarado que lucha contra el crimen. Luke Cage es, en cambio, el hombre que públicamente desafía con sus poderes y su carisma a los políticos corruptos y a los gangs... empresarios. Este cambio, por cierto, debemos buscarlo en la comparativa de openings también. Si os fijáis en la siguiente galería, con cada secuencia de intro, el color, la música y las imágenes ya nos indican sobradamente el tono de la serie y qué podemos esperar de ella. 

Otro valor de la serie es su elenco, una autentica maravilla que defiende la historia con uñas y dientes. Desde Mike Colter (la mejor elección posible para Luke Cage) hasta Alfre Woodard o Theo Rossi (una pareja de secundarios y antagonistas de lujo), tenemos un reparto que nos hace dar palmas gracias a sus interpretaciones. A saber: La aparición de Rosario Dawson hace que el atractivo de la serie aumente varios grados y ya ni hablemos de Mahersala Ali (Cottonmouth) o Erik LaRay Harvey (Diamondback), unos villanos con unas motivaciones bien definidas y unos papeles en el drama muy bien llevados. ¿Y qué decir de otros grandes como Frank Whaley o Frankie Faison (el celador Barney de las películas de Hannibal)? Lo dicho, un reparto que nos deja de piedra con su trabajo y su presencia.

En parte, por cierto, hemos de señalar también que esta brillantez de reparto se debe a la enorme coralidad de la serie. Frente a las otros títulos de Netflix y Marvel, Luke Cage ha apostado mucho más por mostrar todos los puntos de vista posibles, no centrándose casi en exclusiva en el héroe. La trama ahonda en el pasado, la motivación, la ambición y la psicología de casi todos los personajes. Hasta los secundarios quedan bien perfilados, no siendo meras comparsas de ese señor que va repartiendo tortas a los malos. 

Un detalle que tampoco hemos de pasar por alto, y aquí nos vais a permitir hacer un inciso, es el tema de la problemática social. Como muchos sabéis y si habéis leído ya algunas críticas, se ha acusado a Luke Cage de no tratar temas de violencia racial y los problemas sociales de Harlem. Esto es falso. Luke Cage los trata, pero no ahonda ni se regodea en ellos. Como os decimos antes, estamos ante una serie de superhéroes con un tono más o menos elaborado, pero no es The Wire. Su fin no es es el de hablar únicamente de policías disparando a ciudadanos latinos y negros ni de denunciar esta realidad, aunque este tema está integrado de manera implícita y explícita en el discurso. En su lugar cuenta una historia de un superhéroe que vive día a día en este realidad social.

Finalmente, y casi acabando, hemos de adelantaros que Luke Cage no es del todo autoconclusiva. Deja montones de cabos sueltos a posta. Tiende puentes con la próxima serie de Netflix, Iron Fist, y deja pistas para que elucubremos acerca de la trama de Los Defensores (la mini-serie que reunirá a los cuatro héroes de cada serie). Aunque, eso sí, su conclusión os dejará sorprendidos, ya que para nada supone el final de las peripecias del héroe y cuenta con algún giro agridulce. Ahora, según os decimos esto, también os señalamos que los más comiqueros esperamos que todo esto nos conduzca a una próxima serie que no solo siga los pasos del héroe. Ya que pensamos que molaría que convergiera con Iron Fist, confluyendo en una serie común que nos muestre a los Héroes de Alquiler (el dúo formado por Luke y Puño de Hierro en los cómics), como héroes al servicio de quien requiera su ayuda, a cambio de un pequeño estipendio. ¿Molaría o no una serie de ambos?

Luke Cage y Iron Fist
Que levante la mano quien quiera ver esto en Netflix

 

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