Reportaje

Transformers: Robots in Disguise - Review de un cómic que tenéis que leer

Por Jesús Delgado
-

Transformers: Robots in Disguise es uno de los cómics mejor valorados de EEUU, junto a su serie hermana Transformers: More than meets de Eye. ¿Queréis conocer las bondades de esta colección de Planeta Comic que resumismos cómo "House of Cards + Homeland + Transformers"?

Hace unos años, con motivo del lanzamiento de Transformers 4, más conocida como Transformers: La era de la extinción, os propusimos una guía de lectura sobre Transformers y los cómics que Planeta Cómic lanzaba en nuestro país. Ahora, un par de años después, os proponemos a hablar de una de las dos colecciones de cómic que actualmente se editan en nuestro país y que correponden a una de las dos series que a su vez sigue publicando IDW en EEUU. Nos referimos a Transformers: Robots in Disguise (Transformers: Robots Disfrazados).

 

Ya empezará aquel en plan "Buah, Jesús. ¿Cuánto te ha pagado Planeta para ésto?" y aquel de más allá también dirá "Esto de Transformers me huele a ***da, las películas las odio, jo***". Si os identificáis con este tipo de lector, os pido que tengáis paciencia y que me dejéis explicar porque, amigos, esto que os vengo a proponer hoy es mandanga de la buena. Y es que Transformers: Robots in Disguise es, con diferencia, uno de los mejores cómics que llegan a nuestro país desd EEUU. Y no, no os estoy intentando vender la moto, sino recomendaros un cómic de buenísima lectura que mezcla guiones elaboradísimos (casi me atrevo a compararlo con el Capitán América de Ed Brubaker, casi) con lo mejor de la infancia de muchos: Los Transformers.

Y es que con Transformers: Robots in Disguise (y su serie hermana, Transformers: More than meets the eye) lo que tenemos es una redefinición por completo del paradigma de los robots de Hasbro. En Robots in Disguise ya no es simplemente "Decepticons" contra "Autobots" y Megatron contra Optimus, día tras día, destruyendo ciudades o luchando por el bien y la justicia o sencillamente para que los padres les compren los juguetes a los niños. Olvidaos de lo que conocíais. Todo ha cambiado. Y es que Robots in Disguise es un nuevo comiezo, que arranca tras el tomo de Renacimiento, revelando una sociedad de robots de postguerra, centrándose en el conflicto político de Cybertron después de que la escalada bélica haya tocado a su fin y se haya impuesto una candente e inestable paz. Trasladad un contexto de Guerra Fría a un tono de ciencia ficción y os estaréis acercando al tono del cómic. 

House of Cards + Homeland + Transformers

Cada vez que veo a alguien exigiendo que todos los personajes de nuestra infancia deban adaptarse a nuestra edad, volviéndose oscuros y adultos, una de las cosas que suelo responder, medio en broma medio en serio, es: "Vale, pues hagamos un Pato Aventuras con el tono de The Wire, con Tío Gilito explotando a trabajadores del Tercer Mundo, Rosita con problemas de alcoholismo y de pareja, Juanito gay y militando en el Partido Republicano, mientras Jaimito y Jorgito tratando de despuntar en el complejo mundo de las productoras musicales entre drogas y orgías con zarigüeyas raperas". Sí, reiros ahora, pero como a Disney le mole la idea, veréis quién es aquí el visionario.

 

¿Pero por donde iba? ¡Ah, sí! Dibujos animados oscuros y adultos. Bueno, amigos, pues los de IDW me debieron de oir muy alto (y en retrospectiva), porque algo así es lo que pasa en Transformers: Robots in Disguise, una serie en la que las peleas de robots se mantienen, pero  lo verdaderamente importante vienen siendo las puñaladas traperas y el ansia de poder, además de los retorcidos métodos que sus personajes utilizan para aferrarse a él. ¿Os acordáis de Starscream, el segundo al mando de Megatron en los dibus de los ochenta? ¡Que tío más trepa, miserable y cobarde! ¿Eh? Ahora imaginároslo haciendo carrera política EN SERIO. Efectivamente, un fuera de serie, digno alumno de la escuela del congresista Underwood. 

La premisa de la historia gira aprovecha el armisticio de la guerra entre Autobots y Decepticons, proponiendo que todos los robots de Cybertron regresan a su planeta con el fin de recuperarlo. Optimus Prime se ha ido y se ha dado por muerto a Megatron, facilitando una transición democrática (Cybertronianos... Megatron ha muerto. Perdón, no he podido evitarlo). En este contexto, se erige un gobierno provisional que debe lidiar con los criminales de guerra, proveer a la población civil de infraestructuras y servicios básicos y, de paso, prevenir que la guerra vuelva a iniciarse. Esto, claro, no es nada fácil, con rencillas de siglos de edad, problemas sociales que venían de antes de la guerra, un antiguo sistema de castas que aún escuece a los cybertronianos a pesar de su desuso y, por supuesto, los radicalismos y la militancia política que siempre sigue viva, alimentada por los mutuos reconres. Esto implica que aún veamos a unos defenciendo aún la causa de Megatron, otros culpando a Optimus, aquellos de más allá exigiendo el cambio político inmediato... y mientras el planeta aún en ruinas y un consejo "regente" que en vano trata de que la guerra no vuelva a empezar de nuevo. 

Este escenario propicia pues una serie de tramas de contenido complejo y elaborado, salpicado de intrigas palaciegas que hacen que la serie mezcle el drama político-histórico con el género de espías y policiaco con la ciencia ficción. Pero, ojito, que sean robots (luego haya ausencia de sexo), no significa que el discurso no llegue a ser fuertecito en más de un momento. Y, por mucho que se incida en la funcionalidad y resistencia de estos seres sintéticos al castigo, las barrabasadas que se llegan a hacer los unos a los otros están muy al nivel de series como Juego de Tronos o Vikings. ¡Ríete tú del águila sangrienta, que aquí se hacen cosas casi peores! Sirva como ejemplo, sin haceros SPOILERS, el retcon del origen de Shockwave, uno de los decepticons más emblemáticos de la serie original y que en estos cómics gana un peso enorme, da mucha mucha grima, debido a sus escatológicas connotaciones. 

Precisamente, una de las virtudes a su vez de esta serie son los flashbacks con los que se constriuye. Este recurso sirve para que el lector conozca lo que pasó antes de la guerra y lo que condujo al enfrentamiento, facilitando un punto de arranque de la serie desde el tomo de Renacimiento o del primero de esta colección. De este modo, vemos que ni los chicos de Optimus eran tan buenos, ni los Decepticons carecían de motivos para dar un golpe de estado e iniciar la guerra civil. Este tratamiento ha sido desarrollado con una maestría, nivel de detalle narrativo y tino que sorprendentemente ha logrado construir el guionista principal de la serie: John Barber, quien demuestra no solo un extenso conocimiento de los mitos de los Transformers, sino también una lucidez extrema a la hora de reinventarlos. 

 

Paralelamente, también hemos de hacer mención al dibujante principal de la serie: Andrew Griffith, cuyos diseños (atención) se basan en los que hemos visto en los juegos Guerra por Cybertron y Caída de Cyberton. Esto implica un altísimo grado de fidelidad de los personajes respecto a la estética de la G1, los dibujos y los videojuegos. ¡Más aún! El autor respeta la individualidad de los personajes, lo que implica que incluso en cuadros generales nunca veremos dos robots iguales. Con él todos los transformers son distintos, con sus propios colores y atributos (a ver si se entera de una vez Michael Bay....)

En resumen, que con Transformers: Robots in Disguise tenéis una de las mejores series de cómics del momento, también de las más atrevidas y de las más extrañas debido a su no menos peculiar mezcla de temas y protagonistas. Hacednos caso, no os arrepentiréis. 

Cybertron Oscuro

No nos vamos a ir sin antes hablar del próximo crossover que se ha presentado en el último y tercer volumen que se ha publicado en España. Transformers: Robots in Disguise vol. 3. En este tomo se inicia el crossover Cybertron Oscuro, en el cual convergerán la presente serie y la otra, More than meets the Eye. Ambas series (de tonos diametralmente opuesto) confluirán dando sentido a las respectivas tramas de cada serie, suponiendo también un cambio de registro de cara a futuros números. 

 

No os vamos a hacer SPOILERS, pero básicamente la situación obligará a Decepticons y Autobots a abandonar su desconfianza inicial y a tener que colaborar contra un enemigo común, el cual es uno de los causantes lejanos de la Guerra, ya que su política fue la desencadenó el conflicto, alimentando siglos y siglos de desigualdad social entre clases. Por otro lado, el citado Shockwave será una de las piezas claves de esta historia, que supondrá además el regreso de Optimus Prime como personaje central de la serie en un futuro. 

Más aún, la serie se permite tantas libertades y sorpresas que tras este crossover un personaje icónico cambiará radicalmente de lealtades, convirtiéndose en uno de los protagonistas principales de una de las dos series en actiuvo. No os damos más detalles, pero os dejamos el enlace al SPOILER aquí para no aguaros la sorpresa. Solo os diremos, para finalizar, que esta trama que nos viene es uno de esos crossovers que los lectores de cómics pueden considerar como autentica delicatessen y que si levantaron las ventas en su momento en EEEUU fue por la intensidad de su historia, más que a una arguia marketiniana bien elaborada. 

Más información Planeta Comic

Lecturas recomendadas