Análisis

Análisis de Broken Age Acto 2

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: PC

Broken Age Acto 2 llega al fin para presentar más árboles parlantes, cabezas crecientes y tenedores afeminados. Vamos, lo que todos esperamos de una buena aventura gráfica, ¿no? Marchando un análisis con extra de glaseado.

Ha tardado meses en llegar, pero al fin tenemos aquí la conclusión a Broken Age Acto 1. Como recordaréis, este juego fue el fruto de la exitosa campaña de crowdfunding orquestada por Tim Schaffer y su equipo de Double Fine, con la intención de traer de nuevo a la palestra las aventuras gráficas point and click de toda la vida.

Broken Age Acto 2 arranca justo donde acababa el primer acto (en ese sentido, os recomendamos que no sigáis leyendo si aún no lo habéis completado, para evitar spoilers), con Shay y Vella absolutamente desconcertados... ¡Y con sus "entornos" intercambiados! Así, ahora es Shay quien tiene que explorar Montilusco y Nubaleda, mientras que Vella se queda en el interior de la nave. ¿Cómo escaparán y qué misterio hay realmente detrás del monstruoso Mog Chothra? En eso se centra la conclusión de la aventura, que os llevará otras 4 horas de juego... O quizá más, porque la dificultad mete el turbo en esta propuesta.

Con la ayuda de mis hexipals

Aunque, en principio, nos movemos en los mismos entornos que en al Acto 1, la cosa ha cambiado bastante, hasta el punto que nos encontramos con algún que otro personaje nuevo y sorprendente (nooo, no lo desvelaremos, tranquilos) o veremos cómo otros viejos conocidos cambian bastante su papel en esta entrega. Un ejemplo es Curtis, que se ha "jubilado" de su papel de amante de la madera y ahora quiere crear figuras metálicas.

El reencuentro con estos personajes agrada mucho al principio, pero también tenemos que reconocer que nos ha decepcionado un poco la falta de novedades tanto en el plantel de secundarios como, sobre todo, en los escenarios. No os preocupéis, Broken Age Acto 2 está plagado de puzles y conversaciones memorables... Pero se ha perdido un poco de factor sorpresa.

Por suerte, se ha cedido más protagonismo en los puzles a la presencia de los hexipals. ¿Los recordáis? Son esos hexágonos que cuidan de la nave y tienen esa cara sonriente que da ganas de achuchar. Miradlo, miradlo. ¡Aaaay, qué mono!

Dificultad por las (zapa)nubes

Construir una historia en torno a una serie de puzles que estén bien conectados entre sí es tanto una labor de ingeniería como un arte. De eso sabe un rato largo Tim Schaffer, que lleva demostrando su buen hacer desde los tiempos felices de Lucasarts. Pero también ha demostrado (como recordaréis con el reciente Grim Fandango Remastered) que tiene una mente perversa como pocas, capaz de idear algunos puzles de esos que te agotan las neuronas. Broken Age Acto 2 eleva el listón de la dificultad respecto al Acto 1, el cual resultaba relativamente asequible.

El principal cambio está en que, ahora, algunos puzles conectan la historia de Shay y Vella. Así, puede que haya que dar algún paso con Shay y pulsar el icono de Vella para buscar en su entorno y encontrar alguna pista clave o activar algo para avanzar, al más puro estilo Maniac Mansion. ¡Se acabó la aventura lineal! Este aspecto puede resultar estimulante, pero en un par de puzles hace que el tren de la dificultad descarrile un poco, porque no llegamos a tener claro si estamos haciendo algo mal o si la clave para avanzar puede estar en la historia del otro personaje, en algún aspecto que en principio no tenga nada que ver.

Tampoco es que estemos jugando una entrega de Mundodisco: en el fondo, todos los puzles de Broken Age Acto 2 tienen sentido, pero en algunas ocasiones ese sentido es rebuscado de narices. Sin embargo, otros acertijos están construídos de manera brillante (nos ha encantado el de las botas de Shay) y realmente ponen a prueba nuestra inteligencia y organización mental sin llegar a ser frustrantes. Digamos que hay un 80% de puzles satisfactorios y un 20% que acaba forzándonos al ingrato ensayo y error.

Una epopeya con mucho ambiente

El aspecto que se mantiene intacto respecto al Acto 1 es el sentido del humor del título. Volvemos a encontrarnos con conversaciones hilarantes, plagadas de juegos de palabras y sarcasmo, con especial protagonismo para los utensilios que se comportan como personas. El agresivo cuchillo Tajo o las serviciales puertas transportadoras están tan ocurrentes como nos gusta en una buena aventura gráfica.

Como recordaréis, el juego tiene las voces en inglés, con subtítulos al castellano. Por suerte, la localización es muy completa y los textos en castellano no solo se reducen a los subtítulos, sino también a todos los carteles que encontremos en el escenario, así que se juega con mucha comodidad aunque no diminemos el "inglis". Además, las voces siguen estando a cargo de eminencias como Elijah Wood o Wil Wheaton, así que da gusto oirlos soltarse la melena.

Los gráficos siguen resultándonos preciosos, si bien es cierto que, una vez más, han perdido ese factor sorpresa que nos impactó en el Acto 1, ya que muchas de las animaciones, los escenarios y los personajes están "repes". Aún así, son toda una demostración de creatividad en el campo del diseño gráfico. Además, en este Acto 2 hay más escenas de corte, que mantienen el tono "de cuento" del desarrollo general pero tienen un puntito muy espectacular.

De esta manera, Broken Age Acto 2 culmina un entrañable y distendido regreso al germen de las aventuras gráficas, gracias al cual hemos vuelto a sentirnos como esos niños que flipaban en su 286 con gráficos VGA y sonido a base de altavoces internos. Quizá la recta final haya bajado un poco el pistón y no haya resultado tan redonda como los compases iniciales, pero se compensa por el cariño que acabas cogiendo a las "aventuras relajadas" de Vella y Shay.

Y ahora, amantes del SCUMM, ya solo queda esperar a verano de 2016, cuando el legado de los inventarios locos y los diálogos trastornados seguirá creciendo con el Thimbleweed Park de Ron Gilbert...

Valoración

Una aventura cargada de personalidad y con todo el encanto de las point and click clásicas, pero que no ha arriesgado tanto como el acto 1 y ha perdido algo de equilibrio en la dificultad.

Hobby

76

Bueno

Lo mejor

El diseño de personajes y su humor. Mantiene ese aroma de aventura clásica.

Lo peor

Recicla demasiados elementos del acto 1. Algunos puzzles se pasan de retorcidos.

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